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Colombia
en medio del fuego cruzado
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La aprobación de la Ley General de Amnistía, en noviembre
de 1982 y la derogación del Estatuto de Seguridad, a
cuyo amparo, el gobierno de Turbay Ayala (1978-1982),había
adelantado una abierta represión contra las organizaciones
populares y democráticas, crean un clima favorable para
los diálogos entre la guerrilla y el nuevo gobierno
de Belisario Betancur (1982-1986).
Este proceso cristalizará con la firma de los Acuerdos
de cese al Fuego y Tregua, el 28 de marzo de 1984, en
los cuales las partes firmantes asumían el compromiso
de un cese bilateral del fuego, -sin que esto significara
la entrega de armas por parte de las FARC- y la búsqueda
conjunta de una salida política al conflicto.
El Documento estaba suscrito por una Comisión de Paz,
Diálogo y Verificación, en representación del gobierno,
y por las direcciones políticas y militares de las Farc-Ep,
la Autodefensa Obrera (ADO) y los Destacamentos "Simón
Bolívar" y "Antonio Nariño" del Ejército de Liberación
Nacional (ELN).
Pocos
meses después el acuerdo fue firmado, por el Movimiento
19 de abril (M-19) y el Ejército Popular de Liberación
(EPL), pero al generalizarse los atentados, que cobró
la vida de varios de sus militantes, se decidieron por
la ruptura de los acuerdos.
Pese
a los permanentes hostigamientos militares contra los
diferentes frentes, las FARC-EP, mantuvieron la tregua
y anunciaron la decisión de encabezar "en unión con
otros partidos y movimientos democráticos y de izquierda,
la lucha de las masas populares por el retorno a la
normalidad, a la controversia civilizada, por una apertura
democrática que garantice el libre ejercicio de la oposición
y su acceso a todos los medios de comunicación social,
su organización, su lucha y movilización hacia crear
un clima de participación popular en las gestiones del
Estado". Surge así la Unión Patriótica (UP).
La
Unión Patriótica (UP), participa en el debate electoral
de 1986, logrando, para corporaciones públicas elegir
14 congresistas en el Senado y la Cámara, 18 diputados
en 11 asambleas departamentales y 335 concejales en
187 concejos.
En
las elecciones presidenciales obtiene alrededor de 350.000
votos, superando las cifras electorales de los dos meses
anteriores siendo, en ese momento la mayor votación
en la historia de una agrupación de izquierda.
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Frente
de Batalla
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Su
avance, paralelo al avance del movimiento popular, motivó
la reacción de los sectores oscuros del poder público
que empezaron a atacar al movimiento, asesinando parlamentarios,
diputados, concejales, militantes y simpatizantes del
movimiento.
Los
acuerdos de paz y tregua transitaron, de esta forma,
por caminos difíciles, rodeados de una atmósfera de
hostigamientos, y provocaciones contra esa organización
subversiva. En septiembre de 1987, el movimiento armado
revolucionario, se constituye en Coordinadora Guerrillera
Simón Bolívar (CGSB), agrupando a la totalidad de los
insurgentes colombianos en un hecho de trascendencia
estratégica en la lucha por los cambios democráticos
y patrióticos que requiere el país.
El
anterior análisis hace referencia al punto principal
de las FARC-EP y del Gobierno Nacional cuyo punto central
en los diálogos de paz en la zona de distensión, es
precisamente el cese el fuego y de hostilidades entre
los actores del conflicto armado en Colombia.
Este tema delicado y por momentos caldente al interior
de la mesa de conversación hace pensar que cada vez
es más lejos la idea de las FARC-EP de apartarse del
mismo conflicto armado porque han manifestado en reiteradas
oportunidades, a través de sus voceros oficiales en
San Vicente del Caguán, que el tema del cese el fuego
no es prioridad para ellos.
La
cruenta guerra que vive Colombia y que es protagonizada
por la guerrilla y las Fuerzas Militares han ocasionado
a los largo de los últimos treinta años miles de muertos
y damnificados, esos mismos civiles que no tienen nada
que ver con la guerra absurda que libran aquellos actores
que sinrespetar la soberanía del territorio nacional
y el derecho a la vida, amedrentan a la población civil
día y noche.
Por ende, en la zona de distensión ambas partes del
proceso de paz (Gobierno y FARC-EP), vienen tocando
el tema del cese el fuego y la tregua como una alternativa
de segunda clase, más por parte de la guerrilla que
del mismo Ejecutivo.
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