Alerta en Bogotá por saturación hospitalaria en pleno pico respiratorio
El aumento de infecciones respiratorias y enfermedades prevenibles llevó a Bogotá a declarar alerta amarilla por la alta ocupación hospitalaria.
El aumento de infecciones respiratorias y enfermedades prevenibles llevó a Bogotá a declarar alerta amarilla por la alta ocupación hospitalaria.
La red hospitalaria de Bogotá atraviesa uno de sus momentos más críticos en lo que va de 2026. La Secretaría Distrital de Salud declaró alerta amarilla ante el aumento sostenido en la ocupación de los servicios médicos, impulsado principalmente por el incremento de infecciones respiratorias y la reaparición de enfermedades prevenibles.
La decisión fue oficializada el 1 de abril mediante una circular firmada por el secretario de Salud, Gerson Bermont, en la que se advierte sobre la necesidad de adoptar medidas urgentes para responder a la creciente demanda de atención. Según la entidad, la presión sobre el sistema de salud se ha intensificado en servicios de urgencias, hospitalización y unidades de cuidado intensivo, especialmente en población pediátrica.
Las cifras respaldan la preocupación. En lo corrido del año, con corte a la semana epidemiológica 11, se han registrado más de 328 mil atenciones por infecciones respiratorias agudas en la ciudad. La mayoría de estos casos han sido atendidos en consulta externa y urgencias, aunque un porcentaje significativo ha requerido hospitalización e incluso ingreso a unidades de cuidado intensivo.
Uno de los puntos más sensibles es la atención infantil. Los servicios hospitalarios pediátricos reportan una ocupación superior al 90%, mientras que las unidades de cuidado intensivo para niños también presentan niveles críticos, lo que refleja la presión creciente sobre estos servicios. En adultos, la situación tampoco es menor: la ocupación hospitalaria supera el 93% y las UCI se mantienen cerca del 90%, con una tendencia al alza en los últimos meses.
A este panorama se suma el aumento de enfermedades inmunoprevenibles como el sarampión, la tos ferina y la fiebre amarilla. Las autoridades han advertido un crecimiento significativo en los casos sospechosos de sarampión, con un incremento considerable frente a años anteriores. Asimismo, entre 2025 y lo corrido de 2026 se han notificado cientos de casos relacionados con fiebre amarilla, lo que refuerza la alerta sanitaria.
El contexto nacional también refleja una situación compleja. Colombia atraviesa el primer pico respiratorio del año, con más de 560 mil casos reportados, siendo Bogotá una de las regiones más afectadas y se mantiene en alerta. Otras zonas como Antioquia, Santander y la región Caribe también presentan alta demanda en servicios de salud.
Frente a este escenario, la Secretaría de Salud emitió directrices para descongestionar los servicios, entre ellas el fortalecimiento de la atención oportuna, la implementación de planes específicos para el manejo del pico respiratorio y la intensificación de campañas de prevención.
Uno de los ejes clave es la vacunación. Las autoridades hicieron un llamado a garantizar el acceso a esquemas completos, especialmente en niños, adultos mayores y mujeres gestantes, incluyendo vacunas contra influenza, sarampión, COVID-19 y tos ferina.
Finalmente, las autoridades reiteraron a la ciudadanía la importancia del autocuidado. Medidas como el lavado frecuente de manos, el uso de tapabocas en caso de síntomas y acudir a urgencias solo ante signos de alarma son fundamentales para evitar el colapso del sistema de salud en medio de este pico respiratorio.