Este
año murió en Bogotá el anecdótico
Maitre
Chef de Cuisine Colombiano, Segundo Cabezas,
quien empezó su brillante carrera en Cali lavando
platos, limpiando pisos y poniendo orden y paradójicamente,
pasó a trabajar a los mejores hoteles y restaurantes
europeos. En los últimos años volvió
a Colombia, donde desde hace unas décadas fue
propietario de algunos restaurantes y como muy pocos
chefs, se preocupó por motivar este arte en los
niño. Un hombre que creyó firmemente que
"el destino de una familia o el de una nación
depende de la manera cómo se nutre su pueblo".