Super Bowl LX: Christian González fue la figura de los Patriots pese a la derrota ante los Seahawks

El esquinero de los New England Patriots poco pudo hacer desde la línea defensiva ante la ineficacia de su equipo en la ofensiva en el Super Bowl.

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
El texano de padre colombiano fue inicialista y evitó los primeros touchdown de los de Seattle. Foto: Twitter @Patriots
El texano de padre colombiano fue inicialista y evitó los primeros touchdown de los de Seattle. Foto: Twitter @Patriots

El esquinero de los New England Patriots poco pudo hacer desde la línea defensiva ante la ineficacia de su equipo en la ofensiva en el Super Bowl.

Como ha sido recurrente con los eventos que empiezan con gran expectativa para la nación (llámese Copa América, Mundial o Juegos Olímpicos), la noche del Super Bowl volvió a dejar con la cara larga al público colombiano, luego de que en Santa Clara, California, los Seattle Seahawks se impusieran con autoridad 29-13 sobre los New England Patriots y levantaron el trofeo Vince Lombardi por segunda vez en su historia.

Fue un triunfo claro, sostenido en una defensa dominante y en la efectividad de su pateador, pero también un partido que, visto desde este lado del continente, tuvo un foco inevitable y fue la actuación del colombiano Christian González.

Como se menciónó anteriormente, la expectativa en Colombia era alta, pues Christian González llegaba al Super Bowl con la posibilidad inédita de convertirse en el primer jugador del país en ganar un anillo de la NFL. Sin embargo, el contexto del partido terminó jugando en contra de esa ilusión. New England, nunca logró encontrar respuestas ofensivas ante la presión constante de Seattle, lo que limitó cualquier intento de remontada y dejó a la defensa demasiado tiempo en el campo.

Aun así, el esquinero colombiano cumplió con su papel de manera correcta, incluso destacada en momentos clave. González fue protagonista en dos intercepciones determinantes, acciones que evitaron touchdowns que habrían ampliado aún más la diferencia en el marcador.

Seattle, que llegaba como favorito, hizo valer su condición con una defensa sólida y bien organizada. El plan fue claro desde el inicio: presión constante sobre Drake Maye y control total del ritmo del partido. El joven mariscal de los Patriots lanzó para 295 yardas y dos touchdowns, pero las dos intercepciones cometidas resultaron costosas. Del otro lado, Sam Darnold manejó el partido sin excesos, con 202 yardas aéreas y un pase de anotación, apoyado siempre por un trabajo colectivo que no dio margen al error.

Uno de los registros que marcó esta edición del Super Bowl fue el de Jason Myers, quien estableció un récord al convertir cinco goles de campo en un mismo partido. Ese detalle, que puede parecer menor, terminó siendo decisivo para construir la ventaja definitiva de los Seahawks.

Para los Patriots, la noche fue larga y frustrante. Buscaban un séptimo título que los colocara como la franquicia más ganadora de la NFL, pero se toparon con un rival más equilibrado y efectivo. Para Christian González, en tanto, el balance deja sensaciones encontradas: no llegó el anillo, pero sí una actuación seria, responsable y con intervenciones puntuales que confirmaron su crecimiento en la liga.