Tres
años después de iniciarse el proceso
de diálogo entre el Gobierno y las Farc,
la paz no llega y el conflicto se ha degradado por
culpa de la guerrilla y los paramilitares, según
revela este análisis de qué han ganado
y perdido los actores del conflicto.
La sociedad civil sigue poniendo el mayor número
de los muertos y los colombianos están más
polarizados.
Por eso, no hay acuerdo sobre si Colombia está
más cerca o más lejos de la paz que
el 7 de enero de 1999, cuando se instaló
la Mesa de Diálogo y Negociación en
el Caguán.
"Las Farc han ganado sin negociar, mientras
que el Gobierno ha negociado sin ganar", dice
el politólogo Pedro Medellín. "Volvieron
el Caguán una especie de Escuela Superior
de Guerra", agrega el candidato presidencial
Luis Eduardo Garzón.
"Pero es mejor tener diálogo que no
tenerlo", opina el representante a la Cámara
Gustavo Petro. "Hace tres años la única
perspectiva era la guerra", anota el ex ministro
Camilo González, presidente del Instituto
para el Desarrollo y la Paz.
A pesar de las críticas, ninguno de los principales
candidatos presidenciales ha dicho que abandonará
la solución negociada del conflicto armado,
así cada uno tenga su menú de ajustes
o reformulaciones.
Aunque el viernes pasado el Gobierno y las Farc
no llegaron a un acuerdo para destrabar el proceso,
es casi seguro que este seguirá por lo menos
hasta finales de la administración Pastrana.
Veamos qué han ganado y perdido la sociedad
civil, el Gobierno y las Farc en estos tres años.
El
Gobierno
HA
GANADO
"Un
espacio político muy importante con respecto
a la salida negociada", dice Pedro Medellín.
El candidato presidencial del Frente Social y Político,
Luis Eduardo Garzón, cree que el proceso
le ha servido al Presidente Pastrana para ganar
protagonismo internacional, tener gobernabilidad
y generar un consenso mínimo con los diferentes
sectores políticos dentro del país.
"El Ejército logró recuperarse
de las derrotas que había sufrido antes de
las negociaciones, como Patascoy, El Billar y Las
Delicias", señala el representante a
la Cámara Gustavo Petro.
El senador liberal Luis Guillermo Vélez destaca
que el Gobierno ha logrado que el conflicto colombiano
tenga un mayor reconocimiento internacional.
Camilo González, del Instituto para el Desarrollo
y la Paz, subraya avances, como el Acuerdo de San
Francisco de la Sombra y el documento de los Notables,
que pueden ser la base para un futuro acuerdo de
paz.
HA
PERDIDO
Camilo
González reconoce que el Gobierno ha perdido
respaldo político y se ha quedado "bastante
solo, porque el Establecimiento y el poder económico
no han acompañado la oferta de transformaciones
para la paz".
Gustavo Petro es más crítico. Dice
que no sólo el Gobierno, sino el Establecimiento,
han perdido la oportunidad de "rehacer el país
y salir de la guerra por la vía de la negociación".
"El proceso de Pastrana no tenía diseño
ni preparación", señala Medellín.
Garzón lamenta que mientras el Gobierno "haya
mostrado una ausencia de liderazgo muy fuerte, que
se refleja en las improvisaciones de sus equipos
negociadores. Pastrana ha sido muy limitado como
estadista".
"El Gobierno ha perdido rumbo en estos tres
años", agrega Vélez.
Un académico, que prefiere el anonimato,
dice que un punto en contra el Gobierno son los
pobres resultados de laz lucha contra el paramilitarismo,
que se ha fortalecido en estos tres años.
Las
Farc
HAN
GANADO
El
despeje de 42.000 kilómetros donde pueden
permanecer tranquilos: San Vicente del Caguán,
del Caquetá, y Mesetas, Macarena, Uribe y
Vista Hermosa, del Meta.
Reconocimiento político por parte del Gobierno
para poder comenzar los diálogos. Esto les
dio presencia internacional.
A comienzos del 2000 el entonces comisionado para
la paz, Víctor G. Ricardo, realizó
una gira por Europa con representantes de las Farc,
encabezados por 'Raúl Reyes'.
