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LAS VENAS ROTAS DE COLOMBIA

El 15 de febrero de 1984 se presentó el primer atentado contra los oleoductos, mismo año en que fueron descubiertos los primeros yacimientos de petróleo en Caño Limón (Arauca) En ese entonces los responsables fueron miembros del frente "Domingo Lían" del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quienes dieron inicio a un flagelo que le ha costado grandes pérdidas económicas, materiales, humanas y ambientales al país, considerado como el "pulmón del mundo".

Han pasado 16 años desde aquel primer atentado y la situación tiende a empeorar; los ataques se han incrementado sin límites, motivados especialmente por el conflicto armado que vive el país del que son protagonistas las guerrillas de las Farc, el ELN y paramilitarismo, además del robo de combustible perpetrado por los mismos grupos insurgentes y por la delincuencia común.

Consecuencias ambientales

Cortesía Ecopetrol

Los daños ambientales causados por estos hechos son incalculables, pues las consecuencias de un derrame de crudo alteran el proceso normal del ecosistema. Un informe realizado por el Instituto Colombiano de Petróleo, acerca de los derrames de petróleo en ecosistemas tropicales, contempla que "lo que suceda en el suelo, va a repercutir en el aire y a partir de la atmósfera, cualquier cambio que suceda afectará bosques y ríos... y lo que sucede en los ríos repercute en las ciénagas, esteros y lagunas, verdaderas 'salacunas' de miles de especies de plantas y animales que cumplen las primeras etapas de su ciclo de vida en sus aguas".

Según el informe, más del 70% de los derrames de hidrocarburos en el país afectan a ríos y caños y cerca del 30% están asociados a sistemas de ciénagas. Cuando la mancha de crudo flota en el agua, se forma una película de crudo que obstruye la entrada de los rayos solares y restringe el proceso de fotosíntesis, lo que evita la producción natural del oxígeno.

Cortesía Ecopetrol

La primera comunidad biológica afectada es el plancton que es alcanzado por lo tóxico del hidrocarburo y muere por asfixia; misma suerte corren las demás plantas responsables de la producción de alimento y oxígeno para el resto de los animales.

Los peces también se ven afectados, pues el hidrocarburo bloquea las estructuras respiratorias y aquellos que se pueden salvar, presentan grados de contaminación que tendría consecuencias en los animales que se alimentan de ellos y hasta en el mismo hombre, aunque, afortunadamente es posible detectar la presencia del hidrocarburo por el olor a petróleo y rechazar su consumo.

los problemas en el suelo

Cortesía Ecopetrol

Si el derrame del hidrocarburo es en el suelo, éste impide el intercambio gaseoso con la atmósfera. En ese momento se inicia un proceso de evaporación y penetración que depende del tipo del hidrocarburo y las condiciones del terreno.

En este caso sólo aquellos animales invertebrados que habitan en la superficie asociados a las plantas como arañas, ciempiés, tijeretas o vertebrados como mamíferos, reptiles, pueden huir con más facilidad. "En cambio, aquellos que viven debajo de la superficie del suelo, (los que más participan en el proceso de la formación del suelo), mueren irremediablemente", dice el informe realizado por dos expertos en el tema.

El crudo al secarse forme una capa gruesa y compacta que evita el crecimiento de nuevas plantas y de animales, debido a que evita que el subsuelo tenga contacto con el oxígeno y la luz que ofrece el ambiente exterior. Además, la presencia del hidrocarburo hace más vulnerable al lugar a un incendio. De ello, el país cuenta con una experiencia en donde una chispa provocó un incendio de tal magnitud, que en el caserío Machuca (Antioquia) 46 personas murieron y 70 quedaron heridas como consecuencia del atentado al oleoducto Central en Segovia perpetrado por el ELN el 18 de octubre de 1998.

Planes de Contingencia

Arturo Sánchez Herrera, director de Seguridad Ambiental de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, comentó que inherente a las actividades petroleras, existen unas medidas de mitigación que inician con el control del derrame para evitar que la mancha avance hasta donde sea posible. Esta medida hace parte del Plan Nacional de Contingencias.

"En el caso de los ríos o del mar, se hace a través de barreras que se extienden y hacen que la mancha se pueda controlar. Lo que hace es retener el hidrocarburo y por medio de unos equipos se va recogiendo y sacando el material impregnado para separarlos posteriormente", agregó.

Esta operación se realiza en los denominados "puntos de control" que están distribuidos en los 14 mil kilómetros que tiene el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el más importante de Colombia.

Según Sánchez, si la mancha se logra controlar rápidamente, se evita un mayor contacto con el ecosistema y de esta forma, la cadena ambiental y alimenticia no se alteraría radicalmente.

En cuanto a la cantidad del crudo que podría recuperarse con relación al del derrame, no es medible. "Eso depende de las condiciones del sitio. Por ejemplo, no se puede recoger aquello que queda demasiado intrínseco en el terreno, no se puede recoger esa porción que se evapora porque hay partes en donde se alcanza a mezclar", continuó el Director de Seguridad Ambiental del Ecopetrol.

Definitivamente el obstáculo que ha impedido que tanto el medio ambiente como el mismo crudo puedan recuperarse ha sido el problema del orden público, pues la presencia de actores armados ilegales en las zonas de los derrames, en su mayoría provocado por ellos mismos, no hace posible la activación de los puntos de control y de esta forma, las consecuencias ambientales son más graves.

En materia de recuperación, cuando el derrame es por causa natural, es competencia de los organismos del Estado como las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR) o del Sistema Nacional Ambiental, coordinadas por el Ministerio del Medio Ambiente, máximo ente ambiental en Colombia. Igual sucede cuando es causado por impericia e imprudencia, o cuando los tubos del oleoducto son el blanco de ataques guerrilleros y el robo de combustible. Esta última, por realizarse de forma ilícita no cuenta con las normas mínimas de precaución y también provocan contaminación al medio ambiente, además de incendios.

"Cuando es por causa propia (Ecopetrol) la empresa está obligada no sólo a activar el plan de contingencia, sino hacer las remediaciones sobre el terreno", agregó Arturo Sánchez.

Fuentes:
- Informe del Instituto Colombiano del Petróleo. "Los derrames de petróleo en ecosistemas tropicales". 2002.
- Arturo Sánchez Herrera, Director de Seguridad Ambiental de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol.