Abelardo de la Espriella anuncia el regreso de la fumigación contra los cultivos de coca
Abelardo de la Espriella confirmó en su discurso de posesión que Colombia volverá a implementar fumigación contra cultivos ilícitos.
Abelardo de la Espriella confirmó en su discurso de posesión que Colombia volverá a implementar fumigación contra cultivos ilícitos.
El nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella anunció una de las medidas que promete generar mayor debate en Colombia desde el comienzo de su administración: el regreso de la fumigación de cultivos ilícitos. El presidente confirmó la decisión durante su discurso de posesión, en el que presentó la lucha contra el narcotráfico como uno de los principales frentes de su mandato.
La determinación representa un giro frente a la política implementada durante el Gobierno de Gustavo Petro, que había descartado la utilización de la aspersión aérea como herramienta central para combatir los cultivos de coca. Ahora, De la Espriella asegura que buscará implementar una nueva modalidad de fumigación que, según explicó, cumpliría con las exigencias ambientales y sanitarias establecidas en Colombia.
Abelardo confirmó el regreso de la fumigación
En uno de los apartados de su primer discurso como presidente, De la Espriella fue directo al referirse a la estrategia que implementará su administración contra los cultivos de coca.
“Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana, no contravienen el mandato de la honorable Corte Constitucional y no afectan de ninguna manera el medio ambiente”.
Con esta declaración, el nuevo mandatario confirmó que la aspersión con herbicidas volverá a formar parte de la estrategia estatal contra los cultivos utilizados para la producción de cocaína.
El anuncio adquiere especial relevancia porque se trata de una política que durante años ha generado una fuerte controversia entre el Gobierno, organizaciones sociales, comunidades campesinas y sectores que defienden una estrategia más enfocada en la sustitución voluntaria de cultivos.
La lucha contra los cultivos de coca, uno de los grandes retos
El anuncio de De la Espriella llega en un momento en el que Colombia continúa enfrentando el desafío de la expansión de los cultivos de coca y de las estructuras criminales que obtienen recursos de la cadena del narcotráfico.
Los reportes del Ministerio de Justicia y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) han documentado una cifra que supera las 200.000 hectáreas de coca en el país y una producción de cocaína que mantiene a Colombia como uno de los principales escenarios mundiales de este fenómeno.
Entre las regiones que concentran buena parte de los cultivos aparecen:
- Nariño.
- Putumayo.
- Norte de Santander.
- Antioquia.
- Chocó.
Estas zonas también coinciden en buena medida con territorios donde tienen presencia grupos armados y organizaciones dedicadas a diferentes actividades relacionadas con el narcotráfico.
Una decisión que reabre una vieja controversia
El regreso de la fumigación promete convertirse en uno de los primeros grandes debates de la nueva administración.
Durante los últimos años, diferentes organizaciones sociales y sectores políticos han cuestionado la utilización de herbicidas para erradicar cultivos ilícitos debido a sus posibles efectos sobre la salud de las comunidades campesinas, las fuentes de agua y el medio ambiente.
La política de aspersión aérea también ha enfrentado restricciones judiciales. Por eso, uno de los elementos centrales de la declaración de De la Espriella fue precisamente su afirmación de que el método que utilizará su Gobierno no contravendrá las decisiones de la Corte Constitucional.
El presidente planteó así que su administración buscará desarrollar una alternativa tecnológica que permita atacar los cultivos de coca sin repetir los cuestionamientos sanitarios y ambientales que han acompañado históricamente a la fumigación.
El narcotráfico también financia a los grupos armados
El debate no se limita al número de hectáreas sembradas. Para el nuevo Gobierno, la erradicación de los cultivos ilícitos está directamente relacionada con la lucha contra las organizaciones criminales que operan en diferentes regiones.
La economía de la coca representa una fuente de ingresos para estructuras armadas y organizaciones dedicadas al narcotráfico, que utilizan esos recursos para financiar su operación, ejercer control territorial y mantener diferentes actividades ilegales.
Por esa razón, el anuncio de De la Espriella está conectado con el mensaje que entregó durante su posesión sobre la recuperación de la seguridad y el combate frontal contra el denominado narcoterrorismo.
El respaldo de Estados Unidos será clave
La nueva política antidrogas también tendrá una dimensión internacional, especialmente por la relación que el Gobierno de De la Espriella busca construir con Estados Unidos.
El presidente estadounidense Donald Trump ha defendido una política de presión contra el narcotráfico y ha insistido en la necesidad de que Colombia adopte medidas contundentes para combatir la producción y tráfico de cocaína.
En contraste, durante el Gobierno de Petro las relaciones entre Bogotá y Washington atravesaron momentos de fuerte tensión, particularmente durante los últimos meses de su administración.
Con el cambio de Gobierno, De la Espriella plantea ahora un giro en la política antidrogas y una mayor coordinación con Estados Unidos. El regreso de la fumigación de cultivos ilícitos será, sin duda, uno de los asuntos que comenzará a generar debate desde los primeros días de la nueva administración.