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El
lento exterminio de los miembros de la Unión
Patriótica, UP, (movimiento que se vislumbraba
como una fuerza importante para reunir a la izquierda
colombiana), en el gobierno del presidente Betancur,
no permitían pensar en otro intento de negociación.
Sin embargo, en el periodo presidencial del liberal
Virgilio Barco Vargas (1986 -1990) se dieron pequeños
pasos por esta vía, pero no tuvieron fruto alguno.
En
ese entonces, Carlos Ossa Escobar, Consejero presidencial
sostuvo una reunión con el secretariado de las
Farc el 18 de septiembre de 1986. el objetivos del encuentro
era establecer el inicio de un diálogo que llevara
a la paz. Como resultado, se amplió la vigencia
de los acuerdos de La Uribe que tenían la orden
de cese al fuego, la no ejecución de secuestros,
extorsión, terrorismo, proselitismo político
y en general acciones contra la fuerza pública.
Pero
la muerte de 27 militares en junio de 1987 por acciones
protagonizadas por las Farc, causaron que el presidente
Virgilio Barco decidiera romper la tregua e iniciar
inmediatamente el combate.
Mientras
se adelantaban las operaciones militares contra el grupo
guerrillero, aumentaba el exterminio hacia los miembros
del partido de la Unión Patriótica, UP.
(Movimiento que nació luego de una amnistía
otorgada por el presidente Betancur en los diálogos
que su mandato realizó con el grupo de las Farc).
Entre
las muertes aún sin esclarecer se encuentra la
de Bernardo Jaramillo, de la UP y la de Carlos Pizarro
León Gómez, quien murió cuando
una bomba explotó en un avión comercial,
en donde él viajaba. Pizarro fue el líder
del grupo guerrillero M-19.
En
1988 Rafael Pardo y el presidente Barco fijan una estrategia
para llegar a algún acuerdo con los alzados en
armas. Pero mientras con las Farc los frutos no se veían,
el M-19 respondió al llamado y se inició
un proceso que finalizó en marzo de 1990 cuando
el M-19 entregó las armas y se convirtió
en un movimiento político de gran acogida por
los colombianos. En cuanto procesos con guerrillas,
éste fue uno de los logros del mandatario Barco
Vargas.
En
abril de 1990, el Gobierno invitó a las Farc
a modificar su actitud y a contribuir en la consolidación
de un proceso de paz.
El
Consejero de Paz de ese gobierno, Rafael Pardo, aseguró
que las Farc impidieron que el diálogo no diera
ningún fruto y colocó como ejemplo los
acuerdos de la Uribe, en donde el grupo guerrillero
cometió 350 secuestros, 500 acciones hacia las
Fuerzas Armadas y 50 asaltos a poblaciones y asesinatos
civiles y militares durante la vigencia de dichos acuerdos.
Posteriormente a lo único que se llegó
con esta organización fue a las treguas eventuales,
ceses unilaterales de fuego en cuatro oportunidades,
pero finalmente, Virgilio Barco terminó su periodo
presidencial sin mayores avances.
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