Actualización: Mié, 19 / Jun / 2013 10:28 am
Miércoles, 19 / Jun / 2013

La depresión no es un capricho, es una grave enfermedad

En Colombia más del 21% de las mujeres presentan esta enfermedad, convirtiéndose en una de las principales causas de discapacidad y en el peor de los casos lleva a la persona al suicidio.  

La depresión no es un capricho, es una grave enfermedad
La depresión es una enfermedad dada por un trastorno mental frecuente que afecta todo el sistema nervioso central. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que más de 350 millones de personas en el mundo padecen esta patología.

Sin embargo, la depresión no se presenta solamente en las mujeres, por el contrario afecta al 8,6% de los hombres en el país, la diferencia está en que el género masculino no suele consultar a los especialistas, aunque presenten los mismos síntomas.

La depresión se caracteriza por un desequilibrio de hormonas y de sustancias químicas en el cerebro que pueden afectar el organismo y el sistema inmunológico, generalmente se refleja con un cuadro depresivo que aumenta con cualquier situación estresante, como la muerte de un familiar o un amigo, el divorcio, problemas de la vida cotidiana, traumas en la niñez, dificultades económicas o pérdida de un trabajo.

Cómo identificar la depresión
Una persona con depresión pierde el gusto por la vida, sufre constantemente alteraciones en su estado de ánimo, tiende a aislarse de los demás, vive triste, sin motivación, decaída, con baja autoestima, sin energía, presenta trastornos de sueño o del apetito, bajo rendimiento académico o laboral, cansancio y falta de concentración. Esta enfermedad también impide que el paciente tenga la capacidad de afrontar los inconvenientes de la vida cotidiana.

Además, estas personas presentan dificultad para experimentar placer, pierden la capacidad de pensamiento y viven con sentimientos de culpabilidad, lo que en muchas ocasiones desencadena en suicidio, y por lo cual se presentan aproximadamente 1 millón de muertes anuales de acuerdo con la OMS.

Silvia Flores, paciente diagnosticada con depresión afirma: “Fui diagnosticada por segunda vez con depresión profunda en diciembre del 2012 después de un episodio extremo en donde casi pierdo mi vida. Me sentía triste todo el tiempo, sin ganas ni coraje para afrontar mi vida, con dificultad me paraba de la cama, perdí el interés por jugar con mis hijos, por salir con mis amigos, por visitar a mis padres. Mi esposo estaba cada día más disgustado conmigo y todo el mundo me decía que tenía que poner de mi parte, pero en realidad me sentía como en un pozo profundo y oscuro del cual no podría salir sin ayuda.

Finalmente una prima me llevó al psiquiatra quien me formuló medicamentos. Al principio fue difícil mientras mi cuerpo se adaptaba a ellos, pero en menos de un mes ya empecé a sentirme mejor. Hoy en día soy una mujer normal, feliz. 

Creo que el momento más impactante después de superar la enfermedad fue cuando mi hijo menor me dijo: “mamá, es la primera vez que te veo sonreír”.

Hoy en día he recuperado mi entusiasmo y las ganas de trabajar, hacer deporte y compartir con mi familia. No he interrumpido mi medicación porque el médico me dice que aunque me siento bien por fuera, mi cerebro sigue recuperándose y esto puede tardar, mínimo un año, así que es importante mantenerme en el tratamiento. Hoy doy gracias a la vida y a los científicos quienes tras años de investigaciones han hecho posible que las personas con esta enfermedad podamos tener una vida normal y disfrutar de ella a plenitud”. 

La depresión puede llegar a ser frecuente e incluso crónica si no se trata a tiempo, convirtiéndose en una de las principales causas de discapacidad en el mundo; según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 20 personas han presentado trastornos depresivos en algún momento de su vida. Razón por la cual esta enfermedad se encuentra en los primeros lugares de la lista de enfermedades incapacitantes.

Diagnóstico
De acuerdo con el Dr. Jorge Forero Vargas, médico psiquiatra, “cuando una persona decide apartarse de los demás, pasar la mayor parte de su tiempo triste, depresivo, cuando se siente vacío, pierde los objetivos de la vida, no duerme bien o por el contrario escapa de la realidad durmiendo constantemente presenta depresión una enfermedad que nadie quiere tener”. 

Los pacientes con esta enfermedad son vulnerables y les es difícil afrontar cualquier problema o situación en la vida, muchos de ellos presentan cuadros de agresividad, son hostiles, viven inconformes, pueden incluso perder o ganar hasta el 5% de su peso corporal, aseguró el Dr. Forero.

