Actualización: Mar, 06 / Dic / 2011 3:13 pm
Martes, 06 / Dic / 2011

Cerca de 450 mil personas tienen limitaciones auditivas en Colombia

Según el DANE, en Colombia existen 2,6 millones de personas con discapacidad, de los cuales el 17,3% tienen limitaciones auditivas a causa de la exposición a ruidos superiores a los 85 decibelios.

Cerca de 450 mil personas tienen limitaciones auditivas en Colombia
La contaminación auditiva de las ciudades, en las empresas, y el uso prolongado de mp3 o amplificadores auditivos, baja la capacidad de audición y aumenta las pérdidas auditivas.

La sordera está dejando de ser un asunto de adultos mayores, ahora también la padecen con frecuencia jóvenes, niños, adultos en general y hasta neonatos. Según el más reciente estudio del Dane existen en Colombia cerca de 450 mil personas con limitaciones auditivas por exposición a altos niveles de sonido.  

La exposición de los trabajadores a ruidos de altos decibeles en las empresas, sumado a la contaminación auditiva de las ciudades y al uso prologado de amplificadores auditivos ha hecho que la pérdida auditiva sea cada vez más frecuente en esta población, destacó el Doctor José Antonio Rivas, Otólogo, Otorrinolaringólogo y Director de la Clínica Rivas.

Un nivel “aceptable” de ruido está entre los 35 y los 65 decibelios. Por ejemplo, los pájaros y el viento en un bosque producen entre 35 y 40 decibelios; el tráfico capitalino, entre 85 y 100 decibelios (los vehículos pesados producen hasta 125 decibelios); un tractor, 140 decibelios, y un taladro neumático, 120 decibelios.

El uso de amplificadores auditivos es una de las causas más perjudiciales de la sordera, pues su empleo excesivo y a alto volumen baja la capacidad de audición y aumenta las pérdidas auditivas

 “El ruido, sobre todo la música escuchada a un volumen elevado, está enfermando el oído de los jóvenes entre 16 y 25 años, y los está preparando para otros daños”, destacó Rivas. Dice además que  “escuchar música a 85 decibelios o más es suficiente para producir una pérdida leve de audición permanente (hipoacusia), que se agrava con la edad. Incluso, les adelanta la sordera propia de la vejez. Comienza con un menoscabo de la audición, que va de 20 a 40 decibelios. El afectado deja de oír, generalmente, los tonos más agudos, como el timbre tradicional del celular, y los pitidos de los computadores y de algunas máquinas”.

Por su parte, el trauma acústico para los trabajadores también se encuentra en sus ambientes laborales. "Están siendo afectados los trabajadores de los aeropuertos, los que trabajan en medios de transporte y otras empresas con mucho manejo acústico. Igualmente los ruidos de la ciudad están dejando sordas a las personas", enfatizó Rivas.

Otra población sensible a la sordera son los niños y neonatos. Se puede nacer sordo por algún componente genético, por síndromes que afecten la parte auditiva o por el consumo de tóxicos durante el embarazo. Por lo tanto se deben extremar los cuidados maternos durante el embarazo, así como la prevención de la otitis. Las madres tienen que evitar que los niños se introduzcan objetos extraños y tratar las infecciones a tiempo.

Estudios recientes realizados en los Estados Unidos, revelan que 33 bebes nacen diariamente con sordera profunda, lo que indica que uno de cada mil neonatos registra perdida de audición y tres de cada mil bebes poseen una reducción parcial del sentido del oído, cifras que son alarmantes.

Según la Doctora Adriana Rivas, Médica Audióloga de la Clínica Rivas,  “todos los recién nacidos sin excepción deben  ser  examinados antes de cumplir el primer mes de edad y tener  un chequeo cada tres meses hasta alcanzar el primer semestre de vida. Incluso,  asegura que el mejor momento para identificar la perdida auditiva de un recién nacido es en los cuartos de neonatos y clínicas de parto, justo antes de que el bebe sea dado de alta”.

La perdida auditiva en los niños en muchas ocasiones se manifiesta en situaciones en las que el infante comienza a subir el volumen del televisor, la radio o no responde cuando le llaman. En estos casos es preciso acudir al otorrinolaringólogo y confirmar el grado de pérdida auditiva para establecer los tratamientos necesarios.

Entre los principales generadores de ruido, se encuentran las obras en las vías, el tráfico, las discotecas y el abuso de los reproductores portátiles de audio.

Además de la disminución de la capacidad auditiva, otros daños asociados al ruido que se presentan entre las personas adultas, son: interferencias en la comunicación oral, perturbación del descanso y del sueño, efectos en el sistema cardiovascular (aumento de la presión arterial y del colesterol), secuelas mentales y en el rendimiento, irritación en los hogares e interferencia con las labores cotidianas.


Saturados de decibelios
Un estudio realizado hace pocos años en los Estados Unidos, confirmó que “con el volumen emitido por los nuevos reproductores de música mp3 e iPod, la nueva tecnología de audio de las salas de cine y las salas de ocio nocturno, los jóvenes se arriesgan a quedarse sordos 30 años antes que la generación de sus padres”.

Brian Fligor, autor del estudio en los Estados Unidos, considera que “si una persona se excede un día en particular y luego no usa los auriculares el resto de la semana, no corre un riesgo mayor; el problema está en alguien que excede el 80 por ciento del volumen, durante 90 minutos, día tras día, mes tras mes, por años”. Los actuales reproductores de audio alcanzan un volumen máximo de 104 decibelios.

Adriana Rivas, concluye que “no conviene utilizar auriculares durante más de una hora al día ni permanecer más de ese mismo tiempo en una discoteca donde la música esté alta. Si uno no quiere marcharse tan pronto a casa, lo mejor es alejarse un rato de los parlantes o salir a la calle para aliviar el oído de la presión sonora.