Alirio Uribe: llamado al diálogo tras cumbre guerrillera genera choque político
El llamado de Alirio Uribe al diálogo con grupos armados tras una cumbre guerrillera generó críticas desde la oposición y reavivó el debate político.
El llamado de Alirio Uribe al diálogo con grupos armados tras una cumbre guerrillera generó críticas desde la oposición y reavivó el debate político.
Alirio Uribe, congresista del Pacto Histórico, reiteró su llamado a mantener abiertos los canales de diálogo como parte del debate nacional sobre la política de seguridad y el manejo del conflicto, una postura que volvió a generar reacciones desde sectores de oposición tras recientes hechos relacionados con el orden público.
El congresista reiteró que el diálogo con grupos armados debe seguir siendo parte de la discusión sobre la política de seguridad del país, especialmente en un contexto marcado por nuevas tensiones políticas y pronunciamientos tras hechos recientes que han impactado el orden público.
El pronunciamiento se conoció luego de la convocatoria de una cumbre promovida por estructuras disidentes bajo el mando de alias Iván Mordisco, nombre que volvió a aparecer en el centro del debate político nacional y que ha generado posiciones encontradas frente a la estrategia que debe adoptar el Estado.
Desde sectores políticos críticos, especialmente desde el Centro Democrático, cuestionaron la insistencia de Uribe en el diálogo con grupos armados y advirtieron que este tipo de planteamientos pueden interpretarse como una señal de debilidad institucional frente a organizaciones que continúan generando afectaciones en varias regiones del país.
Críticas desde la oposición al llamado al diálogo
Voceros de la oposición señalaron que insistir en el diálogo con grupos armados, tras la convocatoria de una cumbre guerrillera, envía un mensaje equivocado en materia de seguridad. Según estos sectores, cualquier acercamiento debe estar condicionado a resultados verificables y a un cese real de acciones violentas.
Los opositores también indicaron que el papel de Iván Mordisco ha sido clave en las discusiones recientes sobre orden público y seguridad, debido a su rol dentro de las disidencias, lo que, a su juicio, refuerza la necesidad de priorizar acciones contundentes del Estado antes que nuevas conversaciones.
Por su parte, Alirio Uribe defendió su postura y sostuvo que cerrar completamente la puerta al diálogo con grupos armados puede profundizar el conflicto. El congresista afirmó que una estrategia integral debe combinar acciones de seguridad con mecanismos políticos orientados a reducir la violencia y proteger a la población civil.
Debate por la política de seguridad
El cruce de declaraciones volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la política de seguridad y la viabilidad del diálogo con grupos armados en Colombia. Mientras algunos sectores consideran que esta sigue siendo una herramienta necesaria, otros sostienen que el contexto actual exige respuestas más firmes por parte del Estado.
La discusión se da en un momento en el que persisten los retos de orden público en varias regiones del país, con la presencia activa de estructuras armadas que continúan afectando a comunidades locales. El tema sigue generando reacciones en distintos sectores políticos.
Este debate se suma a otras discusiones recientes sobre orden público en Colombia, que mantienen divididas las posturas políticas frente a la estrategia de seguridad y la búsqueda de salidas al conflicto.