"Vayan en masa a Corferias": Petro convoca abogados a los escrutinios y pone en duda el preconteo

El llamado del presidente Petro a que abogados y testigos electorales acudan “en masa” a los escrutinios y promuevan impugnaciones reavivó la polémica.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Actualización
Petro impulsa movilización para impugnar votos. Foto: Facebook Gustavo Petro
Petro impulsa movilización para impugnar votos. Foto: Facebook Gustavo Petro

El llamado del presidente Petro a que abogados y testigos electorales acudan “en masa” a los escrutinios y promuevan impugnaciones reavivó la polémica.

El presidente Gustavo Petro generó una nueva controversia electoral tras invitar a abogados y testigos a acudir de forma masiva a los puntos de escrutinio, en medio de cuestionamientos al preconteo de votos. Su mensaje, interpretado por muchos como un impulso a impugnar mesas, encendió alertas sobre el impacto que esto podría tener en el proceso electoral.

El mandatario Petro ha insistido en que, ante cualquier duda, los testigos deben activar mecanismos de reclamación para garantizar la transparencia. Sin embargo, distintos expertos y autoridades han advertido que una ola de impugnaciones sin sustento podría generar retrasos significativos en la consolidación de los resultados oficiales.

¿Qué pueden hacer realmente los testigos electorales?

Aunque en el debate público se ha instalado la idea de que los testigos pueden “tumbar mesas”, la ley colombiana es clara: su función es únicamente de observación y control.

Estos ciudadanos, designados por campañas políticas, tienen la tarea de vigilar cada etapa del proceso, desde la instalación de las mesas hasta el conteo final. Pueden advertir irregularidades y dejar constancia por escrito, pero no tienen autoridad para manipular votos ni modificar resultados.

Su intervención cobra mayor relevancia durante el conteo, cuando pueden detectar inconsistencias en actas, diferencias en cifras o posibles irregularidades en los formularios. En esos casos, están facultados para presentar reclamaciones formales.

La normativa electoral permite que se impugnen mesas, pero bajo condiciones específicas. No se trata de una herramienta libre, sino de un recurso que exige argumentos verificables.

Entre las situaciones que pueden dar lugar a una reclamación están errores en el número de votos, inconsistencias en los documentos electorales, posibles suplantaciones o cualquier hecho que afecte la validez del resultado.

Sin embargo, expertos han sido enfáticos en que no se puede impugnar simplemente porque los resultados no favorecen a una campaña. Las reclamaciones deben estar respaldadas con evidencia concreta.

Riesgo de retrasos y tensión institucional

El principal temor frente al llamado del presidente Petro es que se produzca una “impugnatón”, es decir, una avalancha de reclamaciones que obligue a revisar miles de mesas.

Esto podría ralentizar el escrutinio el proceso oficial que valida los resultados y extender los tiempos para conocer quién será proclamado oficialmente como presidente.

Además, analistas advierten que este tipo de mensajes puede aumentar la desconfianza en el sistema electoral y elevar la tensión en un ambiente político ya polarizado.

Desde organismos como la Misión de Observación Electoral y distintos sectores de la sociedad civil se ha hecho un llamado a actuar con responsabilidad. Insisten en que la vigilancia ciudadana es clave, pero debe ejercerse con rigor y sin caer en prácticas que puedan afectar la estabilidad del proceso.

Mientras avanzan los escrutinios, el país sigue atento a un escenario en el que la participación de los testigos será determinante, pero siempre dentro de los límites que establece la ley.