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CONVENIO
CONTRA EL TRÁFICO
Promovido por el Gobierno
Nacional, a través del Ministerio de Cultura,
el 15 de abril de 2002, el Presidente de la República,
organismos de control, vigilancia, seguridad, investigación
y ONG's firmaron el Convenio contra el Tráfico
Ilícito de Bienes Culturales.
Inicialmente el acuerdo
tiene una duración de dos años, tiempo
que será ampliado cuando el análisis y
aporte de ideas por parte de los organismos miembros
del convenio se hayan fortalecido.
"La idea es que
nos apoyemos todas las instituciones y se fortalezcan
las direcciones que puedan darnos recursos técnicos
y podamos llevar a cabo el objetivo final que es tratar
de combatir el tráfico ilícito, porque
hemos analizado que este negocio delictivo trasciende
los límites nacionales", comentó
la Ministra de Cultura, Araceli
Morales López.
De esta forma, se busca
la creación o fortalecimiento de oficinas
especializadas en el
tema del patrimonio en instituciones como el Departamento
Administrativo de Seguridad, DAS, la Policía
Nacional, y la Dirección de Impuestos y Aduanas
Nacionales, DIAN; todo con el objetivo de optimizar
la acción en torno a la protección del
patrimonio cultural mueble.
Colombia es el primer
país latinoamericano que realiza un convenio
de este tipo. África por su parte, desde hace
tiempo consolidó uno, teniendo en cuenta que
por la diversidad cultural que éste tiene, los
trabajos en contra de dicha actividad lícita
están sumamente adelantados.
El acuerdo ahora existente
entre los organismos gubernamentales y no gubernamentales,
está basado en el cumplimiento que se le deben
dar a las leyes colombianas y a los tratados internacionales
que Colombia ha suscrito con el fin de proteger el patrimonio
cultural.
Cabe destacar que el
convenio no pretende resolver por sí solo la
problemática que gira en torno a este delito,
pero se convierte en un instrumento "tendiente
a lograr una efectiva cooperación entre instituciones
culturales y no culturales, para disminuir los peligros
de hurto, excavaciones clandestinas y comercio ilegal
del patrimonio cultural colombiano", dice el convenio.
Es por ello que tras
la firma, se contemplan actividades educativas, de concientización,
control y vigilancia, por y hacia dichas entidades que
conforman el convenio, además de la participación
de los ciudadanos en general.
La firma del documento
se realizó como preámbulo al III Taller
Regional contra el Tráfico Ilícito de
Bienes Culturales a realizarse en Colombia, el cual
se desarrolló por primera vez en Perú
y en Ecuador en su segunda versión.
La lista roja
Tras el desarrollo del
taller, convocado por el Ministerio de Cultura, el Consejo
Internacional de Museos (ICOM) el apoyo de la UNESCO,
el Convenio Andrés Bello, el Centro Regional
para el Fomento del Libro de América Latina y
el Caribe (Cerlalc), el Ministerio de Cultura Danés
y la Fundación Príncipe Claus se prepara
la "Lista Roja de Bienes Culturales en América
Latina".
La lista hace parte
de un proyecto que realiza el ICOM y será conocida
internacionalmente con el fin de establecer un control
significativo de las riquezas patrimoniales cuya exportación
empobrece el legado cultural de los países latinoamericanos.
"En la 'Lista Roja'
están identificados los objetos de interés
cultural patrimonial de cada país, allí
se especifican las características de los bienes
que son considerados de alto riesgo y que no pueden
ser traficados ilícitamente", aseguró
Lucía Astudillo
Loor, quien
fue organizadora del I Taller en Cuenca, Ecuador.
La lista no es un documento
legal, sino un instrumento de apoyo para facilitar los
trabajos de identificación de obras que son traficadas.
"Es para alertar y dar conocimiento al público
y así, proceder a la recuperación de los
bienes que han sido saqueados, para devolverlos a su
país de origen", continuó Lucía
Astudillo.
Con la elaboración
de dicho documento, ésta sería la segunda
lista conformada, después de la que tiene África
que cuenta con 106 categorías.
"Cada país
debe definir y hacer inventario de las características
y los bienes que se deben proteger. La lista recopila
toda esa información que es plasmada en categorías",
dijo Jennifer Thvenot,
funcionaria del ICOM.
Para incluir los bienes
colombianos en el documento, las instituciones culturales
y museos realizan un inventario de las piezas que son
patrimonio cultural y que corren el riesgo de ser traficadas,
entre ellos los coloniales, arqueológico y religioso.
De este documento se
van a reproducir 5 mil ejemplares que serán distribuidos
en los 125 países que son miembros del ICOM,
y los resultados serán divulgados al público
general en bibliotecas y entidades públicas.
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