El Ideam dijo algo sobre el fenómeno del Niño que no habían dicho antes y Colombia debe prepararse

El Ideam considera que los colombianos deben entender qué es y cuáles son los efectos del fenómeno del niño.
 

Por: Juan Carlos Garcia Sierra • Colombia.com
El sol, paneles solares y energía eléctrica son elementos protagonistas en el fenómeno del niño del 2026. Foto: Shutterstock
El sol, paneles solares y energía eléctrica son elementos protagonistas en el fenómeno del niño del 2026. Foto: Shutterstock

El Ideam considera que los colombianos deben entender qué es y cuáles son los efectos del fenómeno del niño.
 

El Ideam y las autoridades nacionales no quisieron que ´los cogiera la noche´ con relación al fenómeno del niño y por eso decidieron hacerlo oficial tres meses antes de lo pensado. 

De la advertencia a la acción

Mucho se habla de la dureza del fenómeno del niño que afectará de manera especial a Colombia, sin embargo, no vale de nada hablar mucho si se actúa poco, y así lo comprenden las autoridades gubernamentales, el Ideam y las de atención y prevención de desastres, que quieren que la ciudadanía colombiana tome conciencia de lo que ya está sucediendo y puedan adaptarse a las condiciones que nos impondrá el clima muy pronto.

Cuando se dice que el fenómeno del niño será uno de los más altos, desde el Ideam consideran que esta descripción se puede quedar corta, porque diferentes evidencias y el aumento de la temperatura y el daño climático en el mundo han determinado un enorme porcentaje para que este sea el evento más duro que haya experimentado el planeta desde 1950, fecha en la que se realiza una medición instrumental y científica. 

El fenómeno del niño ha azotado a Colombia con especial rigor en 1982, 1992, 1997 y 2016, pero finalizando el 2026 y en el primer trimestre de 2027, se podrán padecer sus efectos más devastadores. 

Agua: elemento vital

La principal preocupación de autoridades y ciudadanos es que el agua escaseará, pues debido a las altas temperaturas, las fuentes hídricas como ríos, nacimientos y embalses irán agotándose, produciendo enorme sequía y, por tanto, disminución de la producción de los alimentos. 

Los incendios forestales y Las heladas son otros fenómenos que se podrían incrementar con el fenómeno del niño, situaciones que quieren ser tratadas y previstas con anticipación por los organismos de emergencia en el país.


Otro asunto importante tiene que ver con un posible racionamiento de energía, debido a que el país no cuenta con disposición instalada elevada diferente a la eléctrica producida, precisamente en los embalses, lo cual obligaría a racionarla con sus respectivas consecuencias negativas para la economía y el diario vivir de los colombianos.

1992: año del último racionamiento

Las evidencias de los efectos negativos de un racionamiento de energía se remontan a 1992 y parte de 1993 cuando el país se vio sometido a uno que transformó la vida de los colombianos, obligando a retrasar la hora para aprovechar la luz solar.

Actualmente, el planeta experimenta un estado de tensión climática que no es más que el estrés o presión que padecen todos los sistemas físicos y naturales, debido a la influencia de fenómenos climáticos y a la degradación de los recursos naturales.