Alerta a los síntomas
Desgano e incapacidad para experimentar emociones: el paciente se vuelve apático, no tiene ganas de nada (ni siquiera de vivir) y nada le procura placer. 

Ansiedad: usualmente siempre acompaña al paciente deprimido. Cuando la ansiedad prima las personas se tornan malhumoradas, irritables, agresivas.

Insomnio: al paciente le cuesta conciliar el sueño y, además, se despierta temprano y de mal talante.

En algunos casos, que constituyen minoría, puede presentarse la hipersomnia (exceso de horas de sueño).

Alteraciones del pensamiento: imagina tener enfermedades de todo tipo; surgen ideas derrotistas, fuertes sentimientos de culpa, obsesiones. El pensamiento sigue un curso lento y monocorde, la memoria se debilita y la distracción se torna frecuente.

Alteraciones somáticas: por lo común surgen dolores crónicos o erráticos así como constipación y sudoración nocturna. Se experimenta una persistente sensación de fatiga o cansancio.

Alteraciones del comportamiento: el paciente tiene la sensación de vivir arrinconado, rumiando sus sinsabores. Puede estar quieto, de manos cruzadas, o explotar en violentas crisis de angustia o en ataques de llanto por motivos insignificantes. Le resulta difícil tomar decisiones y disminuye su rendimiento en el trabajo.

Modificaciones del apetito y del peso: la mayoría de los pacientes pierde el apetito y, en consecuencia, provoca la disminución de peso.

Pérdida del placer: en lo sexual, se llega a la impotencia en el hombre o a la frigidez en la mujer; también disminuye y tiende a desaparecer el contento en el trabajo, en el deporte y en los juegos y otras actividades que anteriormente le eran gratificantes.

Culpa excesiva: siente con exceso la carga de una culpa inexistente, lo cual puede desembocar en delirios.

Pensamiento suicida: los pacientes presentan una preocupación exagerada por la muerte y alimentan sentimientos autodestructivos.

Disminución de la energía: se produce un cansancio injustificado, a veces con variaciones durante el día, muy a menudo más acentuado por la mañana. Las personas afectadas suelen sentirse más fatigadas por la mañana que por la tarde.

De acuerdo con el Dr. Forero, el paciente puede experimentar de forma repetida uno o varios de estos síntomas en forma repetida lo que lo debe alertar para consultar con su médico.

Tratamientos
Aunque existen tratamientos antidepresivos, la OMS estima que más de la mitad de los afectados en el mundo no reciben un diagnóstico correcto, ni siquiera en algunos países de altos ingresos económicos.

Cuando la depresión llega hay tres elementos que juegan un papel importante: la dopamina, la noradrenalina y la serotonina. En general los medicamentos antidepresivos se encargan de incrementar los niveles en el cerebro de cualquiera de estos tres neurotransmisores que usualmente se encuentran disminuidos en el paciente con depresión. Una vez que la función de éstos es restablecida el paciente puede retomar su vida habitual controlando los síntomas. Algunos enfermos crónicos necesitan los dos tipos de medicamentos para recuperarse completamente, afirmó el Dr. Forero.

De acuerdo con el Dr. Forero, la eficacia de los medicamentos no solo depende de la tolerabilidad y adherencia al mismo, sino también es importante no abandonar el tratamiento. Se calcula que entre el 67% y el 75% de los pacientes recaen por abandono al mismo en el primer año. En muchas ocasiones los pacientes aparentemente se recuperan en los primeros meses y se rehúsan a continuar, sin embargo la pérdida neural es tan fuerte que mínimo necesita casi de un año para recuperar este tejido cerebral.

Así mismo, aclaró el Dr. Forero, sólo pacientes con enfermedad crónica necesitan un tratamiento de por vida. Algunos pacientes jóvenes en el primer episodio y con diagnóstico oportuno se pueden curar.

Recomendaciones
· Asistir a tiempo y con los primeros síntomas donde un especialista
· Usar los medicamentos de acuerdo con la prescripción médica
· No abandonar el tratamiento
· Realizar cualquier tipo de ejercicio físico como nadar, caminar, bailar, correr, practicar yoga y hacer ejercicios de relajación
· Socializar con amigos, compartir con la familia, con la pareja y darse la oportunidad de conocer otras personas
· Evitar consumir bebidas alcohólicas o sustancias psicoactivas
· Pensar positivamente, evitar la autocrítica
· Buscar apoyo con un profesional de la salud, en caso de ser necesario este dará la remisión con un especialista.