Tensión en el Congreso: senador del Pacto Histórico Wilson denuncia presunto espionaje en su oficina
Senador del Pacto Histórico Wilson Arias denunció el hallazgo de un supuesto dispositivo de escucha en su oficina del Congreso.
Senador del Pacto Histórico Wilson Arias denunció el hallazgo de un supuesto dispositivo de escucha en su oficina del Congreso.
Una denuncia presentada por el senador Wilson Arias generó preocupación dentro del Congreso de la República, luego de que el congresista asegurara que durante una revisión de su oficina fue localizado un objeto que, según su versión, podría tratarse de un dispositivo destinado a escuchar conversaciones.
El hecho fue divulgado por Arias durante la noche del martes 4 de agosto de 2026, mediante un video publicado en redes sociales. En las imágenes, el senador mostró la parte superior de una biblioteca de su despacho, ubicado en el Edificio Nuevo del Senado, donde habría sido encontrado el elemento.
Denuncio que he encontrado un micrófono en la biblioteca de mi oficina personal en el Congreso de la República. Exigimos garantías para nuestro ejercicio de oposición, no nos van a intimidar. pic.twitter.com/VbqFrFysPK
— Wilson Arias (@wilsonariasc) August 5, 2026
Según explicó, la inspección contó con la participación de personal administrativo del Senado y personas especializadas. Wilson Arias manifestó que el hallazgo representa una situación preocupante y sostuvo que podría afectar las garantías necesarias para desarrollar su actividad política.
La denuncia ocurre a pocos días de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, programada para el 7 de agosto. El Pacto Histórico tendrá el papel de oposición frente al nuevo Gobierno, circunstancia que Arias mencionó al explicar su preocupación por las condiciones de seguridad de su bancada.
El senador aseguró que el caso será puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación. Su intención es que las autoridades establezcan qué tipo de dispositivo fue encontrado, cuál era su función y quién pudo haberlo instalado.
Aunque Arias se refirió al objeto como un supuesto micrófono, todavía no existe públicamente un análisis técnico que confirme que tenía capacidad para registrar conversaciones o enviar información.
Tampoco se ha establecido si el elemento estaba activo cuando fue localizado, cuánto tiempo llevaba en el despacho o qué personas pudieron tener acceso a la oficina.
Por eso, el hallazgo no permite determinar por sí mismo que el senador haya sido efectivamente espiado. Una investigación deberá establecer las características del aparato y buscar posibles evidencias que permitan reconstruir lo ocurrido.
Arias afirmó que durante las mismas revisiones habría aparecido otro elemento sospechoso en la antigua oficina del exsenador Julián Gallo, integrante del partido Comunes. Según el congresista, este habría estado ubicado en el teléfono fijo del despacho.
No se ha conocido un informe institucional que confirme públicamente las características de ese segundo objeto ni que establezca una relación entre ambos casos.
La situación provocó reacciones de otros integrantes del Pacto Histórico. El representante Daniel Monroy expresó su respaldo a Arias y cuestionó quién podría estar instalando dispositivos de escucha en las oficinas de la bancada.
El representante Eduard Sarmiento Hidalgo pidió realizar inspecciones en los demás despachos del Pacto Histórico y planteó que la revisión se extienda a todas las oficinas del Congreso. También recordó que parte del mobiliario había sido renovado aproximadamente un año y medio atrás y preguntó si los elementos pudieron haber sido instalados desde entonces.
¿Quién estaría detrás del supuesto espionaje?
Hasta ahora no existe evidencia pública que permita responsabilizar al Gobierno entrante, funcionarios del Congreso, organismos de inteligencia o una persona determinada.
La investigación tendrá que establecer cómo llegó el objeto al despacho, cuándo pudo ser instalado, si tenía una fuente de energía, si almacenaba información o transmitía señales y quiénes tuvieron acceso al lugar.
El caso también plantea interrogantes jurídicos, debido a que la Constitución colombiana protege la inviolabilidad de las comunicaciones privadas y establece que su interceptación o registro debe realizarse mediante orden judicial y bajo las formalidades previstas por la ley.
Mientras se conocen los resultados de los análisis y de la investigación anunciada, Wilson Arias mantiene su denuncia y reclama garantías para ejercer su labor como congresista de oposición. Por ahora, tampoco se ha establecido públicamente si alguna conversación fue interceptada ni quién estaría detrás de la instalación del supuesto dispositivo.