Los dos movimientos que Lucas González pidió para empezar a transformar a Nacional
A pocos días del inicio oficial de la pretemporada, el nuevo entrenador ya dejó claras sus prioridades en el armado del nuevo Nacional.
A pocos días del inicio oficial de la pretemporada, el nuevo entrenador ya dejó claras sus prioridades en el armado del nuevo Nacional.
La llegada de Lucas González a Nacional ya empieza a reflejar cambios importantes en la planificación deportiva del club. Aunque el nuevo entrenador apenas inicia su ciclo al frente del conjunto verdolaga, sus primeras conversaciones con la dirigencia dejaron claro que tiene una idea definida sobre cómo quiere construir el equipo para el segundo semestre de 2026.
El estratega bogotano, que sorprendió al fútbol colombiano al dejar Deportes Tolima antes de disputar los octavos de final de la Copa Libertadores, asumió el reto de dirigir al equipo más laureado del país con una propuesta clara. Antes de instalarse en Medellín para comenzar oficialmente la pretemporada, sostuvo varias reuniones con el presidente Sebastián Arango Botero y el gerente deportivo Víctor Hugo Marulanda, encuentros en los que planteó dos prioridades que ya comenzaron a marcar el rumbo del proyecto.
Confianza absoluta en los arqueros de la casa
La primera decisión del nuevo cuerpo técnico sorprendió a buena parte del entorno de Nacional. Mientras desde distintos sectores se esperaba la contratación de un arquero de experiencia tras la salida de David Ospina, Lucas González manifestó que, por ahora, no considera necesaria una incorporación para esa posición.
Su apuesta pasa por respaldar a los jóvenes guardametas que ya hacen parte del plantel y brindarles la oportunidad de consolidarse.
Los elegidos son:
- Kevin Cataño (23 años).
- Luis Marquínez (22 años).
El entrenador considera que ambos cuentan con las condiciones necesarias para asumir la responsabilidad de custodiar uno de los arcos con mayor exigencia del país. Además, entiende que la ausencia de competiciones internacionales durante este semestre permitirá trabajar con mayor tranquilidad en su proceso de crecimiento.
La postura del técnico también responde a una realidad económica. En las últimas semanas, Nacional estudió alternativas como el regreso de Franco Armani y el posible fichaje del uruguayo Sergio Rochet. Sin embargo, las altas exigencias financieras de ambas operaciones dificultaron cualquier avance concreto.
Ante ese panorama, Lucas González prefiere depositar la confianza en el talento que ya tiene el club y destinar los recursos a otras posiciones que considera prioritarias.
Harlen Castillo pierde protagonismo
Dentro del plantel continúa Harlen Castillo, quien aún tiene seis meses de contrato con la institución. Sin embargo, el panorama para el experimentado guardameta cambió con la llegada del nuevo entrenador.
Según la idea deportiva de Lucas González, "Chipi Chipi" comienza por detrás de Kevin Cataño y Luis Marquínez en la disputa por la titularidad. Incluso, el técnico le habría transmitido que, si aparece una propuesta interesante para tener mayor continuidad en otro equipo, puede analizarla sin inconvenientes.
La intención del estratega es construir un proyecto con proyección, potenciando futbolistas jóvenes que puedan convertirse en activos importantes para el futuro del club.
Jesús David Rivas, el refuerzo que pidió Lucas González
Mientras en la portería la decisión fue confiar en los recursos internos, para la mitad de la cancha sí hubo una solicitud puntual.
El principal objetivo del entrenador es Jesús David Rivas, mediocampista de Junior de Barranquilla, a quien conoce perfectamente desde la etapa que compartieron en Águilas Doradas durante 2023.
Lucas González considera que el volante reúne características que pueden fortalecer el funcionamiento del equipo:
- Recuperación de balón.
- Intensidad en la presión.
- Capacidad para romper líneas.
- Dinámica ofensiva y defensiva.
- Amplio despliegue físico.
La idea del entrenador es conformar una sociedad en el mediocampo junto a Jorman Campuzano, combinando equilibrio, recuperación y salida limpia desde la primera línea.
Una negociación que no será sencilla
La dirigencia de Nacional sabe que cumplir este pedido no será una tarea fácil.
Jesús David Rivas mantiene contrato con Junior de Barranquilla por dos temporadas más y el vigente bicampeón del fútbol colombiano no tiene intención de desprenderse fácilmente de uno de los jugadores que considera importantes dentro de su proyecto deportivo.
Desde Barranquilla han dejado claro que únicamente estudiarían una transferencia definitiva por una cifra cercana a los 1,2 millones de dólares, un valor que obliga al conjunto antioqueño a evaluar cuidadosamente la viabilidad de la operación.
A pesar de ello, Lucas González pidió que la negociación continúe y que se exploren diferentes alternativas para acercar posiciones, convencido de que el volante puede convertirse en una pieza determinante dentro de su modelo de juego.
Un proyecto que comienza con ideas muy definidas
A pocos días del inicio oficial de la pretemporada, el nuevo entrenador ya dejó claras sus prioridades. Por un lado, quiere construir el futuro de Nacional apostando por los jóvenes arqueros del club y descartando, por ahora, una inversión importante en esa posición. Por el otro, considera indispensable reforzar la mitad de la cancha con un futbolista de las características de Jesús David Rivas, a quien conoce de primera mano y considera ideal para su propuesta futbolística.
Las próximas semanas serán decisivas para conocer si la dirigencia logra cumplir ese pedido o si el técnico deberá iniciar su nuevo ciclo con los jugadores que actualmente conforman la plantilla. Lo cierto es que Lucas González ya empezó a imprimir su sello en Nacional, dejando claro desde el primer día cuáles serán las bases de su proyecto deportivo.