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Las
negociaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia, FARC, se inician en los años ochentas.
La historia de éstas suman dos décadas,
cinco presientes e igual número de interrupciones.
La falta de continuidad entre mandatarios y la visión
de corto plazo de los mismos gobiernos, han sido algunos
de los factores que han obstaculizado el avance de una
verdadera negociación.
Tras
su conformación como grupo guerrillero en la
década del sesenta, las Farc, comenzó
a utilizar los diálogos y las expectativas de
las negociaciones como parte de su táctica ahora
política. El primer intento de conversaciones
en busca de la paz se dio en el gobierno de Belisario
Betancur durante los años de su mandato que fueron
de 1982 a 1986.
Las
relaciones entre la guerrilla con el gobierno de Julio
César Turbay Ayala, no eran las mejores. Betancur
recibió el país con un porcentaje considerable
de la guerrilla en la cárcel, situación
que las debilitó en el plano táctico-militar.
Ésto hacía ver el gobierno de su antecesor
como el culpable de la violencia de la época.
Belisario Betancur decidió decretar una amnistía
con el fin de demostrar que el poder Ejecutivo le brindaba
la oportunidad a los violentos de reincorporarse a la
vida ciudadana. Sin embargo, los guerrilleros exigieron
conservar las armas bajo el pretexto de no haber sido
derrotados militarmente. El gobierno en su afán
de obtener la paz, aceptó.
También
se estableció un indulto para que los alzados
en armas pudieran recobrar su libertad. Como resultado:
no se conoció cuántos guerrilleros se
beneficiaron con la medida, pues no tuvieron la obligación
de presentarse ante ninguna autoridad y sus procesos
judiciales sencillamente desaparecieron.
El
asesinato de un ex guerrillero amnistiado, provocó
que el escepticismo ante el proceso aumentara. A esto
se le suma la renuncia del comisionado para la paz Otto
Morales Benítez, quien aseguraba no creer en
las dichas negociaciones.
Con las Farc se firmaron los acuerdos de la Uribe, que
contemplaban, el cese de los enfrentamientos y un periodo
de prueba de un año para que los integrantes
de ese movimiento se organizaran política, económica
y socialmente.
El
28 de marzo de 1984, por primera vez se firma una tregua
con las Farc. Como consecuencia, nace la Unión
Patriótica, UP, partido legal que en elecciones
legislativas alcanzó a tener 14 congresistas,
entre senadores y representantes, 20 diputados y más
de 300 concejales. Dos comandantes de las Farc, Braulio
Herrera e Iván Márquez llegaron a la Cámara
de Representantes.
Los
miembros de la UP empezaron a ser victimas de asesinatos
hasta eliminarlos poco a poco.
Los
acuerdos resultaron frágiles, meses después
se reanudaron las hostilidades y el intento de trabajar
bajo una sola política con los grupos ilegales
existentes en esa época, fracasó teniendo
en cuenta que cada movimiento tenía una actitud
y conducta diferente.
La
subversión ganó un espacio político
y tiempo para su reorganización. A estos incidentes
se le pueden sumar factores que desviaron el interés
hacia otros sectores: la crisis económica de los
años 1983 a 1985, el ataque al Palacio de Justicia
por parte de la guerrilla del M-19 y la tragedia de Armero,
(cuando la explosión del volcán Nevado del
Ruiz acabó con esta ciudad del departamento del
Tolima).
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