'Burrito', con gol, a la Mexicana

Fútbol - Viernes, 04 / May / 2007
Martínez festeja el tercer gol del encuentro. Foto: Luis Robayo Juan Manuel Martínez convirtió tres goles en una noche de ensueño. Fue figura y se fue ovacionado por los 42.000 hinchas que asistieron al estadio ‘General Santander’. El gol era una materia pendiente de Juan Manuel Martínez con el Cúcuta Deportivo. Desde su debut en el equipo, por la cuarta fecha del torneo Apertura ante Millonarios el 7 de marzo, se propuso convertir, pero solo hasta el 24 de abril, en Ibagué, contra Deportes Tolima logró ese objetivo. Aquella noche mágica donde se obtuvo la clasificación a estos octavos de final de la Copa Libertadores tras vencer 3-4. Pero la noche del 3 de mayo no la podrá olvidar jamás. El ‘Burrito’ se puso el traje de goleador. A sus jugadas individuales y desbordes claves le agregó el gol. En el juego de ida por los octavos de final ante Toluca anotó tres veces. Puso de pie a los 42.000 aficionados que dejaron sus manos rojas de tanto aplauso que generó. La historia comenzó cuando al minuto 32 Martínez pateó afuera del área y mandó la pelota adentro. Dos segundos antes le habían cometido falta a Bustos de Palencia, pero el argentino tomó el rebote y la puso en un ángulo donde Cristante no llegó. Él segundo gol del Cúcuta, el del uruguayo Castro, lo tuvo a Martínez como uno de los hombres que participó en la acción. Pero la mejor acción de la noche lo tuvo a él como principal protagonista. El reloj informaba que iban 41 minutos de juego y tras una rápida acción ofensiva en donde a Alex Del Castillo se le complicó patear y prefirió dejarle la pelota al veloz atacante pues fue allí donde el ‘Burrito’ mostró sus virtudes. Dominó el balón con pierna derecha, engañó a dos defensores con un amague, encaró al arquero Cristante, levantó su cabeza para observar su ubicación y definió con pierna izquierda con un toque suave que sirvió para acariciar la pelota y poner a delirar a cada una de las tribunas abarrotadas de gente. Era el mejor momento de una función histórica. Pero faltaba más porque al minuto 45, otra vez él, Martínez, ganó con su pique veloz. Superó la marca de Emilio Hassan quien observó como Martínez, con pierna derecha, empujaba la pelota junto a la fuerza de todos los hinchas que saltaban y no podían creer lo que estaban observando. Fueron 14 minutos inolvidables para los hinchas. Para el Cúcuta Deportivo y, claro, para Juan Manuel que convirtió tres goles para escribir una historia llena de emoción, vértigo y mucha precisión. En la segunda parte, el protagonista de la obra recogió los aplausos. Cada pelota que tocó fue una ovación permanente que se magnificó cuando al minuto 80 fue reemplazado por Lionard Pajoy. La gente se puso de pie, entonó ese grito ausente de “Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no”, que sirvió para darle la bienvenida a ese rincón privilegiado que cada hincha tiene reservado para los jugadores que marcan momentos y dejan un grato recuerdo en su memoria. El bautizo a un nuevo ídolo cucuteño ya era un hecho en un ‘templo’ que hervía de emoción y vivía un momento único. Por: Leonardo Duque, Periodista Fútbol - www.colombia.com
Martínez festeja el tercer gol del encuentro. Foto: Luis Robayo Juan Manuel Martínez convirtió tres goles en una noche de ensueño. Fue figura y se fue ovacionado por los 42.000 hinchas que asistieron al estadio ‘General Santander’. El gol era una materia pendiente de Juan Manuel Martínez con el Cúcuta Deportivo. Desde su debut en el equipo, por la cuarta fecha del torneo Apertura ante Millonarios el 7 de marzo, se propuso convertir, pero solo hasta el 24 de abril, en Ibagué, contra Deportes Tolima logró ese objetivo. Aquella noche mágica donde se obtuvo la clasificación