Día de la Virgen de Chiquinquirá: la poderosa oración para momentos de angustia y dolor que puedes rezar este 9 de julio
Conoce la oración a la Virgen de Chiquinquirá para pedir fortaleza y consuelo durante momentos de angustia. Invoca a María este 9 de julio en su día.
Conoce la oración a la Virgen de Chiquinquirá para pedir fortaleza y consuelo durante momentos de angustia. Invoca a María este 9 de julio en su día.
Cada 9 de julio, miles de fieles en Colombia conmemoran el Día de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, una de las advocaciones marianas más importantes del país por su historia milagrosa y devoción.
La Virgen de Chiquinquirá es reconocida por la iglesia católica como la Patrona y Reina de Colombia. Para los creyentes, esta fecha es una oportunidad para renovar la fe y elevar oraciones en busca de consuelo, protección y fortaleza frente a las dificultades de la vida.
La devoción a la Virgen de Chiquinquirá tiene su origen en un hecho milagroso. Según relatos antiguos, el 26 de diciembre de 1586, un lienzo de la Virgen del Rosario desgastado por el paso del tiempo, recuperó sus colores de forma inexplicable mientras una joven devota oraba ante la imagen en el antiguo oratorio de Chiquinquirá, en Boyacá.
A partir de entonces, el santuario se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación del país. Décadas más tarde, el 9 de julio de 1919, la imagen fue coronada con autorización de la Santa Sede.
Gracias a este reconocimiento, millones de colombianos comenzaron a acudir a esta virgen en momentos de angustia, enfermedad o incertidumbre. Si este es tu caso y estás en busca de consuelo, a continuación te compartimos la poderosa oración de la web Oraciones a los Santos que puedes elevar al cielo este 9 de julio.
Oración para invocar a la Virgen de Chiquinquirá en su día: pide fortaleza y consuelo
“¡Oh Santa Madre! Virgen del Rosario de Chiquinquirá, te bendecimos, te invocamos, te veneramos, bajo tu patrocinio nos acogemos y a tu inspiración nos encomendamos.
Tú viniste ¡Oh Madre Reina y Amada!, en celeste aparición, a enseñarnos el Amor a Tu Divino Hijo Jesucristo, y a conseguir con fervor las gracias por el Santo Rosario.
Reina de nuestros corazones, Abogada de los casos más desesperados; Madre pura y compasiva; Madre del Amor Divino y llena de Luz Divina, pongo en tus tiernas manos el favor que aquí te pido:
(Solicitar con mucha esperanza lo que se desea conseguir y rezar la Salve, Avemaría y Gloria)
¡Oh Virgen milagrosa!, apiádate de nuestras miserias, de nuestros corazones, de nuestras lágrimas, de nuestras aflicciones, y de nuestros sufrimientos del espíritu. Acudo a Ti Madre mía, para que por medio de tu Divino Hijo, nuestro Señor Jesucristo, sea escuchado mi desesperado ruego.
Yo prometo que al ser oída mi súplica difundiré Tu Gloria, ¡Oh Madre Reina mía!, yo propagaré tu nombre, como Madre de nuestros corazones y Reina del Universo.
Te ruego que me oigas postrado ante tu altar, donde a diario nos das tantas pruebas de tu Amor y de tu Poder, consiguiéndonos la salud del cuerpo y el alma y la solución a nuestros problemas y necesidades, intercediendo ante tu Hijo por los ruegos con que a Ti llegamos.
Jamás perderé la esperanza en Ti, ¡oh Madre! Virgen Reina nuestra, y pídele a Nuestro Señor Jesucristo, que perdone nuestros pecados y que nos dé fortaleza, para que perseveremos en nuestra fe hasta el fin, y así gozar de su Amor y salvación.
¡Oh Virgen Reina de nuestros corazones!, sáname de cuerpo y alma pues ¡en Ti confío!
¡Oh Virgen milagrosa! Reina de nuestros corazones, guíanos y protégenos de todo mal y peligro, de las asechanzas del enemigo pues ¡en Ti confío!
¡Oh Virgen!, fortalece nuestra Fe, para que nos mantengamos en unión contigo, y junto a tu Hijo amado Jesucristo, ¡en Ti confío!
Virgen, Madre nuestra, ruega por nosotros ahora y siempre, y sé para todos nosotros, vida, dulzura y esperanza, para que juntos podamos contigo glorificar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén”.
Rezar la Salve, tres Avemarías y Gloria. Decir la oración y los rezos tres días seguidos.