"Aquí hubo una parranda de cuatro años": Miguel Gómez Martínez revela el estado crítico de las finanzas que recibe el nuevo gobierno

Miguel Gómez Martínez, futuro ministro de Hacienda, advierte sobre un "guayabo fiscal" y anuncia recortes y cambios tributarios.
 

Por: Alexandra Méndez • Colombia.com
Miguel Gómez Martínez: "El país tuvo una parranda de 4 años". Foto: Twitter @EconUrosario
Miguel Gómez Martínez: "El país tuvo una parranda de 4 años". Foto: Twitter @EconUrosario

Miguel Gómez Martínez, futuro ministro de Hacienda, advierte sobre un "guayabo fiscal" y anuncia recortes y cambios tributarios.
 

Colombia se prepara para un cambio de rumbo financiero tras el empalme entre el gobierno de Gustavo Petro y el equipo de Abelardo de la Espriella. Al respecto, Miguel Gómez Martínez, el economista designado por el presidente electo para liderar el Ministerio de Hacienda, ha dejado claro desde el primer momento que su gestión no será un camino de rosas. 

En una reciente entrevista con Semana, el futuro ministro no se guardó nada y utilizó una metáfora que ha generado polémica frente al estado de la economía nacional: “Aquí hubo una parranda de cuatro años y ahora viene el guayabo”.

Con esta frase, Miguel Gómez Martínez reveló el diagnóstico que ha encontrado tras los primeros acercamientos con el gobierno saliente. Según sus palabras, el país enfrenta una situación fiscal “fuera de control”, caracterizada por un gasto público desmedido y un déficit que pone en riesgo la estabilidad del Estado. 

Los números que expone el ministro son contundentes y, para algunos, alarmantes: mientras el país recibe ingresos cercanos a los 28 billones de pesos mensuales, el Estado ha estado gastando cerca de 40 billones de pesos al mes. 

Para el economista, esta diferencia entre los ingresos y los gastos, financiada históricamente con deuda, ha llevado a Colombia a una encrucijada donde la sostenibilidad de las finanzas debe ser la mayor prioridad en el próximo gobierno.

Finanzas y dudas sobre la contratación

Uno de los puntos que más fricción ha generado en el proceso de empalme es la contratación pública realizada en los últimos meses. Gómez Martínez no dudó en señalar la falta de transparencia sobre el manejo de las finanzas. 

Según cifras reportadas por entes de control, a principios de 2026 se firmaron más de 500.000 contratos de prestación de servicios, con un costo cercano a los 33 billones de pesos. El ministro designado cuestionó abiertamente cuántos de estos contratos responden a necesidades reales del servicio. 

Gómez Martínez ha sido enfático en que cada nuevo ministro bajo la administración de De La Espriella tiene la tarea obligatoria de auditar su sector para identificar ineficiencias. El funcionario prometió una revisión exhaustiva para eliminar a aquellos “colados” que se han beneficiado del sistema sin cumplir con los requisitos.

¿Habrá reforma tributaria?

La pregunta que inquieta a los empresarios y ciudadanos es si habrá nuevos impuestos. Gómez Martínez sostiene que la prioridad antes de pensar en recaudar más es optimizar lo que ya se tiene. Su propuesta se centra en la simplificación. “El sistema hoy es diabólico”, afirmó. 

El ministro designado fue contundente respecto a la reforma tributaria de 30 billones de pesos que el gobierno saliente pretende radicar el próximo 20 de julio. Para Gómez Martínez, esto es “el colmo del descaro”.

Finalmente, el futuro ministro Miguel Gómez Martínez enfatizó en la nueva forma en que el Ejecutivo se relacionará con el Legislativo. Según él, todas las discusiones presupuestales se harán de forma pública y frente a las cámaras. “Se acabaron las reuniones en cuartos oscuros”, sentenció, concluyó.