La conexión Messi-Iniesta deja al Barsa con media Liga en el bolsillo
El astro argentino volvió a brillar en la goleada al Levante por (0-4) y se consolida más líder que nunca con una ventaja de 11 puntos sobre sus seguidores.
El astro argentino volvió a brillar en la goleada al Levante por (0-4) y se consolida más líder que nunca con una ventaja de 11 puntos sobre sus seguidores.
El Levante se mostró muy sólido durante los primeros compases frenando una y otra vez las acometidas del Barcelona. A los granotas les faltó precisión en los metros finales, pero dieron constante sensación de peligro cada vez que cruzaban el mediocampo. La velocidad de Martins se convirtió en un quebradero de cabeza para la defensa azulgrana. Barkero, una de las mejores zurdas de la Liga, gozó de la primera ocasión del partido con una rosca desde la frontal que despejó a córner Valdés.
Al cuarto de hora de partido, Tito Vilanova tuvo que hacer frente a un pequeño contratiempo con la lesión de Alves. El técnico azulgrana tiró de la La Masía y dio entrada a Montoya, situando a once canteranos sobre el campo. Messi avisó a Munúa con un disparo cruzado que se marchó rozando el palo. El argentino empezaba a mezclar con Iniesta, pero no encontraban resquicios en la defensa granota.
Un remate acrobático de Barkero y una volea de Juanlu, que a punto estuvo de introducir Martins en la portería rival, espolearon a un Barcelona que no terminaba de tomarle el pulso al partido. Los últimos cinco minutos del primer tiempo, con los azulgranas asediando la portería defendida por Munúa, fueron el preludio de lo que ocurrió tras el descanso.
Una pareja letal
A la vuelta de vestuarios, la conexión Messi-Iniesta dinamitó el partido con tres exquisitas muestras del fútbol que atesoran sus botas. Primero: Iniesta dibujó con escuadra y cartabón un pase que Messi no desaprovechó. Segundo: Iniesta llegó hasta la línea de fondo a base de virguerías y cedió para Messi que sumó su 19º gol. Tercero: Iniesta enganchó un misil desde el borde del área y fusiló a Munúa. El Barcelona sentenciaba el partido en diez minutos.
El Levante, que había visto como todo su esfuerzo en la primera parte se había ido por el sumidero, estaba groggy y recibió un nuevo golpe que certificó el K.O. Iniesta volvió a desbordar a Llell y su centro lo mandó a la red Cesc. Martins, el más peligroso de los granotas, dio un último coletazo antes de tomar rumbo al túnel de vestuarios.
El partido agonizaba cuando el colegiado señalaba pena máxima por mano de Puyol. Valdés puso el broche de oro a la victoria azulgrana con dos paradas antológicas y el Barcelona se acuesta a once puntos del Real Madrid con media Liga en el bolsillo.