Cenizas de familiares: ¿es bueno o malo tenerlas en casa? Esto dice la clarividente Ayda Valencia
La clarividente Ayda Valencia explicó si conservar las cenizas de familiares en casa puede influir positiva o negativamente en la energía del hogar.
La clarividente Ayda Valencia explicó si conservar las cenizas de familiares en casa puede influir positiva o negativamente en la energía del hogar.
La muerte de un ser querido es un momento profundamente doloroso. Cada persona lleva el duelo a su manera; sin embargo, muchos eligen conservar y guardar las cenizas de sus familiares en el hogar. La pregunta es ¿qué tan buena o mala es esta práctica energéticamente?. Recientemente, la clarividente Ayda Valencia habló al respecto.
En entrevista con el medio Olímpica Stereo, la médium señaló que tener las cenizas de familiares en casa puede entorpecer el proceso espiritual de las personas fallecidas, a propósito del fallecimiento del cantante Yeison Jiménez.
Los entrevistadores cuestionaron el altar que la hija del artista hizo en honor a su padre con sus cenizas y algunos elementos religiosos, a lo que Ayda Valencia explicó que si bien puede funcionar hasta cierto punto, también puede impedir el descanso eterno al retener el alma de la persona que busca trascender.
“Los altares por idiosincrasia nuestra los tenemos y en muchas partes del mundo también funcionan hasta determinado punto. Yo recomiendo no volver un altar la casa”, dijo inicialmente la clarividente.
Según la experta, el alma de un ser querido fallecido puede permanecer un tiempo en determinados espacios; sin embargo, los altares pueden entorpecer el proceso espiritual y prolongar ese tiempo, que normalmente es de nueve días.
“El alma de la persona se puede quedar un tiempo dentro de un proceso espiritual evolutivo que dura nueve días, que es el tiempo que nuestra alma tarda en trascender, pero estos altares y nuestro apego pueden entorpecer un poco el proceso”, puntualizó.
En cuanto a las cenizas de familiares fallecidos, Ayda Valencia destacó que no se deben tener en la casa por diferentes razones energéticas. La experta recomendó mantenerlas en lugares diseñados para ello, como los osarios, o llevar a cabo rituales en espacios abiertos.
“Ahí ya no está la persona, porque lo que queda son unos restos materiales que tienen almacenado dentro de su información mucho dolor y más si murieron de forma trágica. Estas cenizas recogen todo el dolor de la gente que estuvo dentro del proceso o el ritual de la velación (…) a nivel energético, no es bueno tener esas cenizas”, detalló.
Otras opiniones
Sobre este tema, otros expertos han advertido que, según creencias ancestrales como el Feng Shui, tener las cenizas de familiares fallecidos en casa puede influir negativamente en la energía del hogar al retener la energía del pasado.
En algunas corrientes esotéricas se dice que las cenizas pueden “anclar” las energías del difunto al espacio físico, lo que podría dificultar el proceso emocional del duelo o crear sensaciones de tristeza o inquietud.
Por su parte, la iglesia católica prohíbe esparcir las cenizas, dividirlas entre familiares o conservarlas en casa, asi lo indica el Instrucción Ad resurgendum cum Christo. “Para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no será permitida la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos", destaca.