Sporothrix brasiliensis, el hongo que se transmite de gatos a humanos: ¿por què genera preocupación?

Un hongo zoonótico ha encendido las alarmas médicas en Latinoamérica por su capacidad para generar brotes e infecciones graves en menores.

Por: Alexandra Méndez • Colombia.com
Crece la preocupación en Latinoamérica por hongo que pasa de gatos a personas. Foto: Shutterstock
Crece la preocupación en Latinoamérica por hongo que pasa de gatos a personas. Foto: Shutterstock

Un hongo zoonótico ha encendido las alarmas médicas en Latinoamérica por su capacidad para generar brotes e infecciones graves en menores.

En las últimas horas, las autoridades sanitarias de Uruguay activaron la vigilancia epidemiológica tras la detección del Sporothrix brasiliensis, un hongo de origen brasileño cuya transmisión zoonótica, especialmente entre gatos y humanos, ha generado preocupación. 

De acuerdo con el informe de especialistas en salud pública, la presencia del hongo fue reportada en los departamentos costeros de Maldonado y Rocha, convirtiéndose en la primera detección local de esta variante en la zona.

La preocupación es latente debido a que el hongo provoca infecciones cutáneas como la esporotricosis, que tradicionalmente se asociaba con el contacto con tierra, materia vegetal en descomposición o material orgánico contaminado, por lo que se conocía coloquialmente como la “enfermedad del jardinero”. 

Tras el descubrimiento de la variante Sporothrix brasiliensis en 1990 en Brasil, el hongo fue clasificado como una enfermedad zoonótica, con los gatos como vector principal de contagio a los humanos. 

Investigadores del Instituto de Higiene de la Universidad de la República (Udelar) destacaron que el hongo probablemente circulaba en Uruguay antes de su detección oficial, dado que veterinarios habían reportado múltiples gatos con lesiones compatibles en distintas zonas, incluso sin vínculo epidemiológico directo entre los casos.

Transmisión y síntomas 

El hongo Sporothrix brasiliensis se contagia de felinos a humanos a través del contacto directo con animales infectados, principalmente a través de arañazos, mordeduras, el contacto con heridas abiertas o lesiones cutáneas e incluso mediante la exposición a secreciones de gatos enfermos.

Los síntomas suelen aparecer entre 3 y 7 días después de la exposición. El signo inicial es la aparición de lesiones cutáneas, las cuales pueden evolucionar a nódulos inflamatorios o úlceras que siguen trayectos linfáticos.

La enfermedad provocada por este hongo requiere tratamiento oportuno, ya que siguen trayectos linfáticos no se trata puede propagarse a estructuras más profundas, e incluso comprometer el sistema respiratorio u ocular.

Los síntomas en gatos son muy similares a los presentados por los humanos. Sus lesiones suelen aparecer en zonas como el hocico, las orejas o las patas. 

El caso que alarmó a las autoridades 

El brote que encendió las alarmas en Uruguay comenzó cuando una mujer adoptó un gato callejero en el sur de Brasil y lo trasladó a su residencia cruzando la frontera. 

Días después, el felino rescatado presentó úlceras visibles en el hocico y las orejas. Posteriormente, la dueña y sus dos hijos desarrollaron lesiones cutáneas con características compatibles con la infección por este hongo. Otros dos gatos del mismo hogar también resultaron positivos.