Super Bowl 2026: Bad Bunny sacudió San Francisco con su presentación en el Levi's Stadium

Más allá del partido en Santa Clara, lo que realmente se llevó la atención en el Super Bowl fue la presentación musical del puertorriqueño.

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
Bad Bunny cantó completamente en español ante los 70.000 espectadores del Levi's Stadium. Foto: EFE
Bad Bunny cantó completamente en español ante los 70.000 espectadores del Levi's Stadium. Foto: EFE

Más allá del partido en Santa Clara, lo que realmente se llevó la atención en el Super Bowl fue la presentación musical del puertorriqueño.

El show de medio tiempo del Super Bowl volvió a convertirse en una vitrina cultural de alcance global y, en esta ocasión, tuvo un marcado acento latino. La presentación de Bad Bunny no solo capturó la atención por su despliegue musical y escénico, sino también por la manera en que conectó símbolos, discursos y rostros de América Latina en uno de los eventos deportivos más vistos del planeta.

Desde el inicio, el espectáculo marcó una ruta clara. La escena arrancó con una representación de la clase trabajadora puertorriqueña, con imágenes ligadas al campo, a la caña de azúcar y a los oficios tradicionales. A partir de ahí, el recorrido musical fue una mezcla calculada entre éxitos globales y mensajes identitarios, en un formato que fue llevando al público por distintas postales de la cultura boricua.

El escenario recreó elementos cotidianos de los barrios caribeños: puestos callejeros, referencias a la vida popular y una casa elevada que funcionó como punto central del montaje. En ese espacio aparecieron figuras del entretenimiento internacional y latino, entre ellas Karol G, cuya presencia no pasó desapercibida y reforzó el protagonismo colombiano en el Super Bowl que ya se había robado Christian González.

No obstante, la artista paisa fue parte de ese cuadro visual que acompañó varios momentos del show, sumando otro guiño al peso que hoy tiene Colombia en la industria musical global. La música avanzó entre canciones que ya son himnos y fragmentos cargados de mensaje.

Bad Bunny aprovechó los silencios para hablar de identidad, de creer en uno mismo y de no renunciar a las raíces. Esa narrativa se reforzó con la aparición de Lady Gaga, quien se sumó con una interpretación de corte tropical. Luego, la presencia de Ricky Martin dio paso a una canción con fuerte contenido histórico y social, antes de que Bad Bunny retomara el centro del escenario con mensajes de protesta ligados a la realidad de Puerto Rico.

El cierre fue una celebración abierta, mientras el artista mencionaba distintos países del continente, incluido Colombia, en un gesto de unidad. Ese mensaje se vio reforzado fuera del escenario, recordando que J Balvin participó en los eventos de antesala del partido y Ryan Castro acompañó a Christian González y a los Patriots en el camerino, completando una jornada en la que la representación colombiana estuvo presente dentro y fuera del espectáculo principal.

Así, el medio tiempo del Super Bowl no solo fue un show musical. Fue, en muchos sentidos, una puesta en escena del momento que vive la cultura latina, con Colombia ocupando un lugar visible en una noche que mezcló deporte, identidad y orgullo continental.