El Currulao
Es
el más destacado
del litoral Pacífico;
es una danza muy peculiar
de los alrededores de
Buenaventura y en general
del Pacífico.
Se habla sobre la presencia
del tambor "currulao"
y de la derivación
etimológica del
tambor conuno y "cununao".
El currulao
se bailaba con el bunde,
el mapalé y el
bullarengue, a finales
de la Colonia; se le señalaba
como la danza del boga
y de la máxima
expresión negra.
En este baile de parejas
sueltas, el hombre inicia
a un ritmo que cada vez
se hace más exaltado,
hasta lograr el vencimiento
de la mujer, quien se
ha mantenido hasta entonces
con movimientos más
ceñidos, los cuales
se convierten en agitados
al ceder ante los llamados
del compañero.
Los bailarines llevan
pañuelos que baten
marcando el ritmo.
El
currulao se escucha
en las fiestas familiares
de los negros del Pacífico,
asimismo en las fiestas
sociales colectivas y
en las rocerías
de maíz o mingas,
antes de las cuales hacen
sus fiestas. Derivaciones
del currulao son el berejú y
el patacoré.
En
el Pacífico
es la Jota Chocoana que
se presenta como supervivencia
hispánica recogida
por los negros, quienes
la interpretan con un
acento especial de sátira
al pueblo dominante'.
La jota se baila en parejas
que inician la danza
unos enfrente de otros;
luego las parejas de
cada lado se entrelazan
al mismo tiempo y se
encuentran alternativamente
con las del frente haciendo
giros y vueltas sobre
sí mismos. A medida
que el baile entra en
calor y se imita el palmoteo
hispánico, las
parejas sacan a relucir
el ancestro negro y es
allí en donde
se manifiesta la sátira.
Variedades son la jota
sangrienta y la jota
careada.
|