a estos octavos de final de la Copa Libertadores tras vencer 3-4. Pero la noche del 3 de mayo no la podrá olvidar jamás. El ‘Burrito’ se puso el traje de goleador. A sus jugadas individuales y desbordes claves le agregó el gol. En el juego de ida por los octavos de final ante Toluca anotó tres veces. Puso de pie a los 42.000 aficionados que dejaron sus manos rojas de tanto aplauso que generó. La historia comenzó cuando al minuto 32 Martínez pateó afuera del área y mandó la pelota adentro. Dos segundos antes le habían cometido falta a Bustos de Palencia, pero el argentino tomó el rebote y la puso en un ángulo donde Cristante no llegó. Él segundo gol del Cúcuta, el del uruguayo Castro, lo tuvo a Martínez como uno de los hombres que participó en la acción. Pero la mejor acción de la noche lo tuvo a él como principal protagonista. El reloj informaba que iban 41 minutos de juego y tras una rápida acción ofensiva en donde a Alex Del Castillo se le complicó patear y prefirió dejarle la pelota al veloz atacante pues fue allí donde el ‘Burrito’ mostró sus virtudes. Dominó el balón con pierna derecha, engañó a dos defensores con un amague, encaró al arquero Cristante, levantó su cabeza para observar su ubicación y definió con pierna izquierda con un toque suave que sirvió para acariciar la pelota y poner a delirar a cada una de las tribunas abarrotadas de gente. Era el mejor momento de una función histórica. Pero faltaba más porque al minuto 45, otra vez él, Martínez, ganó con su pique veloz. Superó la marca de Emilio Hassan quien observó como Martínez, con pierna derecha, empujaba la pelota junto a la fuerza de todos los hinchas que saltaban y no podían creer lo que estaban observando. Fueron 14 minutos inolvidables para los hinchas. Para el Cúcuta Deportivo y, claro, para Juan Manuel que convirtió tres goles para escribir una historia llena de emoción, vértigo y mucha precisión. En la segunda parte, el protagonista de la obra recogió los aplausos. Cada pelota que tocó fue una ovación permanente que se magnificó cuando al minuto 80 fue reemplazado por Lionard Pajoy. La gente se puso de pie, entonó ese grito ausente de “Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no”, que sirvió para darle la bienvenida a ese rincón privilegiado que cada hincha tiene reservado para los jugadores que marcan momentos y dejan un grato recuerdo en su memoria. El bautizo a un nuevo ídolo cucuteño ya era un hecho en un ‘templo’ que hervía de emoción y vivía un momento único. Por: Leonardo Duque, Periodista Fútbol - www.colombia.com
 
Martínez festeja el tercer gol del encuentro. Foto: Luis Robayo Juan Manuel Martínez convirtió tres goles en una noche de ensueño. Fue figura y se fue ovacionado por los 42.000 hinchas que asistieron al estadio ‘General Santander’. El gol era una materia pendiente de Juan Manuel Martínez con el Cúcuta Deportivo. Desde su debut en el equipo, por la cuarta fecha del torneo Apertura ante Millonarios el 7 de marzo, se propuso convertir, pero solo hasta el 24 de abril, en Ibagué, contra Deportes Tolima logró ese objetivo. Aquella noche mágica donde se obtuvo la clasificación a estos octavos de final de la Copa Libertadores tras vencer 3-4. Pero la noche del 3 de mayo no la podrá olvidar jamás. El ‘Burrito’ se puso el traje de goleador. A sus jugadas individuales y desbordes claves le agregó el gol. En el juego de ida por los octavos de final ante Toluca anotó tres veces. Puso de pie a los 42.000 aficionados que dejaron sus manos rojas de tanto aplauso que generó. La historia comenzó cuando al minuto 32 Martínez pateó afuera del área y mandó la pelota adentro. Dos segundos antes le habían cometido falta a Bustos de Palencia, pero el argentino tomó el rebote y la puso en un ángulo donde Cristante no