Cae el desempleo a 8,8%: la cifra más baja en décadas impulsa alivio económico
El desempleo en Colombia cayó al 8,8 % en marzo de 2026, la cifra más baja en más de dos décadas, impulsada principalmente por el trabajo independiente.
El desempleo en Colombia cayó al 8,8 % en marzo de 2026, la cifra más baja en más de dos décadas, impulsada principalmente por el trabajo independiente.
El desempleo en Colombia volvió a dar una señal positiva en marzo de 2026 al ubicarse en 8,8 %, el nivel más bajo registrado para ese mes desde 2001, según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística. La cifra representa una reducción frente al 9,6 % reportado en el mismo periodo del año anterior y refleja una mejora en el acceso al trabajo en el país.
Detrás de este resultado hay un aumento significativo en la población ocupada, que alcanzó los 24,3 millones de personas. En total, más de 650.000 colombianos lograron vincularse al mercado laboral en el último año, mientras que el número de desocupados se redujo a cerca de 2,3 millones.
Sin embargo, el análisis de los datos deja ver que el impulso principal del empleo no provino del trabajo formal tradicional. El mayor crecimiento se registró en los trabajadores por cuenta propia, que aportaron cerca de 457.000 nuevos ocupados, consolidándose como el motor de la caída del desempleo.
El empleo crece, pero cambia su forma
El incremento del empleo no se dio únicamente en el trabajo independiente. También se registró un crecimiento de los empleados particulares, con alrededor de 361.000 nuevos puestos, lo que muestra una recuperación parcial del empleo formal.
Aun así, el peso del trabajo por cuenta propia dentro del total sigue siendo alto, lo que plantea interrogantes sobre la calidad del empleo generado. Aunque la informalidad mostró una leve reducción pasando a 55,6 %, más de la mitad de los trabajadores en Colombia continúa sin garantías laborales completas.
En cuanto a sectores, las actividades relacionadas con la administración pública, la educación y la salud fueron las que más jalonaron la ocupación. En contraste, áreas como la agricultura y la industria manufacturera registraron pérdidas importantes de empleo, lo que evidencia desequilibrios en la recuperación económica.
Persisten brechas y retos laborales
El informe también deja en evidencia que el desempleo no afecta por igual a toda la población. Las mujeres continúan enfrentando mayores dificultades para acceder al empleo, con una tasa de desocupación del 11 %, frente al 7,1 % en hombres.
Por edades, los jóvenes entre 15 y 24 años siguen siendo uno de los grupos más vulnerables, mientras que la mayor reducción del desempleo se concentró en personas entre los 25 y 54 años.
Además, aunque la cifra nacional muestra una mejora, en las principales ciudades del país el comportamiento fue distinto, con un leve aumento en la tasa de desempleo, lo que sugiere que la recuperación no ha sido homogénea en todo el territorio.
Aunque la caída del desempleo representa un respiro para la economía y el bolsillo de los hogares, el reto ahora está en consolidar empleos más estables y formales que garanticen mejores condiciones de vida, evitando que la recuperación se sostenga únicamente en el trabajo independiente.