Gustavo Petro sorprende con la propuesta de un salario mínimo vital y móvil: ¿De qué se trata?

En la alocución de este domingo 15 de febrero, el presidente Gustavo Petro se refirió a la posibilidad de un salario mínimo variable.

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
Actualización
El mandatario se tomó la transmisión de los canales nacionales para hablar sobre la suspensión del incremento del SMLV. Foto: Twitter @petrogustavo
El mandatario se tomó la transmisión de los canales nacionales para hablar sobre la suspensión del incremento del SMLV. Foto: Twitter @petrogustavo

En la alocución de este domingo 15 de febrero, el presidente Gustavo Petro se refirió a la posibilidad de un salario mínimo variable.

En medio del debate económico que sigue marcando la agenda pública, la discusión sobre el alcance del salario mínimo volvió a ocupar espacio luego de que el presidente Gustavo Petro expusiera detalles acerca del decreto transitorio que el Gobierno planea emitir.

La explicación giró, más que nada, alrededor de un concepto que se repite y se reitera en la conversación y es la idea de que ese ingreso no solo sea vital, sino también “móvil”, una expresión que ha despertado preguntas, interpretaciones y lecturas diversas.

En ese orden de ideas, la noción de movilidad se refiere a la posibilidad concreta de que el monto se ajuste con base en las variaciones del entorno económico. Dicho de otra manera, el salario dejaría de entenderse como una cifra fija e inamovible para convertirse en una referencia adaptable, revisable, sujeta a cambios en factores como la inflación, el crecimiento o la pérdida de capacidad adquisitiva. En esencia, lo que se plantea es que el ingreso acompañe el ritmo de la economía y no quede rezagado frente a los movimientos del mercado.

La explicación se produjo al mismo tiempo que el mandatario aseguró que se dará cumplimiento a lo resuelto por el Consejo de Estado, instancia cuyas decisiones serán acatadas dentro del proceso normativo. Sin embargo, la intención oficial se mantiene enfocada en consolidar un mecanismo que, en teoría, resguarde el poder de compra de los trabajadores y que permita actualizar el ingreso según las condiciones reales del país, algo que, según la postura de Gustavo Petro, responde a necesidades cotidianas de los hogares.

La expectativa planteada desde el Gobierno Nacional es que, con diálogo y deliberación, se logre una fórmula que combine sostenibilidad económica con garantías laborales, o al menos que se acerque a ese equilibrio buscado. En paralelo, y de forma complementaria, se extendió una invitación a la ciudadanía para respaldar mediante movilizaciones el concepto de salario mínimo vital, iniciativa que ha añadido otro componente al debate público.

Mientras tanto, la conversación continúa abierta, con millones de trabajadores atentos a las decisiones que eventualmente podrían modificar su ingreso mensual y más allá del trámite jurídico o político, la discusión central se mantiene en torno a lo que implica ese nuevo concepto, propuesto por Gustavo Petro, que acompañará al salario mínimo y a la manera en que su aplicación práctica podría traducirse en ajustes periódicos que reflejen, de manera directa, el pulso económico nacional.