Explosión en mina de carbón en China deja al menos 82 personas muertas y varios trabajadores atrapados
Una explosión en una mina de carbón en Shanxi, China, dejó más de 80 muertos y varios desaparecidos mientras continúan los rescates.
Una explosión en una mina de carbón en Shanxi, China, dejó más de 80 muertos y varios desaparecidos mientras continúan los rescates.
Una grave explosión registrada en una mina de carbón en la provincia de Shanxi, en el norte de China, ha dejado un saldo de al menos 82 personas muertas y varios trabajadores desaparecidos, según confirmaron autoridades locales y medios estatales como Xinhua.
El accidente, ocurrido en la tarde del pasado viernes 22 de mayo, ha generado una intensa operación de rescate y una investigación oficial para determinar las causas del siniestro fatal que enlutó al país asiático.
El incidente tuvo lugar en la mina Liushenyu, ubicada en el condado de Qinyuan - China, cuando aproximadamente 247 trabajadores se encontraban en el interior realizando labores de extracción. De acuerdo con los primeros reportes, la explosión estaría relacionada con una acumulación de gases tóxicos, especialmente monóxido de carbono.
Las labores de emergencia se activaron de inmediato tras el fuerte estallido que estremeció al territorio. Equipos de rescate especializados fueron desplegados en la zona, mientras decenas de trabajadores lograban ser evacuados en las primeras horas posteriores al accidente.
VIDEO | Aumenta a 90 el número de muertos por una explosión en una mina en el centro de China. pic.twitter.com/dH5wtXHYUj
— EFE Noticias (@EFEnoticias) May 23, 2026
Según reportes oficiales, inicialmente, más de 200 mineros que se encontraban laborando fueron rescatados con vida, algunos de ellos en estado crítico, mientras que un número significativo quedó atrapado bajo tierra.
A medida que avanzan las tareas de rescate, el número de víctimas mortales ha ido aumentando progresivamente. Aunque en un primer momento se hablaba de menos de diez fallecidos, pero con el paso de las horas la cifra ascendió a más de 80, reflejando la gravedad del accidente.
El gobierno chino reaccionó rápidamente al accidente. El presidente Xi Jinping ordenó intensificar las labores de rescate, atender a los sobrevivientes y llevar a cabo una investigación exhaustiva para determinar responsabilidades.
Las autoridades confirmaron que al menos un responsable de la empresa operadora de la mina fue puesto bajo custodia mientras avanzan las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar las causas de la explosión.
El caso ha sido catalogado por medios internacionales como uno de los accidentes mineros más graves en China en la última década, lo que ha reavivado la discusión sobre los estándares de seguridad industrial en el país.
Grupos rescatistas informaron que varias personas han sido trasladadas a hospitales cercanos, algunas en estado crítico, mientras continúa la búsqueda de los trabajadores aún desaparecidos. En paralelo, se han enviado cientos de rescatistas y equipos especializados a la zona para intentar estabilizar la situación.