Mediante
los conocimientos de fonoaudiólogos y odontólogos
con la ayuda de equipos especiales, las voces investigadas,
ya sean adquiridas a través de interceptaciones
de llamadas o grabaciones comunes, son sometidas a análisis
que permiten identificar las características de
la voz en estudio, con el fin hallar a un presunto culpable.
A diario, los expertos en "Acústica forense"
tienen como objeto de estudio grabaciones de presuntos
extorsionistas, secuestradores, terroristas, entre otros
tipos de delitos que se han incrementado en los últimos
años en el país.
El análisis de voces que realizan en esta área,
(con previa orden judicial) se inicia con la trascripción
exacta del diálogo contenido en la cinta. Particularidades
como la eliminación de fonemas, palabras regionales,
entre otras, deben ser tenidas en cuenta por las fonoaudiólogas
al momento de la trascripción de la cinta.
Cotejo
de voz
Foto www.colombia.com
"Se
hacen trascripciones exactas y la limpieza de cintas con
el fin de individualizar la voz, porque las características
morfológicas de sistema de fonación son
únicas en el ser humano", comentó Nubia
Albarracín, directora del área de criminalística
del DAS.
Para ello, se tienen cámaras insonorizadas y equipos
elaborados especialmente para el análisis y el
estudio del sonido original que sale de las cuerdas vocales.
"Acá se estudia cómo es la articulación,
se analiza lingüística, semántica y
gramáticamente el diálogo, qué verbos
utiliza y cómo los utiliza, si omite fonemas, entre
otros", comentó una de las fonoaudiólogas
del área de acústica forense del DAS, de
quien no revelamos su identidad por seguridad.
Cámara
insonorizada Foto
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Con
previa orden judicial, los cassettes son sometidos a estudios
para determinar cómo es el sonido original de cada
una de las vocales y consonantes desde que salen de las
cuerdas vocales. "Por ello, cambiar el acento, tener
gripa, hablar más despacio o más rápido
no es inconveniente para identificar a un presunto culpable",
agregó la fonoaudióloga.
Recordó una de las experiencias que más
le han impactado: "era el caso de un sicario que
había asesinado a varios taxistas en Bogotá,
y mientras venía al cotejo (comparación)
de voces, estuvo preso en la cárcel Modelo. Días
antes del examen se quitó su dentadura para que
la voz de la grabación con la de él no coincidieran.
Aún así el examen salió positivo".