Actualización: Jue, 05 / Dic / 2013 10:33 am
Jueves, 05 / Dic / 2013

El 84% de las otitis se producen durante las vacaciones

Estudios revelan que el 84% de las otitis externas que se producen en época de vacaciones se contagian en playas y piscinas a través de bacterias (u hongos), pues la combinación de agua y calor favorece su propagación.

El 84% de las otitis se producen durante las vacaciones

La otitis, es una inflamación del conducto auditivo provocada normalmente por hongos o bacterias recibidos por el contacto con zonas húmedas. Pero, aunque la calidad del agua es determinante para la aparición de la otitis, en ocasiones, las bacterias se encuentran en el propio oído esperando a que se den las condiciones idóneas para su desarrollo. En este caso, cualquier baño podría motivar la aparición de una otitis externa, aunque el agua se encuentre limpia.

Los niños son los más vulnerables a padecer de otitis, sobre todo en vacaciones porque  suelen pasar muchas horas en el agua, y como sus trompas de Eustaquio son muy cortas, los agentes infecciosos alcanzan a llegar con mayor facilidad al oído medio.

Las infecciones, los problemas de respiración, las afecciones en la garganta, la acumulación de agua, la retención de jabón, la irritación de los canales por uso de copos de algodón o cambios rápidos de altitud son algunas de las causas que producen la otitis. Según el Doctor José Antonio Rivas, “el dolor típico de la otitis, se produce generalmente por la acumulación de líquido en el llamado oído medio y por la presión que se presenta sobre el tímpano y sus alrededores”.

Según datos de la Clínica Rivas, la consulta con el otorrinolaringólogo por otitis aumenta en vacaciones en un 30%, debido al prolongado contacto de los niños con el agua de piscinas, playa, lagos y zonas húmedas en general.

Para prevenir su aparición, indican los especialistas en oído, es necesario:

1.    Evitar la entrada de agua en el conducto auditivo usando tapones o protectores.

2.    Utilizar el gorro de baño para que los tapones no se salgan.

3.    No sumergirse demasiado en el agua.

4.    Limpiar y secar los oídos con el pico de una toalla. No es recomendable utilizar copos para hacerlo.

5.    Acudir al médico tan pronto como se detecten los primeros síntomas como: dolor de oído, dificultad para dormir, fiebre, inconvenientes para oír, pérdida del equilibrio, secreciones que salen del oído e irritabilidad inusual.