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¡Que
viva el teatro y la danza!
El teatro fue sin duda el protagonista
del 2004. Festivales, estrenos, homenajes,
se tomaron las calles de las principales
ciudades del país. La Fundación
Teatro Nacional entregó por ejemplo,
un balance alentador de su trabajo durante
el año. "Tres producciones propias
de estreno: "El
Inspector", "Al diablo
la maldita primavera" y "A Fanny
lo que es de Fanny"; seis obras infantiles,
23 obras para adultos, 14 destinos nacionales,
78 funciones privadas, 1.010 funciones al
público, tres talleres especializados,
502 estudiantes, 116 jornadas del Proyecto
Pedagógico y 423.602 espectadores,
sólo en Bogotá".
Este año el colectivo antioqueño
Matacandelas terminó de pagar, después
de 10 años "el rancho, la casita
ubicada en la calle 47 No. 43 - 47, en Medellín".
Un escenario que desde septiembre de 1994
(cuando se abrió) y hasta diciembre
de 2004, ha sido visitada por 200.000 personas.
Matacandelas ha creado en sus "muchos"
años de trabajo ininterrumpido, 14
obras entre las que se cuentan "Medea",
"Los Ciegos", "Angelitos
Empantanados", "O Marineiro",
"Sylvia Plath, la chica que quería
ser Dios", entre otras.
Estuvieron en cartelera obras como "Emily
Dickinson" del Grupo Rapsoda; "Polvo
de Olvido" dirigida por el maestro
William Fortich; "Borges el Otro el
Mismo" dirigida por Carlos Satizábal.
Fabio Pubiano estrenó "Dos Hermanas",
una obra escrita y dirigida por él,
con la participación de las actrices
Marcela Gardeazábal y Marcela Valencia.
La actriz Helena Mallarino regresó
a la tablas al lado del cómico Antonio
Sanint, y dirigida por su hermano Víctor
Mallarino, en la obra "Pareja Abierta"
de Darío Fo. Se presentó con
muy buena audiencia "La Pelota de Letras".
La obra, de Andrés López necesitó
cuatro temporadas distintas para su amplio
público.
También se presentaron "La
fiesta del Chivo", "Art",
"Siameses show", "Un tranvía
llamado deseo", "Frankie &
Johnny" y de nuevo "Monólogos
de la vagina", que tres años
de su estreno logró un récord
de más de 450 funciones y 250.000
espectadores.
El joven director Daniel Calderón,
quien sólo tiene 19 años y
se dio a conocer a través de la televisión
como "Zetha" uno de los personajes
más queridos de "El Club 10"
de canal Caracol, presentó con su
Compañía Teatro Deca, la obra
"Universo
de Hadas", una hermosa adaptación
de los cuentos más populares de los
Hermanos Grimm, Universo de Hadas".
El Teatro La Candelaria le presentó
a su público "NaYra (la memoria)",
su más reciente montaje. Una obra
que nació a partir de un viaje efectuado
por el maestro Santiago García a
la ciudad de San Juan de Chamula en México.
García, encuentró allí
la inspiración en los rituales indígenas
que combinan lo religioso y lo pagano gracias
a la mezcla de razas indígenas, blancos
y negros que se dan allí.
Se vieron "I took Panamá",
"El ángel de la gasolinera"
(coproducción con el Iberoamericano);
"Emma la malcastrada", "La
mujer de las rosas", del colectivo
Hora 25 de Medellín; "De
dónde vino ese animal"
del teatro R101 y "Cuando
el zapatero remendón remienda sus
zapatos", escrita y dirigida
por Carolina Vivas Ferreira de Umbral Teatro
y coproducida por IX Festival Iberoamericano.
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Los Festivales también marcaron
la parada. El
Iberoamericano de Teatro , reunió
en la capital del país espectáculos
de 33 países. En total participaron
52 compañías internacionales
y 141 grupos colombianos. Se habilitaron
16 salas, seis coliseos populares, 20 parques
y una Ciudad Teatro en Corferias. Hubo 617
funciones, 2.180 artistas, 290.000 espectadores
en sala y más de 2'600.000 personas
en espacios abiertos, según informaron
sus organizadores. Estuvieron a reventar
obras como "Cien Minutos" del
director esloveno Tomaz Pandur; "Pared
de Agua", de Italia o "Canciones
de caminantes" de Taiwán, sólo
para nombrar algunas. También se
hicieron presentes figuras como Chavela
Vargas y Diego
El Cigala, que estrenó
mundialmente en el marco del Festival su
obra "La Pasión según
San Mateo".
De otro lado, se realizó la versión
número 26 del Festival de Teatro
más antiguo de América Latina,
el de Manizales, que este año tuvo
un gran aliciente, el Gobierno Nacional
lo nombró Patrimonio Cultural de
la Nación. En esta oportunidad el
evento que se desarrolló en 18 escenarios
(entre salas, espacios no convencionales
y calle), contó con la participación
de 17.250 espectadores y 415 abonados, que
disfrutaron de trabajo teatral de 30 compañías
provenientes de Argentina, Corea, Brasil,
Chile, España, México, Perú,
Venezuela y por su puesto Colombia. Además,
realizó 12 talleres y seminarios,
y permitió que Manizales presentara
una ocupación hotelera del 60% durante
los días del Festival (24 de septiembre
al 2 de octubre).
