Epa Colombia señalada por conflictos, ruido y presuntas irregularidades en prisión
Un reporte interno revela situaciones de convivencia, reclamos y posibles irregularidades que involucran a la Epa Colombia en su lugar de reclusión.
Un reporte interno revela situaciones de convivencia, reclamos y posibles irregularidades que involucran a la Epa Colombia en su lugar de reclusión.
Nuevos reportes conocidos en las últimas horas han puesto nuevamente a Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, en el centro de la conversación pública. Esta vez, no se trata de decisiones judiciales ni de avances en su proceso, sino de situaciones que habrían ocurrido dentro del lugar donde permanece privada de la libertad en Bogotá.
Según la información recopilada en un documento interno, durante los últimos meses se habrían presentado varios episodios que han generado incomodidad tanto entre otras internas como en el personal encargado de la vigilancia. Estos hechos, que abarcan desde finales de 2025 hasta comienzos de 2026, estarían relacionados principalmente con problemas de convivencia que tiene Epa Colombia.
Uno de los puntos más sensibles del informe tiene que ver con un presunto cruce de palabras con un funcionario. El incidente habría surgido por desacuerdos en torno a las normas para el ingreso de visitas. De acuerdo con lo registrado, la situación no solo generó tensión en el momento, sino que también dejó constancia de un ambiente conflictivo que requirió seguimiento por parte de la administración.
En ese mismo periodo, también se reportaron discusiones con otras mujeres privadas de la libertad. Uno de los casos más comentados ocurrió dentro del espacio que comparte con otra interna, donde, según el informe, fue necesaria la intervención del personal para evitar que el desacuerdo pasara a mayores. Aunque no se detallan los motivos de fondo, sí se deja claro que las diferencias personales han sido constantes.
A esto se suman quejas relacionadas con el manejo del ruido en el lugar. Algunas internas manifestaron molestias por la música a alto volumen, señalando que afectaba la tranquilidad del entorno. El documento indica que, en un primer momento, no hubo disposición para atender el reclamo, lo que obligó a la presencia de un superior para mediar en la situación.
Otro aspecto que ha generado controversia es la supuesta presencia de objetos no autorizados dentro del espacio asignado a Epa Colombia. Varias personas privadas de la libertad habrían expresado su inconformidad frente a este tema, lo que llevó a la realización de controles y verificaciones por parte de las autoridades del centro. Estos hechos han despertado dudas sobre el cumplimiento de las normas internas.
Además, el informe menciona percepciones de trato diferencial, lo que habría incrementado la tensión entre las internas. Aunque no hay confirmaciones oficiales sobre privilegios, el solo señalamiento ha sido suficiente para generar incomodidad en el entorno.
Mientras tanto, la influenciadora continúa cumpliendo su condena y su equipo legal sigue explorando alternativas dentro del marco judicial. Sin embargo, el foco ahora está en lo que ocurre dentro del centro de reclusión, un escenario que sigue generando preguntas sobre la convivencia y el control disciplinario en este tipo de espacios.