llegó. Él segundo gol del Cúcuta, el del uruguayo Castro, lo tuvo a Martínez como uno de los hombres que participó en la acción. Pero la mejor acción de la noche lo tuvo a él como principal protagonista. El reloj informaba que iban 41 minutos de juego y tras una rápida acción ofensiva en donde a Alex Del Castillo se le complicó patear y prefirió dejarle la pelota al veloz atacante pues fue allí donde el ‘Burrito’ mostró sus virtudes. Dominó el balón con pierna derecha, engañó a dos defensores con un amague, encaró al arquero Cristante, levantó su cabeza para observar su ubicación y definió con pierna izquierda con un toque suave que sirvió para acariciar la pelota y poner a delirar a cada una de las tribunas abarrotadas de gente. Era el mejor momento de una función histórica. Pero faltaba más porque al minuto 45, otra vez él, Martínez, ganó con su pique veloz. Superó la marca de Emilio Hassan quien observó como Martínez, con pierna derecha, empujaba la pelota junto a la fuerza de todos los hinchas que saltaban y no podían creer lo que estaban observando. Fueron 14 minutos inolvidables para los hinchas. Para el Cúcuta Deportivo y, claro, para Juan Manuel que convirtió tres goles para escribir una historia llena de emoción, vértigo y mucha precisión. En la segunda parte, el protagonista de la obra recogió los aplausos. Cada pelota que tocó fue una ovación permanente que se magnificó cuando al minuto 80 fue reemplazado por Lionard Pajoy. La gente se puso de pie, entonó ese grito ausente de “Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no”, que sirvió para darle la bienvenida a ese rincón privilegiado que cada hincha tiene reservado para los jugadores que marcan momentos y dejan un grato recuerdo en su memoria. El bautizo a un nuevo ídolo cucuteño ya era un hecho en un ‘templo’ que hervía de emoción y vivía un momento único. Por: Leonardo Duque, Periodista Fútbol - www.colombia.com
Martínez festeja el tercer gol del encuentro. Foto: Luis Robayo Juan Manuel Martínez convirtió tres goles en una noche de ensueño. Fue figura y se fue ovacionado por los 42.000 hinchas que asistieron al estadio ‘General Santander’. El gol era una materia pendiente de Juan Manuel Martínez con el Cúcuta Deportivo. Desde su debut en el equipo, por la cuarta fecha del torneo Apertura ante Millonarios el 7 de marzo, se propuso convertir, pero solo hasta el 24 de abril, en Ibagué, contra Deportes Tolima logró ese objetivo. Aquella noche mágica donde se obtuvo la clasificación a estos octavos de final de la Copa Libertadores tras vencer 3-4. Pero la noche del 3 de mayo no la podrá olvidar jamás. El ‘Burrito’ se puso el traje de goleador. A sus jugadas individuales y desbordes claves le agregó el gol. En el juego de ida por los octavos de final ante Toluca anotó tres veces. Puso de pie a los 42.000 aficionados que dejaron sus manos rojas de tanto aplauso que generó. La historia comenzó cuando al minuto 32 Martínez pateó afuera del área y mandó la pelota adentro. Dos segundos antes le habían cometido falta a Bustos de Palencia, pero el argentino tomó el rebote y la puso en un ángulo donde Cristante no llegó. Él segundo gol del Cúcuta, el del uruguayo Castro, lo tuvo a Martínez como uno de los hombres que participó en la acción. Pero la mejor acción de la noche lo tuvo a él como principal protagonista. El reloj informaba que iban 41 minutos de juego y tras una rápida acción ofensiva en donde a Alex Del Castillo se le complicó patear y prefirió dejarle la pelota al veloz atacante pues fue allí donde el ‘Burrito’ mostró sus virtudes. Dominó el balón con pierna derecha, engañó a dos defensores con un amague, encaró al arquero Cristante, levantó su cabeza para observar su ubicación y definió con pierna izquierda con un toque suave que sirvió