Tras los terremotos: ¿La naturaleza estaría fuera de control?

Ciencia - Lunes, 01 / Mar / 2010
 
Colombia.com
Primero fue Haití, con cientos de miles de muertos. Después Chile, con más de 200, y Japón, donde, por fortuna, no se registraron víctimas.

En tan sólo dos meses, la Tierra ha temblado con muchísima fuerza como si se “levantara en armas”. La potencia de estos terremotos: el chileno del pasado sábado con 8,8 grados en la escala de Richter (uno de los mayores en los últimos cien años en todo el mundo), 7,2 el nipón y 7 el de Haití, que ha sorprendido y conmocionado todo el mundo, como si esto no pudiera repetirse en un plazo de tiempo tan corto y inusual estuviera sucediendo.

No obstante, los científicos aseguran que el interior del planeta no está más activo en la actualidad que en otros tiempos desde que se tiene memoria y registros sísmicos. Simplemente, obedecen a las órdenes de una naturaleza que, en este caso y al contrario de lo que ocurre con el clima, sólo responde a sus propias normas, las que marca la geología. Y al ser humano no le queda más remedio que prevenir y, en la medida de lo posible, protegerse.

“Un terremoto siempre es una sorpresa y más con estas dimensiones, pero en un lugar como Chile la actividad sísmica es alta y se sabe que estos terremotos pueden ocurrir”, señala Luis Cabañas, sismólogo de la Red Sísmica del Instituto Geográfico Nacional.

¿Le sucede algo al planeta, para que se hubiesen generado dos terremotos?

“En principio, creemos que no, que es un comportamiento normal producido por el movimiento de placas”, dijo el experto.
Las estadísticas indican que aproximadamente “hay un terremoto de magnitud superior a ocho al año, por lo que puede ocurrir uno o ninguno, mientras que pueden registrarse entre 15 ó 18 seísmos de magnitud entre siete y ocho”.

Lo que ocurre es que no siempre se producen en zonas pobladas ni causan catástrofes tan graves, por lo que muchos se quedan en noticias poco destacadas que se olvidan con facilidad, hasta que uno golpea en una zona densamente habitada y provoca una catástrofe humana que se queda grabada en nuestra retina.

La época que nos ha tocado vivir no ha sufrido más o menos terremotos que otras. Según Cabañas, lo que conocemos del registro sísmico “viene a ser estadísticamente constante (…) Es un proceso completamente natural. La intervención humana no tiene porque afectar, no tiene nada que ver con lo que sucede, por ejemplo, con el clima”.

Ante los terremotos, lo único que le queda al ser humano es protegerse lo mejor posible.”Los países deben tener una normativa sismo resistente para que se construya con más seguridad, una normativa que debe estar basada en estudios sismológicos”.

abc.es

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