Bogotá, por su parte recibió
por quinto año, el Festival de Teatro
Alternativo de Bogotá, organizado
por la Corporación Colombiana de
Teatro (entidad que lleva más de
treinta años promoviendo la cultura
en el país), y que le permitió
a los colombianos disfrutar 130 funciones
durante 16 días. Funciones que permitieron
mostrar el trabajo de grupos como Metástasis
de Floridablanca, Santander; El Tablado
de Medellín; Zambo Teatro y Grupo
Atahualpa de Cartagena; los grupos caleños
Teatro Selene, El Globo y Teatro Experimental
de Cali, TEC; Taller de Artes Escénicas,
TAE, de Palmira, Valle; Dejavú, Teatro
en Azul, Teatro La Cantera, Titirimimo,
Teatro de Sueños Pacore, Grupo Quimera
y Academia Superior de Artes de Bogotá,
Asab; sólo para nombrar algunos.
Este año también La Casa
del Teatro celebró una década
de labores ininterrumpidas, con una retrospectiva
en la que participaron ocho obras que han
hecho historia en esta sala: "La mirada
de la avestruz", "Mosca",
"Las burguesas de la calle menor",
"El mar", "Club suicida busca",
"Mujeres en la guerra", "Striptease"
y "Al salir de la crisálida".
Por último hay que recordar que
de nuevo Bogotá vivió una
versión más de la esperada
Temporada
de Ópera, organizada por
la Fundación Camarín del Carmen
y la Ópera de Colombia, que esta
vez presentó en el Jorge Eliécer
Gaitán dos espectáculos: "La
Cenerentola" (La Cenicienta) de Gioacchino
Antonio Rossini y "Los cuentos de Hoffman".
A la par se llevó a cabo el Festival
de Ópera y la Zarzuela al Parque,
que presentó obras como "La
del Soto del Parral", "Baile de
máscaras" o "El barbero
de Sevilla", entre otros títulos.
En esta oportunidad la Fundación
Mapa Teatro, estuvo al frente de la producción
artística de "La Cenerentola"
y se arriesgó a ubicar espacialmente
esta ópera en un taller de carros
muy colombiano donde "La Cenicienta"
es una mecánica, la casa de Don Magnífico
un camión algo viejo (el hombre es
un rico venido a menos) y el castillo del
príncipe en un automóvil clásico.
Una interesante versión contemporánea
del cuento de hadas. En la Temporada estuvieron
presentes figuras como el bajo Valeriano
Lanchas, el tenor Juan José Lopera,
la soprano Beatriz Mora, la mezzosoprano
Indira Rodríguez y el bajo barítono
Camilo Mendoza, todos colombianos que triunfan
y trabajan en el exterior.
Cuerpo y danza
El país también vivió
la VIII Temporada Internacional de Danza
Contemporánea de Colombia, que convocó
compañías de Brasil, Estados
Unidos, Canadá, México, Japón,
Polonia, Venezuela, Turquía y Alemania.
Y claro, las mejores del país. La
Temporada se desarrolló en Bogotá,
Medellín y Barranquilla. Entre las
compañías se destacó
"Zvi Dance", fundada en 1989,
compuesta por seis integrantes y dirigida
por Zvi Gotheiner, un hombre que nació
en Israel y que se caracteriza por crear
un trabajo musical donde mezcla el folclor
moderno, con las tradiciones del ser humano.
La Libélula también se dio
el lujo de convocar a importantes compañías
en IV Festival de Danza Contemporánea
"A la Libélula 2004, Cuerpo
Sin Tiempo" que durante un mes presentó
el trabajo de más de diez compañías;
una muestra representativa en la que se
incluyeron aproximadamente veinte obras
(entre solos, duetos, tríos) de danza
nacional.
Bogotá también fue sede del
VIII Festival Universitaria de Danza Contemporánea
que se realizó entre el 4 y el 10
de septiembre. Una muestra artística
en la que participaron 13 grupos universitarios
y siete invitados, entre ellos algunos internacionales.
Varias obras de danza invadieron los teatros.
Entre ellas sobresalieron "Piedras
y Suite Portuguesa", una interesante
propuesta que combinó la danza, el
video arte, la música en vivo y la
animación digital. Con coreografías
de Christopher Williams y la colaboración
de artistas colombianos y norteamericanos
de distintas disciplinas artísticas,
estas dos obras, unidas en una sola, conmovieron
al público capitalino.
También se presentó "Suite
para barrotes y presos", del grupo
Noruz Danza Contemporánea, dirigido
por Julio César Galeano. Un montaje
se que ganó Beca de Creación
"Pasos 2003", entregado por el
Instituto Distrital de Cultura de Bogotá.
Por su parte la Compañía
Hombre Arte Teatro estrenó en la
Fundación Gilberto Alzate Avendaño,
"Eterno",
una propuesta donde el cuerpo, la palabra
y el movimiento se utilizan para explorar
el origen de la angustia existencial en
la que se debate el ser humano.
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