Gustavo Matamoros Camacho

Gustavo Matamoros Camacho

  • Nombre completo: Gustavo Matamoros Camacho
  • Lugar de nacimiento: Bogotá, Colombia
  • Partido / Movimiento: Partido Ecologista Colombiano
  • Fórmula Vicepresidencial: Mila María Paz
  • Fortaleza: Autoridad máxima en seguridad, conocimiento del territorio y discurso anticorrupción.
  • Debilidad: Percepción de rigidez institucional y falta de experiencia en la administración civil y económica.

Gustavo Matamoros Camacho tiene 71 años y es general retirado del Ejército Nacional. Proveniente de una familia de profunda tradición militar —es hijo del exministro de Defensa Gustavo Matamoros D'Costa—, su vida ha estado dedicada a la fuerza pública durante más de 40 años. Posee una Maestría en Seguridad y Defensa Nacional y una formación técnica que lo llevó a ser el segundo al mando de las Fuerzas Militares.

Trayectoria

Matamoros irrumpe en la política de 2026 como el candidato del orden absoluto. Bajo el aval del Partido Ecologista, propone una visión de seguridad que no solo combate el crimen organizado, sino que protege la biodiversidad y los parques nacionales como activos estratégicos. Se define como un líder sin filtros, ajeno a las ideologías de izquierda o derecha, cuyo único norte es el cumplimiento estricto de la Constitución.

El puente con los territorios: Su fórmula con Mila María Paz

Para equilibrar su perfil castrense, Matamoros eligió a Mila María Paz, una reconocida lideresa social afro, como su fórmula vicepresidencial. Esta alianza busca demostrar que su modelo de "Ley y Orden" no es excluyente, sino que busca proteger a los líderes sociales y a las comunidades rurales que hoy se sienten desprotegidas por el Estado.

Polémicas y contradicciones

Su salida del servicio activo durante el gobierno de Juan Manuel Santos fue polémica; Matamoros ha manifestado públicamente que fue retirado por sus desacuerdos con la cúpula y el manejo de la tropa en aquel entonces, lo que lo posiciona como un crítico de las concesiones políticas en temas de seguridad.

Sus detractores lo señalan de tener una visión excesivamente rígida y cuestionan si un militar de carrera puede adaptarse a la concertación democrática necesaria en la Presidencia. Además, su lenguaje frontal contra los grupos armados, a quienes denomina sin matices como "narcoterroristas", genera temor en sectores que apuestan por salidas negociadas al conflicto.