Invamer bajo fuego: científicos de datos cuestionan la encuesta que pone a Cepeda a la cabeza
Estratos bajos, puertas cerradas y cifras cuestionadas: los elementos de la encuesta de Invamer que ponen a dudar sobre los resultados.
Estratos bajos, puertas cerradas y cifras cuestionadas: los elementos de la encuesta de Invamer que ponen a dudar sobre los resultados.
El domingo 26 de abril, la firma Invamer su más reciente encuesta sobre la intención de voto de los colombianos, de cara a las elecciones presidenciales que se llevarán a cabo el próximo 31 de mayo. La medición, que ubica al senador Iván Cepeda como líder en intención de voto, desató una fuerte controversia en el país debido a dudas sobre la metodología utilizada en su elaboración.
El sondeo de Invamer muestra a Cepeda con un 44,3 % de intención de voto, superando notoriamente a sus principales contrincantes, pues Abelardo de la Espriella obtuvo un 21,5 % quedando en segundo lugar, seguido por Paloma Valencia con el 19,8 %, lo que lo posiciona como favorito en primera vuelta.
Tras la publicación de los resultados, en redes sociales y diversos sectores políticos empezaron a surgir cuestionamientos sobre la forma en que se recogieron los datos. Uno de los principales puntos de debate se centra en la composición de la muestra, ya que cerca del 70 % de los encuestados pertenecen a estratos 1, 2 y 3, lo que podría influir en los resultados finales.
El científico de datos @cryptobasenji, encargado de analizar las encuestas que se llevan a cabo en Colombia, expone que las fallas en la metodología comienzan con el hecho de que reportan una tasa de no-respuesta del 72,5%.
“Por cada cuatro puertas a las que tocaron los encuestadores, tres personas se negaron a participar. Ese dato debe tratarse como la pieza de metadata más importante de todo el documento. Todo lo demás se deriva de ahí”, dijo el científico de datos.
Además, el experto también se cuestiona que, aunque la encuesta incluyó cerca de 3.800 personas en más de 140 municipios del país, la distribución de los participantes y el perfil socioeconómico pueden generar sesgos en la medición de la intención de voto. “La muestra está inclinada hacia personas mayores, de estratos más bajos y con mayor inactividad económica que la población colombiana en edad de votar”, dice el analista.
🗳️🇨🇴 Invamer just published Colombia Opina #21. Read the headlines and you'd think Cepeda has this election locked 🐾
— Basenji (@cryptobasenji) April 27, 2026
he leads first round at 44%, he wins every simulated second round, and the trendline since 2024 favors him. That's the story Caracol and BluRadio are selling… pic.twitter.com/INyQOWXuwj
Frente a la considerable ventaja de Cepeda frente a otros candidatos, expertos recuerdan que las encuestas no predicen los resultados definitivos, sino que reflejan tendencias en momentos específicos, y que variables como el tamaño de la muestra, la metodología de recolección y el contexto político pueden incidir en los resultados finales.
Por su parte, la firma Invamer no ha anunciado cambios en su metodología y sostiene que sus estudios siguen estándares técnicos establecidos. Entretanto, los resultados continúan alimentando el debate sobre la confiabilidad de las encuestas en medio de la campaña electoral.