para acariciar la pelota y poner a delirar a cada una de las tribunas abarrotadas de gente. Era el mejor momento de una función histórica. Pero faltaba más porque al minuto 45, otra vez él, Martínez, ganó con su pique veloz. Superó la marca de Emilio Hassan quien observó como Martínez, con pierna derecha, empujaba la pelota junto a la fuerza de todos los hinchas que saltaban y no podían creer lo que estaban observando. Fueron 14 minutos inolvidables para los hinchas. Para el Cúcuta Deportivo y, claro, para Juan Manuel que convirtió tres goles para escribir una historia llena de emoción, vértigo y mucha precisión. En la segunda parte, el protagonista de la obra recogió los aplausos. Cada pelota que tocó fue una ovación permanente que se magnificó cuando al minuto 80 fue reemplazado por Lionard Pajoy. La gente se puso de pie, entonó ese grito ausente de “Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no”, que sirvió para darle la bienvenida a ese rincón privilegiado que cada hincha tiene reservado para los jugadores que marcan momentos y dejan un grato recuerdo en su memoria. El bautizo a un nuevo ídolo cucuteño ya era un hecho en un ‘templo’ que hervía de emoción y vivía un momento único. Por: Leonardo Duque, Periodista Fútbol - www.colombia.com
Martínez festeja el tercer gol del encuentro. Foto: Luis Robayo Juan Manuel Martínez convirtió tres goles en una noche de ensueño. Fue figura y se fue ovacionado por los 42.000 hinchas que asistieron al estadio ‘General Santander’. El gol era una materia pendiente de Juan Manuel Martínez con el Cúcuta Deportivo. Desde su debut en el equipo, por la cuarta fecha del torneo Apertura ante Millonarios el 7 de marzo, se propuso convertir, pero solo hasta el 24 de abril, en Ibagué, contra Deportes Tolima logró ese objetivo. Aquella noche mágica donde se obtuvo la clasificación a estos octavos de final de la Copa Libertadores tras vencer 3-4. Pero la noche del 3 de mayo no la podrá olvidar jamás. El ‘Burrito’ se puso el traje de goleador. A sus jugadas individuales y desbordes claves le agregó el gol. En el juego de ida por los octavos de final ante Toluca anotó tres veces. Puso de pie a los 42.000 aficionados que dejaron sus manos rojas de tanto aplauso que generó. La historia comenzó cuando al minuto 32 Martínez pateó afuera del área y mandó la pelota adentro. Dos segundos antes le habían cometido falta a Bustos de Palencia, pero el argentino tomó el rebote y la puso en un ángulo donde Cristante no llegó. Él segundo gol del Cúcuta, el del uruguayo Castro, lo tuvo a Martínez como uno de los hombres que participó en la acción. Pero la mejor acción de la noche lo tuvo a él como principal protagonista. El reloj informaba que iban 41 minutos de juego y tras una rápida acción ofensiva en donde a Alex Del Castillo se le complicó patear y prefirió dejarle la pelota al veloz atacante pues fue allí donde el ‘Burrito’ mostró sus virtudes. Dominó el balón con pierna derecha, engañó a dos defensores con un amague, encaró al arquero Cristante, levantó su cabeza para observar su ubicación y definió con pierna izquierda con un toque suave que sirvió para acariciar la pelota y poner a delirar a cada una de las tribunas abarrotadas de gente. Era el mejor momento de una función histórica. Pero faltaba más porque al minuto 45, otra vez él, Martínez, ganó con su pique veloz. Superó la marca de Emilio Hassan quien observó como Martínez, con pierna derecha, empujaba la pelota junto a la fuerza de todos los hinchas que saltaban y no podían creer lo que estaban observando. Fueron 14 minutos inolvidables para los hinchas. Para el Cúcuta Deportivo y, claro, para Juan Manuel que convirtió tres goles para escribir una historia llena de emoción, vértigo y mucha precisión. En la segunda parte, el