Actualización: Mar, 24 / Jul / 2012 3:21 pm
Martes, 24 / Jul / 2012

Diez consejos efectivos para la seducción en una cita

Archivado en Sexualidad

Para quienes no son de los más desenvueltos a la hora de relacionarse con el sexo opuesto, a veces resulta difícil. A continuación, una pequeña guía práctica.

Diez consejos efectivos para la seducción en una cita
1. Es todo una cuestión de actitud.
Debemos estar dispuestos a relacionarnos con el otro desde una posición de autoestima alta y mucha confianza en nosotros mismos. Si mostramos entusiasmo y expresamos visiones positivas, la cita habrá arrancado con el pie derecho.

2. Desterrar la pasividad.
Se debe tomar la iniciativa para empezar una conversación. Un simple “hola” alcanza para empezar. Una “agresividad” bien entendida en una interacción de a dos incluye el humor, la naturalidad y una postura general relajada ante las cosas.
Al principio, conviene explorar los intereses y gustos de la otra persona para encontrar desde el inicio una plataforma común.

3. Las cosas (y las personas) por su nombre.
Es fundamental llamar a la otra persona por el nombre cuando nos dirigimos a ella. Esto provoca que nuestro interlocutor se sienta bien, además de imprimirle un toque personal a la conversación.

Tampoco debemos olvidarnos de usar el nombre al despedirnos de la otra persona.

4. No reprimirse, dejarse llevar.
No debemos dudar en sacar a relucir nuestro lado juguetón y frívolo. Después de todo, ¡no estamos en una entrevista de trabajo ni nada que se le parezca!
Cuanto menos contengamos dentro nuestro, mayor provecho le podremos sacar a ese rato de charla, y más conoceremos a la otra persona.

5. Usar ayuda externa.
Si esperamos que la situación se torne difícil, incómoda, o simplemente nos sentimos inseguros, siempre podemos llevar con nosotros algunos “ayudantes”. Dependiendo de la ocasión, puede tratarse de objetos (joyas, nuestra cartera preferida, un perfume exótico, un libro o una revista), mascotas (perros o gatos) o personas (nuestros sobrinitos).

6. De cerca es mejor.
Ubicarse bien cerca de la persona que nos interesa es bueno, siempre que no sea considerado –por los movimientos de nuestro cuerpo– demasiado agresivo.  El idioma corporal juega una parte fundamental en el juego de la seducción. Los movimientos deben ser naturales y estar acompañados de un tono constante y suave de voz.