El 8 de marzo del año pasado, una veintena
de países asistieron al encuentro internacional
con el grupo guerrillero en el Caguán. Desde
entonces, 10 de ellos son facilitadores: Canadá,
México, Suecia, Noruega, Francia, España,
Italia, Cuba, Venezuela y Suiza.
Las Farc ganaron la posibilidad de hacer sus planteamientos
en las audiencias públicas. Se han realizado
38 y a ellas han asistido cerca de 50 mil personas.
Posibilidad para mostrar su voluntad política,
pues han mantenido su decisión de negociar.
Contacto con los medios.
Fortaleza militar en regiones como Nariño,
Cauca y Huila.
"El Plan Colombia no les ha hecho mella, pues
reguló los precios de la coca", dice
Camilo González.
HAN
PERDIDO
Espacio
internacional, por los secuestros de extranjeros.
El presidente de México, Vicente Fox, por
ejemplo, condicionó el permiso de permanencia
de los representantes de las Farc en su país
a la liberación de un empresario.
"Parecen el único grupo guerrillero
que no se ha dado cuenta de que el mundo cambió
respecto al terrorismo después del 11 de
septiembre", dice el senador liberal Luis Guillermo
Vélez.
El pasado 8 de diciembre los 15 países de
la Unión Europea (UE) anunciaron que no concederían
más visas ni permisos de residencia a los
miembros de esa guerrilla.
Espacio militar. "Están acorraladas
en la zona de distensión'', dice Petro.
Espacio político en el país, por sus
agresiones contra la población civil.
Credibilidad, apoyo y legitimidad. Por la ausencia
de resultados, como tregua y cese de hostilidades,
en tres años de negociación.
Sociedad
civil
HA
GANADO
Gobierno y Farc
reconocieron que no es posible la negociación
política sin la participación de la
sociedad civil, y establecieron las audiencias públicas.
Cuando ha habido incertidumbre sobre el futuro del
proceso, la sociedad civil que trabaja en los temas
de paz y derechos humanos ha jugado un papel predominante.
Ante la degradación del conflicto, la comunidad
se está ideando valientes acciones como la
resistencia civil. Las poblaciones del suroccidente
colombiano han dado ejemplo de la reafirmación
del derecho a no ser afectadas.
Hechos dentro del proceso de paz han logrado vencer
la dispersión y polarización de la
sociedad civil. Así sucedió con el
documento del 19 de septiembre de la Comisión
de Notables que traza como itinerario la tregua.
La celebración del acuerdo de intercambio
humanitario, que dio paso a la liberación
de 242 soldados y policías el 28 de junio
por parte de las Farc, disminuyó el sufrimiento
de muchas familias colombianas. Además, las
partes hicieron explícito su acatamiento
al artículo 3 común de los convenios
de Ginegra, sobre Derecho Internacional Humanitario.
Hay intentos desde la sociedad por capitalizar espacios
políticos que hagan posible una paz democrática
y cambios en los modelos económico, institucional
y de las Fuerzas Militares, entre otros.
HA
PERDIDO
A pesar de que
existe el mecanismo de las audiencias públicas,
la sociedad civil no ha sido sujeto activo en la
toma de decisiones. "Las audiencias son una
institución anacrónica", dice
Gustavo Petro.
Las conversaciones no han significado una disminución
del conflicto armado. La guerra se ha degradado
y se han acentuado las atrocidades. Según
Carlos Rodríguez, de la Comisión Colombiana
de Juristas, de 20 personas que son víctima
de la violencia sociopolítica, sólo
cinco mueren en el combate directamente.
La generalización de la violencia y de la
guerra ha llevado a la desmoralización frente
al futuro. 500 mil profesionales han emigrado en
estos tres años. Sigue el desplazamiento
interno.
El Consejo Nacional de Paz, diseñado en el
pasado gobierno como órgano asesor, ha sido
desestimado totalmente por las partes.
La oposición se institucionalizó en
el Caguán. Pedro Medellín dice que
se cerraron los espacios de oposición en
la medida en que los temas relevantes de debate
público fueron llevados a la Mesa de Diálogo.
"El único contradictor es la guerrilla,
que aparece como la oposición política",
asegura Medellín.
El país es ahora más pobre, desde
el punto de vista del producto per capita. Los bienes
se han desvalorizado por culpa del conflicto interno.