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Aunque
los esfuerzos por llegar a un acuerdo con las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, surgieron
desde la década del ochenta, específicamente
en el gobierno de Belisario Betancourt y posteriormente
con los mandatos de Virgilio Barco, César Gaviria,
Ernesto Samper y Andrés Pastrana; es con este
último presidente, que se vio una sólida
intención de iniciar con todas las de la ley
un proceso de paz.
Los
trabajos para llegar a ese objetivo se iniciaron antes
de que Andrés Pastrana Arango asumiera el mandato;
por primera vez se realizó un encuentro con Manuel
Marulanda Vélez, alias "Tirofijo",
máximo líder de las Farc, en las montañas
de Colombia. Allí se asentaron las primeras conversaciones
para la iniciación de un proceso de paz.
Sin
duda alguna, el encuentro sostenido por el entonces
candidato presidencial y el guerrillero más viejo
del mundo, ayudó y dio un fuerte impulso a la
campaña de Pastrana, quien finalmente se posesionó
como presidente de Colombia el siete de agosto de 1998.
La
expectativa y la esperanza que generó la iniciativa
del actual Gobierno aumentaron el siete de enero de
1999, día en que realizó la instalación
oficial de los diálogos. Pero esa fecha, en presencia
de la prensa nacional e internacional, la silla que
estaba reservada para Marulanda Vélez permaneció
vacía; muchos dijeron que la falta de voluntad
de la guerrilla fue notoria desde el primer día.
El
pensamiento ideológico de las Farc se ha basado
siempre en la lucha y en las armas, por tal razón
los diálogos se convierten en una táctica
para sacar beneficio. Las causas de la ruptura del proceso
el 20 de febrero de este año, confirmaron la
teoría de que no todas las guerrillas llegan
a la mesa de negociación a firmar la paz, sino
para ver qué provecho pueden sacar de dichas
conversaciones.
Y
en efecto las tuvieron. Lograron obtener un status político
que les representaba tener ventajas en el exterior,
la Zona de Distensión otorgada por la administración
les permitió crecer militarmente al igual que
los ingresos, por las múltiples actividades delictivas
que se realizaron allí y que iban en contra de
la verdadera finalidad que tenía la zona: un
laboratorio de paz.
Las hostilidades y las acciones violentas nunca cesaron.
De hacerlo, para el grupo ilegal les representaba un
posible debilitamiento ante el gobierno que podría
ser aprovechado para no realizar las reformas que ellos
piden desde hace 40 años. El poder de la guerrilla
aumentó gracias a la condescendencia del mandato
de Pastrana que esperaba avances.
Respecto
a la negociación, Rafael Pardo Rueda, quien durante
el mandato de Virgilio Barco se desempeñó
como consejero presidencial para la paz, evaluó
el proceso como un acto de buenas intenciones por parte
del Gobierno y muy malas de las Farc.
"El
grupo guerrillero nunca estuvo a la altura de la generosidad
que se planteó. Además, se tuvo una concepción
equivocada de la negociación al pensar que podría
darse rápido y por eso no pusieron condiciones.
Tampoco hubo un núcleo de negociación
central sino que se dialogó sobre una agenda
que empezó con 12 puntos, que se volvieron 50,
de los cuales no se llegó ningún acuerdo
y que no hubiera llevado a la paz. Igualmente, no se
dieron garantías para que durante este tiempo
la sociedad estuviera tranquila y para que el grupo
armado no se fortaleciera. En este sentido, creo que
el Presidente tuvo razón en romperlo o interrumpirlo
porque no estaba llevando a la reconciliación
sino prolongándola", aseguró.
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La
entrega de un territorio sin control alguno a la guerrilla,
el poder político y el no cese de la violencia
a pesar de desarrollar un proceso de paz, no fueron
herramientas suficientes para que éste se concretara
positivamente. Finalmente, los esfuerzos del Gobierno,
a pesar de las críticas, no tuvieron fruto alguno,
y ahora nuevamente hay expectativa con respecto a la
actuación que hará el sucesor de Pastrana
Arango ante el problema con la guerrilla.
El
objetivo de este informe especial está enfocado
a presentar lo que ha sido el desarrollo del grupo subversivo
de las Farc, exponer de manera clara información
general, su incidencia en la historia colombiana y los
diálogos con diversos gobiernos en donde han
sido protagonistas. Todo con el fin de despejar dudas
a las personas que desean conocer más de este
grupo.
Colombia.com
aclara que la elaboración del mismo no tiene
la intención de hacer apología, ni está
de acuerdo con las acciones que desarrolle el grupo
al margen de la ley.
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