Estados Unidos se convierte en el principal proveedor de gas para España
Las importaciones de gas natural desde Estados Unidos crecen con fuerza y sitúan al país norteamericano como principal proveedor de España.
Las importaciones de gas natural desde Estados Unidos crecen con fuerza y sitúan al país norteamericano como principal proveedor de España.
El tablero energético español inició el año con un movimiento de liderazgo. Estados Unidos se convirtió en el proveedor principal de gas natural para España, traspasando a Argelia y afianzando una tendencia que se venía fortaleciendo desde la crisis energética europea.
Durante el mes de enero, las terminales españolas recibieron más de 15.000 gigavatios por hora de gas natural procedente de Estados Unidos, un aumento importante frente al mismo periodo del año anterior. Este volumen representó cerca del 44 % del total del gas importado por el país en ese mes, colocando a Washington en la primera posición del ranking de suministradores.
Argelia, tradicional aliado energético de España a través del gasoducto Medgaz, quedó en segundo puesto con poco menos de un tercio de las importaciones. Rusia, cuya participación se ha reducido gradualmente tras el inicio de la guerra en Ucrania, ocupó el tercer puesto.
El progreso del gas estadounidense responde a varias causas. Por un lado, la estrategia europea de disminuir la dependencia del suministro ruso ha impulsado la diversificación de fuentes. Por otro, el mercado del gas natural licuado permite mayor adaptabilidad, ya que el combustible se traslada por vía marítima y puede redirigirse según la demanda.
España, con una de las mayores capacidades de regasificación del continente, se ha transformado en una puerta de entrada clave para el GNL que llega desde Norteamérica. Parte de ese gas no se queda en territorio español, sino que se reexporta hacia otros países europeos gracias a su infraestructura.
El incremento de las compras a Estados Unidos ya se había reflejado en el balance anual anterior, cuando las importaciones se duplicaron frente al ejercicio previo. Ahora, el inicio del año confirma esa tendencia y consolida un nuevo equilibrio en el suministro.
Más allá de las cifras, el desplazamiento evidencia cómo la geopolítica y las decisiones estratégicas de la Unión Europea están reformulando el mapa energético del continente, con Estados Unidos ocupando un papel cada vez más determinante en el abastecimiento de gas.
En este contexto, el comportamiento de los valores internacionales y la evolución de las tensiones geopolíticas serán importantes para medir si este liderazgo se mantiene en los siguientes meses o si el mercado vuelve a moverse en función de la oferta, la demanda y las decisiones estratégicas de los Estados.