¡Mucho ojo! La peligrosa estafa con códigos QR que le están pegando a los carros en Bogotá

Autoridades advierten sobre una modalidad de estafa que combina QR y papeles falsos para engañar a conductores y acceder a sus datos personales.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Bogotá en alerta por fraude digital que usa multas falsas como gancho. Foto: Shutterstock
Bogotá en alerta por fraude digital que usa multas falsas como gancho. Foto: Shutterstock

Autoridades advierten sobre una modalidad de estafa que combina QR y papeles falsos para engañar a conductores y acceder a sus datos personales.

Una nueva modalidad de estafa tiene en alerta a las autoridades en Bogotá. Delincuentes están dejando supuestos comparendos en los parabrisas de vehículos estacionados para engañar a los conductores y robar su información personal a través de códigos QR. La estrategia, que combina técnicas de ingeniería social con herramientas digitales, ya ha generado preocupación por su nivel de sofisticación.

El engaño comienza con algo que parece cotidiano: un papel en el vidrio del carro. Allí se notifica una supuesta infracción de tránsito, generalmente por mal parqueo, con un diseño que imita documentos oficiales. Pero el verdadero gancho está en un código QR que invita a consultar la multa, ver evidencias o acceder a descuentos por pronto pago. Todo parece urgente y legítimo, lo suficiente para que muchas personas actúen sin sospechar.

Al escanear el código, la víctima es dirigida a páginas falsas que simulan portales oficiales. En estos sitios se le pide ingresar datos personales como número de cédula, placa del vehículo y en muchos casos, información bancaria. Es en ese momento cuando se concreta el fraude: los delincuentes obtienen datos sensibles que luego pueden usar para vaciar cuentas, suplantar identidades o cometer otros delitos.

Esta práctica es conocida como “quishing”, una variante del phishing que utiliza códigos QR para engañar. Su efectividad radica en generar presión emocional en la víctima, aprovechando el miedo a sanciones o multas. En medio de la preocupación, muchos terminan entregando su información sin verificar la autenticidad del aviso.

Las autoridades han sido enfáticas en aclarar que ningún comparendo oficial se notifica mediante papeles informales con códigos QR pegados a los vehículos. Las infracciones reales se comunican a través de canales formales, como la dirección registrada en el RUNT o correos electrónicos autorizados. Además, cualquier consulta debe hacerse ingresando directamente a las páginas oficiales, nunca a través de enlaces sospechosos.

El llamado es claro, desconfiar de cualquier notificación dejada en el vehículo, evitar escanear códigos desconocidos y no ingresar información personal en sitios no verificados. También se recomienda activar medidas de seguridad como la autenticación en dos pasos para proteger cuentas digitales.

Este tipo de fraude ocurre en un contexto de aumento de estafas en la ciudad. En lo corrido de 2026, las autoridades han capturado a varias personas por este delito, lo que refleja cómo estas redes siguen adaptándose y aprovechando la tecnología para engañar a más víctimas. Por eso, la prevención y la denuncia siguen siendo clave para frenar esta modalidad que, con un simple papel y un código QR, puede terminar en una pérdida económica significativa.