ARMANDO
ALBERTO BENEDETTI VILLANEDA
Benedetti,
le apuesta a la construcción de una Bogotá
mejor
Sencillo,
extrovertido, de temperamento fuerte e hiperactivo, así
se define Armando Benedetti nuestro invitado al auditorio
de Colombia.com que nos acompañó
el Jueves 14 de Febrero de 2002.
Un hombre de 34 años, que ama la política
y que desde muy joven demostró sus cualidades de
líder. Incluso uno de sus grandes sueños está
ligado a estos personajes cuya labor no es suficientemente
reconocida, pero la cual aprendió a valorar en su
experiencia como concejal de Bogotá, ciudad en la
que aunque no nació le tiene mucho cariño
y por esto mismo le duele el desconocimiento que tenemos
de ella.
Por
esto, le apuesta a trabajar junto a personas que le "metan
ganas" de sacar adelante a Bogotá, así
desde la Cámara de Representantes de ser elegido,
propondrá constituir una organización política
de líderes comunales, mediante la cual se les cree
nuevos espacios, "donde uno se pueda sentar en una
gran asamblea y pueda mostrar que es lo que está
haciendo por su comunidad".
Otro
de sus proyectos son aprovechar 10.500 hectáreas
de los Cerros Orientales, de los que se han ido apropiando
los desplazados y que en su concepto podrían ser
utilizados para un parque ecológico; crear un cuerpo
de policía que triplique el pie de fuerza de la capital
y ayude a mejorar las condiciones de seguridad.
También
menciona el ampliar la cobertura del servicio de agua y
alcantarillado, garantizando que la conexión de éstos
sea gratuita y acompañado a su vez de un tope en
el incremento de los mismos y vigilar al gobierno nacional
para que entregue a tiempo los US $100 millones de dólares
anuales que se necesitarios para financiar las 14 troncales
pendientes de Transmilenio.
En
cuanto a su solución para combatir la situación
precaria por la que atraviesan los partidos tradicionales,
plantea la urgencia de realizar una reforma política
que reduzca al Congreso en una sola cámara.
Finalmente,
este liberal afirma que su experiencia en la política
le ha servido para aprender de la deslealtad y que lo más
difícil de desempeñarse en este campo tan
criticado es tener "la piel dura para aceptar la traición".