Copa Sudamericana

Atlético Nacional afronta duelo decisivo con su punto más frágil en evidencia

Atlético Nacional tiene nómina para competir en el último tercio del campo, pero el fútbol también se decide en el área propia.

Por: William Marín • Colombia.com
Haydar y Simón; momento irregular con el Verdolaga. Foto: | Nacional oficial
Haydar y Simón; momento irregular con el Verdolaga. Foto: | Nacional oficial

Atlético Nacional tiene nómina para competir en el último tercio del campo, pero el fútbol también se decide en el área propia.

En Atlético Nacional hay una realidad que no admite matices: el equipo fue diseñado para competir en grande en el primer semestre de 2026, pero su zona más vulnerable amenaza con comprometer el proyecto. Mientras de mitad de cancha hacia adelante existen variantes, talento y capacidad de reacción, en la defensa central el panorama es reducido y preocupante.

El entrenador Diego Arias cuenta con nombres desequilibrantes en ataque, pero atrás no hay la misma profundidad. No sobra jerarquía ni existe un plan alternativo sólido si las piezas principales fallan.

Un problema que no es nuevo

La fragilidad no nació en los primeros partidos del año. Es una situación que viene desde la planificación. Atlético Nacional acumula dos temporadas sin incorporar un zaguero de peso que eleve la competencia interna. La apuesta fue sostener la base y promover alternativas, pero en 2026 las grietas quedaron expuestas.

Se han visto desajustes en coberturas, dudas en los cierres y debilidad en el juego aéreo. Más allá del error puntual, lo inquietante es la sensación de inseguridad permanente. En contraste con la inversión ofensiva, la retaguardia quedó corta en variantes.

Un examen sin margen de error

El próximo 4 de marzo, en el Atanasio Girardot, Atlético Nacional enfrentará a Millonarios FC por la Copa Sudamericana en duelo de eliminación directa. El contexto no admite excusas: quien pierda se quedará sin competencia internacional en 2026.

La dupla central conformada por Simón García y César Haydar será observada con lupa. Lo mostrado hasta ahora no transmite absoluta garantía, y el rival llega en buen momento ofensivo tras golear a Deportivo Pereira.

El contraste es evidente: arriba hay pólvora; atrás, incertidumbre.

La dependencia de un referente

El entorno verdolaga espera la recuperación de William Tesillo. El defensor es el hombre de experiencia en la zaga y su liderazgo resulta clave. Sin embargo, arrastra molestias físicas y, en caso de llegar, lo haría sin ritmo ideal.

Si no está disponible, las alternativas inmediatas son juveniles como Néider Parra y Fabio Martínez. Lanzarlos a un partido de esta magnitud implicaría un riesgo alto por el contexto competitivo.

Decisiones que pesan

La situación también se explica por movimientos recientes. La salida de Juan José Arias rumbo a la MLS y la transferencia de Royer Caicedo al fútbol europeo redujeron el margen de maniobra. Ambos conocían la estructura y habían sumado minutos relevantes.

Desde la dirección deportiva, encabezada por Gustavo Fermani, se priorizaron otras posiciones en el mercado. Incluso se mencionó la posibilidad futura de repatriar a Stefan Medina o evaluar opciones como Juan Felipe Aguirre, pero esas decisiones llegarían en junio.

El desafío es inmediato.

Una noche que puede marcar el semestre

Atlético Nacional tiene nómina para competir en el último tercio del campo, pero el fútbol también se decide en las áreas propias. En un partido de eliminación directa, un error defensivo puede alterar todo el panorama deportivo y económico del año.

La sensación que queda es que el club subestimó una zona crítica. Apostó por continuidad donde quizás necesitaba refuerzos. El miércoles no habrá espacio para diagnósticos posteriores: será el momento de responder en la cancha.

Y si la defensa no ofrece garantías, la planificación quedará expuesta en el escenario más exigente.