EE. UU. propone salida voluntaria: gobierno de Trump paga a migrantes que se autodeporten
El gobierno de EE.UU busca incentivar la salida voluntaria de migrantes en situación irregular ofreciendo apoyo económico.
El gobierno de EE.UU busca incentivar la salida voluntaria de migrantes en situación irregular ofreciendo apoyo económico.
Las autoridades de EE.UU pusieron en marcha un programa que busca incentivar el retorno voluntario de migrantes en situación irregular mediante beneficios económicos y facilidades logísticas para su salida del país. La iniciativa contempla el pago de 2.600 dólares a quienes decidan regresar a su nación de origen bajo un proceso coordinado con el gobierno federal.
La medida fue anunciada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como parte de la estrategia migratoria de la administración del presidente Donald Trump. Según las autoridades, el objetivo es reducir la presión sobre el sistema de deportaciones y promover salidas ordenadas que eviten procesos judiciales prolongados.
El plan también incluye la entrega de boletos de avión sin costo para los migrantes que se inscriban en el programa. El gobierno gestionará directamente los vuelos hacia los países de origen y entregará el incentivo económico una vez se confirme que la persona ya se encuentra fuera del territorio estadounidense.
Para acceder al beneficio, los interesados deben registrarse a través de la aplicación móvil CBP Home, una plataforma habilitada por las autoridades migratorias para gestionar trámites relacionados con la salida voluntaria. En esta aplicación, el solicitante debe completar su información personal, cargar una fotografía y enviar sus datos para verificación.
Posteriormente, el sistema envía un enlace para diligenciar el formulario G-325R, documento utilizado por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración para validar la información biográfica del solicitante. Una vez finalizado ese paso, funcionarios federales se comunican con el migrante para confirmar su identidad y coordinar la fecha del viaje.
Entre los beneficios adicionales del programa se encuentra la eliminación de multas pendientes relacionadas con la permanencia irregular en EE.UU, siempre que la persona cumpla con el proceso de salida establecido por las autoridades.
El anuncio coincide con el primer año del actual mandato presidencial, periodo durante el cual el gobierno ha reforzado los controles migratorios y las acciones de deportación en diferentes ciudades del país. De acuerdo con cifras oficiales del DHS, durante este tiempo se han registrado cientos de miles de expulsiones, además de un número significativo de salidas voluntarias.
Analistas señalan que el incentivo económico forma parte de una estrategia para reducir los costos operativos asociados a las deportaciones forzadas, que suelen implicar detenciones, audiencias judiciales y traslados bajo custodia federal.
Mientras tanto, organizaciones que trabajan con comunidades migrantes observan con cautela la medida, señalando que muchos extranjeros enfrentan decisiones difíciles al evaluar si permanecer en EE.UU o regresar a sus países de origen bajo este nuevo esquema de incentivos.