protagonista de la obra recogió los aplausos. Cada pelota que tocó fue una ovación permanente que se magnificó cuando al minuto 80 fue reemplazado por Lionard Pajoy. La gente se puso de pie, entonó ese grito ausente de “Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no”, que sirvió para darle la bienvenida a ese rincón privilegiado que cada hincha tiene reservado para los jugadores que marcan momentos y dejan un grato recuerdo en su memoria. El bautizo a un nuevo ídolo cucuteño ya era un hecho en un ‘templo’ que hervía de emoción y vivía un momento único. Por: Leonardo Duque, Periodista Fútbol - www.colombia.com
Martínez festeja el tercer gol del encuentro. Foto: Luis Robayo Juan Manuel Martínez convirtió tres goles en una noche de ensueño. Fue figura y se fue ovacionado por los 42.000 hinchas que asistieron al estadio ‘General Santander’. El gol era una materia pendiente de Juan Manuel Martínez con el Cúcuta Deportivo. Desde su debut en el equipo, por la cuarta fecha del torneo Apertura ante Millonarios el 7 de marzo, se propuso convertir, pero solo hasta el 24 de abril, en Ibagué, contra Deportes Tolima logró ese objetivo. Aquella noche mágica donde se obtuvo la clasificación a estos octavos de final de la Copa Libertadores tras vencer 3-4. Pero la noche del 3 de mayo no la podrá olvidar jamás. El ‘Burrito’ se puso el traje de goleador. A sus jugadas individuales y desbordes claves le agregó el gol. En el juego de ida por los octavos de final ante Toluca anotó tres veces. Puso de pie a los 42.000 aficionados que dejaron sus manos rojas de tanto aplauso que generó. La historia comenzó cuando al minuto 32 Martínez pateó afuera del área y mandó la pelota adentro. Dos segundos antes le habían cometido falta a Bustos de Palencia, pero el argentino tomó el rebote y la puso en un ángulo donde Cristante no llegó. Él segundo gol del Cúcuta, el del uruguayo Castro, lo tuvo a Martínez como uno de los hombres que participó en la acción. Pero la mejor acción de la noche lo tuvo a él como principal protagonista. El reloj informaba que iban 41 minutos de juego y tras una rápida acción ofensiva en donde a Alex Del Castillo se le complicó patear y prefirió dejarle la pelota al veloz atacante pues fue allí donde el ‘Burrito’ mostró sus virtudes. Dominó el balón con pierna derecha, engañó a dos defensores con un amague, encaró al arquero Cristante, levantó su cabeza para observar su ubicación y definió con pierna izquierda con un toque suave que sirvió para acariciar la pelota y poner a delirar a cada una de las tribunas abarrotadas de gente. Era el mejor momento de una función histórica. Pero faltaba más porque al minuto 45, otra vez él, Martínez, ganó con su pique veloz. Superó la marca de Emilio Hassan quien observó como Martínez, con pierna derecha, empujaba la pelota junto a la fuerza de todos los hinchas que saltaban y no podían creer lo que estaban observando. Fueron 14 minutos inolvidables para los hinchas. Para el Cúcuta Deportivo y, claro, para Juan Manuel que convirtió tres goles para escribir una historia llena de emoción, vértigo y mucha precisión. En la segunda parte, el protagonista de la obra recogió los aplausos. Cada pelota que tocó fue una ovación permanente que se magnificó cuando al minuto 80 fue reemplazado por Lionard Pajoy. La gente se puso de pie, entonó ese grito ausente de “Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no/ Ar-gen-ti-no”, que sirvió para darle la bienvenida a ese rincón privilegiado que cada hincha tiene reservado para los jugadores que marcan momentos y dejan un grato recuerdo en su memoria. El bautizo a un nuevo ídolo cucuteño ya era un hecho en un ‘templo’ que hervía de emoción y vivía un momento único. Por: Leonardo Duque, Periodista Fútbol - www.colombia.com