Por: Con información de Grupo Recordar • Colombia.com

La labor de los trabajadores funerarios durante la pandemia en Colombia

Los colaboradores de este sector cumplen sus labores fuera de los focos, con el fin de acompañar a los colombianos en los momentos difíciles que ha traído la pandemia.

Actualización
Los servicios fúnebres se han convertido en una necesidad durante esta pandemia. Foto: Pixabay
Los servicios fúnebres se han convertido en una necesidad durante esta pandemia. Foto: Pixabay

Los colaboradores de este sector cumplen sus labores fuera de los focos, con el fin de acompañar a los colombianos en los momentos difíciles que ha traído la pandemia.

Sin duda alguna la pandemia ha transformado la manera en la que las personas perciben la vida; los besos y abrazos que anteriormente eran el pan de cada día hoy parecen cosa del pasado. Los tapabocas y los protocolos han llegado, al parecer, para quedarse y han traído consigo nuevos retos para que los colombianos puedan salir avante de la situación.

Ante este panorama, y con el paso indiscriminado y devastador del COVID-19, que hasta la fecha ya ha dejado más de 814 mil fallecidos en el mundo y más de 17 mil en el país, resulta aún más decorosa la labor de aquellos héroes silenciosos que tras bambalinas día a día ponen el máximo de su empeño en la superación de la situación.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, las regiones más afectadas por el virus han sido Cundinamarca, Antioquia, Atlántico y Valle del Cauca.

“La pandemia lastimosamente ha disparado los servicios fúnebres en el país, y es nuestra responsabilidad dar lo mejor de cada uno para que las familias colombianas puedan despedir de manera digna a sus seres queridos", así lo afirma, Rosa Rodríguez, coordinadora de servicios exequiales de Grupo Recordar en Barranquilla.

La otra cara de los servicios fúnebres

La labor de quienes trabajan en el sector fúnebre, resulta fundamental en la coyuntura actual, es por ello que cada día, Rosa parte desde su casa, en la ciudad de Barranquilla, a su lugar de trabajo; sobre las 6 de la mañana arranca su jornada laboral, a sabiendas de que será un día difícil, ya que como ella lo expresa “de una u otra manera, uno trabaja con las emociones de las personas en momentos muy complicados”, sin embargo, esto solo la motiva a desempeñar su función de la manera más profesional posible.

Y es que Rosa, se siente orgullosa de su trabajo que define como una “casualidad”, ya que llegó a este luego de trabajar en la firma encargada de la construcción del Parque Cementerio Jardines de la Eternidad Sur. Por supuesto también supone un reto, “en estos momentos es complicado informarles a los familiares de los fallecidos por COVID o sospecha de positivo, que no podrán despedir con normalidad a su ser querido, sin embargo, es nuestra labor acompañar a las familias y permitir que su ser querido tenga una despedida digna en medio de la adversidad” añade Rosa.

El héroe detrás de lo visible

Por otra parte, en tiempos de pandemia las cremaciones han dado mucho de qué hablar pues según la norma son el método más recomendable cuando fallece algún sospechoso o positivo para COVID, es por eso que, detrás de reflectores, los operarios de los hornos de cremación trabajan incansablemente para que las víctimas de este fatídico virus puedan tener un destino final con las mayores garantías.

Para Alcibiades Fernández, padre de dos hijos y abuelo de una pequeña, ser operario de horno del Grupo Recordar es un trabajo “que nadie quiere hacer pero que es necesario”.

Después de trabajar en una empresa de electricidad, y luego de una charla con un amigo, ingresó a la compañía en enero de 1994 al cargo en el que 26 años después se mantiene.  Reconoce que no es una tarea fácil, y que en un principio le costó noches de desvelo, sin embargo, por más de dos décadas de experiencia, es consciente de que su labor es simplemente “el respeto a la dignidad humana” y que en estos tiempos difíciles es fundamental cumplirla a cabalidad.

A pesar de lo difícil de su función, recuerda su oficio con suma gratitud, “siempre tengo buenos recuerdos de mi trabajo, hay familias a las que le he prestado servicios hace más de 20 años y hoy en día van al parque cementerio y me recuerdan con cariño”.

Como él mismo lo manifiesta es una labor necesaria, que él afronta con el mayor compromiso y entereza. De esta manera, apartado de los focos y con una modestia impresionante, continúa trabajando día a día para que los colombianos despidan a sus seres queridos con respeto y dignidad.

Porque más allá de los números están las vidas que se apagaron; los médicos, personal de salud y autoridades, sumado al personal del sector funerario, quienes luchan en los primeros frentes para atender esta pandemia que acaeció en el mundo.  Porque son personas, son familias…apoyando a otras familias.