“No lo vi derramando lágrimas”: La fría actitud del exgerente del Banco de Bogotá tras el crimen de su pareja

El no derramar lágrimas y una actitud fría en un exalto ejecutivo bancario despertó las sospechas sobre un feminicidio.
 

Por: Juan Carlos Garcia Sierra • Colombia.com
La violencia contra la mujer en Colombia sigue siendo uno de sus más graves problemas. Foto: Shutterstock
La violencia contra la mujer en Colombia sigue siendo uno de sus más graves problemas. Foto: Shutterstock

El no derramar lágrimas y una actitud fría en un exalto ejecutivo bancario despertó las sospechas sobre un feminicidio.
 

Lo que parecía ser un suicidio fue revelando tintes de feminicidio, luego de que un exalto ejecutivo del Banco de Bogotá, Carlos Mario Rodríguez Rosas, fuese señalado como autor de la muerte de Ana María Meza de 36 años, su pareja sentimental, no obstante, su falta de emotividad y el hecho de que no derramara lágrimas en su sepelio, despertó sospechas. 

Presunta alteración de escena

Rodríguez quiso hacer pasar el hecho como un suicidio ocurrido en una vivienda del barrio La Calleja en el norte de Bogotá, pero luego de las investigaciones de las autoridades, se determinó que el hombre pudo haber alterado la escena para aparentar que su compañera sentimental se hubiese quitado la vida configurándose así el delito de feminicidio.

Rodríguez Rosas fue imputado con los cargos de feminicidio agravado y acceso carnal violento y, por el momento, se encuentra confinado en un establecimiento carcelario, mientras avanza su proceso ante la justicia.

Una de las familiares de la víctima contó al medio Noticias Caracol que Ana María Meza y el alto ejecutivo del Banco de Bogotá sostenían una relación tormentosa y tenían planeado casarse, compromiso que habían acordado en un viaje a Marruecos, pero luego, la mujer le habría manifestado no querer cumplir con dicho compromiso.

Testigos de maltratos 

La familiar de Meza fue testigo de conversaciones enviadas por chat, en las cuales le confirmaba que era víctima de gritos, humillaciones e insultos, además de acciones toscas y bruscas a manos de Rodríguez.

Las sospechas sobre la posible participación de Carlos Mario Rodríguez en la muerte de la mujer de 36 años, y quien tenía planes de fundar una productora audiovisual, comenzaron desde el mismo momento en que, presuntamente, ella se había suicidado porque encontraron que el hombre tenía un rasguño maquillado, pero, en especial, porque no mostró signos de tristeza y durante sus honras fúnebres, no derramó lágrimas, contrario a lo que han hecho otros que muestran lágrimas de cocodrilo.

Aumenta la violencia contra la mujer

Este caso no solo conmovió a la opinión pública, sino que le sumó otra víctima a la grave situación de violencia contra la mujer, una problemática que, lejos de cesar, aumenta ante el temor de muchas mujeres que se sienten desprotegidas porque la ley no parece actuar de manera eficiente y oportuna.

La familia y cercanos a Ana María Meza esperan que en este caso no se hagan excepciones con quien, presuntamente, acabó con la vida de una persona llena de ilusiones y esperanzas, y que a pesar de la difícil relación sentimental que la mujer experimentaba, nunca contempló la idea de acabar con su propia vida.