Durante la pandemia la deforestación en Colombia ha crecido

La pandemia del COVID-19 no ha frenado la deforestación en Colombia, por el contrario, esta ha crecido y las cifras, y especialmente sus consecuencias, conforman un estado de emergencia que pocos quieren atender.

Actualización • Mié, 30 / Sep / 2020 5:36 pm

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La deforestación en Colombia crece a ritmo incontrolable y son pocas las acciones para detenerla. Foto: Pixabay

La deforestación en Colombia crece a ritmo incontrolable y son pocas las acciones para detenerla. Foto: Pixabay

Actualización • Mié, 30 / Sep / 2020 5:36 pm

La pandemia del COVID-19 no ha frenado la deforestación en Colombia, por el contrario, esta ha crecido y las cifras, y especialmente sus consecuencias, conforman un estado de emergencia que pocos quieren atender.

¿Hay que prender las alarmas?, claro que sí porque la situación es dramática y no permite más indiferencia, la deforestación en Colombia exige acción inmediata, mucho trabajo y cero discursos.

Eso de que somos el segundo país más diverso del planeta, una potencia hídrica y demás cosas que creíamos eternas, se pueden acabar pronto, mucho más pronto de lo que imaginamos porque el arrasamiento de la naturaleza en nuestro país, de seguir así, pronto convertirá a la mitad de nuestro territorio en desierto.

A través de las redes sociales hemos podido ver que la para en la vida tradicionalmente normal le ha dado oportunidad a algunos animales de aparecerse por lugares a los que hace tiempo no visitaba, también de brindarle a la naturaleza un poco de respiro con un ambiente un poco menos contaminado, pero una golondrina no hace verano, reza el refrán y en el caso colombiano, los meses de pandemia han agudizado la crisis que venía siendo difícil en las últimas décadas.

Las concentraciones urbanas y poblaciones tuvieron que soportar una cuarentena, pero los que acaban con la naturaleza no, y es que los principales enemigos de nuestra tierra son los grupos irregulares que tumban monte para sembrar coca, los que queman pastos para establecer tierras de ganado, los sembrados de diferentes productos alimenticios que le quitan espacio a la vida y dañan el suelo solo para favorecer los intereses de las poderosas industrias del aceite vegetal.

En Colombia la vida en todas sus presentaciones tiene enemigos, están las empresas de minería, que legal o ilegal también contaminan, están las empresas de acueducto que vierten basura a los océanos y ríos, está el gobierno favoreciendo a diversas empresas y que con su inoperancia total o su silencio cómplice prefiere acabar con el agua de varias poblaciones solo para que unos puedan explotar oro y otros minerales, dizque en beneficio de la nación.

La situación es realmente dramática, solo en los primeros 4 meses del 2020 se quemó la misma cantidad de bosques que la sumada en todo el 2019, eso indica que se ha acelerado el proceso de deforestación 3 veces más; se habla y se ofrecen muchos discursos, pero el problema sigue intacto y cuando un mecanismo parece tangible, solo es un paño de agua tibia para un problema descomunal.

Si Colombia mantiene su ritmo de deforestación, pueden tenerse situaciones irreversibles en poco tiempo, y cuando se dice poco es realmente muy poco. Miremos el Amazonas como se muere, pero no solo el lado brasileño, el nuestro está abandonado y si no se hace nada, pronto será parte del pasado, algo que traerá nefastas consecuencias para la humanidad.

Redacción Actualidad • Colombia.com • Mié, 30 / Sep / 2020 5:31 pm