De la Espriella promete eliminar el impuesto al patrimonio y cambiar las reglas tributarias

Abelardo de la Espriella anunció que eliminará el impuesto al patrimonio mediante una reforma tributaria y defendió la inversión privada.

Por: William Marín • Colombia.com
Así se liquida actualmente el impuesto al patrimonio. Foto: Interlatin
Así se liquida actualmente el impuesto al patrimonio. Foto: Interlatin

Abelardo de la Espriella anunció que eliminará el impuesto al patrimonio mediante una reforma tributaria y defendió la inversión privada.

Durante la parte económica de su discurso de posesión, el presidente Abelardo de la Espriella anunció una de las medidas que podría generar mayor discusión durante el comienzo de su Gobierno: la eliminación del impuesto al patrimonio.

El mandatario cuestionó el manejo de las finanzas públicas durante la administración de Gustavo Petro y aseguró que su Gobierno buscará reducir el gasto, preservar los programas destinados a la población vulnerable y, al mismo tiempo, modificar el sistema tributario para estimular la inversión y la generación de empleo.

De la Espriella anuncia la eliminación del impuesto al patrimonio

El presidente sostuvo que el país necesita recuperar el crecimiento económico y crear condiciones que permitan aumentar la producción, las exportaciones y la generación de riqueza.

En ese contexto, anunció una reforma estructural del sistema tributario con la que pretende simplificar las obligaciones, combatir la evasión y favorecer la inversión privada.

“Necesitamos volver a crecer, producir, exportar y generar riqueza, quiero decirle a los empresarios de Colombia, grandes, medianos y pequeños que este gobierno será su aliado. Invertir en Colombia volverá a ser una decisión segura y rentable para ustedes”.

Fue entonces cuando confirmó una de las medidas centrales de su propuesta:

“Lo dije como candidato y hoy lo corroboro como presidente, el impuesto al patrimonio será eliminado”.

El anuncio todavía requiere el trámite correspondiente ante el Congreso de la República. Por lo tanto, mientras no se apruebe una modificación legal, las reglas vigentes del impuesto continúan aplicándose.

“Debemos dejar de castigar a quienes invierten”

De la Espriella defendió su propuesta con un argumento centrado en la necesidad de estimular la inversión y la actividad empresarial.

“Debemos dejar de castigar a quienes invierten y generan riqueza en nuestra patria. La prosperidad no nace de gravar el éxito sino de crear condiciones para que millones de colombianos puedan emprender”.

La declaración anticipa uno de los debates económicos que marcarán el inicio del nuevo Gobierno: la búsqueda de un sistema tributario que, según la administración, incentive la inversión privada, frente a las posiciones que defienden una mayor contribución de los patrimonios altos al financiamiento del Estado.

¿Qué es el impuesto al patrimonio?

El impuesto al patrimonio fue establecido en su actual estructura por la Ley 2277 de 2022. El hecho generador se produce por la posesión de un patrimonio líquido determinado al 1.º de enero de cada año.

Para establecerlo se toma como referencia el patrimonio bruto, es decir, los bienes y derechos del contribuyente, y se restan las deudas vigentes. La norma también contempla determinadas exclusiones para establecer la base gravable.

Para 2026, la DIAN estableció la UVT en $52.374. De acuerdo con la regla general vigente, están obligadas a declarar y pagar las personas naturales y sucesiones ilíquidas cuyo patrimonio líquido al 1.º de enero de 2026 sea igual o superior a 72.000 UVT, equivalentes a $3.770.928.000.

Esto significa que no basta con tener bienes cuyo valor bruto supere ese monto: para efectos del impuesto se deben considerar las deudas y las reglas fiscales aplicables para determinar el patrimonio líquido.

Así se liquida actualmente el impuesto al patrimonio

El sistema utiliza tarifas marginales, por lo que no se aplica automáticamente el porcentaje del último rango sobre todo el patrimonio.

Para 2026, la estructura establecida por la Ley 2277 contempla:

  • Hasta 72.000 UVT: tarifa de 0 %.
  • Más de 72.000 y hasta 122.000 UVT: tarifa marginal de 0,5 %.
  • Más de 122.000 y hasta 239.000 UVT: tarifa marginal de 1 %, con el componente fijo correspondiente al rango anterior.
  • Más de 239.000 UVT: tarifa marginal de 1,5 %, vigente de manera temporal para los años 2023 a 2026.

En valores aproximados para 2026, los principales límites corresponden a:

  • 72.000 UVT: $3.770,9 millones.
  • 122.000 UVT: $6.389,6 millones.
  • 239.000 UVT: $12.522,5 millones.

La diferencia es importante porque no se cobra el porcentaje del rango superior sobre la totalidad de la base gravable. La liquidación se realiza de acuerdo con el esquema marginal previsto en la ley.

Por ejemplo, si después de aplicar las reglas fiscales correspondientes una persona tiene una base gravable de $4.000 millones, no paga 0,5 % sobre los $4.000 millones completos. El primer tramo está exento y el cálculo se realiza sobre el excedente frente al umbral de $3.770,9 millones.

De la Espriella también anunció congelamiento del gasto público

El anuncio tributario estuvo acompañado por una advertencia sobre las finanzas del Estado. De la Espriella cuestionó el crecimiento del gasto público durante el Gobierno anterior y aseguró que su administración buscará imponer una política de austeridad.

“El régimen que abandona el poder impulsó un crecimiento desmedido del gasto con base en un endeudamiento que debilitó las finanzas nacionales”.

Sin embargo, el presidente dejó claro que esta política no significará, según sus palabras, abandonar los programas dirigidos a los sectores más vulnerables.

“Tenemos que poner la casa en orden, ese será el primer deber de mi gobierno, la austeridad sobre quienes más necesitan la protección del Estado, tengan la certeza de que los programas dirigidos a la población más vulnerable serán preservados en la era del tigre”.

De esta manera, la reforma tributaria y el control del gasto público aparecen entre los primeros grandes asuntos económicos que deberá afrontar el Gobierno de Abelardo de la Espriella, en un escenario en el que cualquier modificación del impuesto al patrimonio tendrá que superar el trámite legislativo correspondiente.