La poderosa oración a San Miguel Arcángel para pedir protección y alejar personas envidiosas

La oración a San Miguel Arcángel es una de las más utilizadas por creyentes para pedir protección espiritual y alejar envidias.

Por: Alexandra Méndez • Colombia.com
Oración a San Miguel Arcángel contra envidias. Foto: Shutterstock
Oración a San Miguel Arcángel contra envidias. Foto: Shutterstock

La oración a San Miguel Arcángel es una de las más utilizadas por creyentes para pedir protección espiritual y alejar envidias.

San Miguel Arcángel es uno de los arcángeles más venerados en el catolicismo. Se le considera el protector del pueblo de Dios por su labor como líder de los ejércitos celestiales y defensor contra el mal, los enemigos espirituales y las energías negativas.

El nombre de este ser celestial proviene del hebreo “Mikha’el”, que significa “¿Quién como Dios?”, una frase que simboliza la humildad ante Dios y la rebelión contra el mal. San Miguel Arcángel es uno de los pocos ángeles mencionados en la Biblia.

Según los escritos antiguos, Miguel fue designado por Dios como el protector del pueblo y defensor en tiempos difíciles. También es descrito en el libro de Daniel como un príncipe celestial. En el Apocalipsis, se relata que luchó contra el dragón y tras su victoria se convirtió en símbolo de fuerza sobre el mal y la defensa espiritual.

Muchos fieles y creyentes acuden a esta figura para pedir protección contra enemigos visibles e invisibles, malas intenciones, envidias, traiciones, energías negativas, ataques espirituales y peligros. Si estás atravesando un momento difícil y quieres recibir su guía, a continuación te compartimos una poderosa oración de la web Oraciones a los Santos.

Oración a San Miguel Arcángel: pide protección y repele envidias 

¡Oh glorioso arcángel San Miguel!
el más próximo a la Divinidad
y el más poderoso defensor celestial,
símbolo de la lucha y la victoria sobre el mal,
arcángel puro, perfecto y siempre triunfante, 
que nos cuidas y proteges con tu espada y escudo, 
haz que permanezcamos fuertes ante la adversidad,
para que sepamos encontrar nuestra luz interior,
guíanos y protégenos en nuestros caminos
y con tu virtud ampáranos todos los días de nuestra vida.

Te rogamos nos ayudes:

En unión con los Serafines
obtennos la gracia de abandonar el pecado
e inflama en nuestros corazones el Santo Amor de Dios. 

En unión con los querubines
defiéndenos de los asaltos, de las sugestiones,
incitaciones y tentaciones del enemigo
y derrama en nuestras almas el espíritu de la Humildad.

En unión con los tronos
nunca permitas que seamos oprimidos y esclavizados
por los espíritus del mal,
por tiranías, abusos, maldades e injusticias,
no dejes que seamos confundidos por hechicerías, 
por magias negras, maldiciones y brujerías,
y concédenos la gracia de dominar nuestros sentidos
y corregirnos de nuestros malos hábitos.

En unión con las dominaciones
protege nuestra fe y danos sabiduría y prudencia 
para que sepamos actuar y obrar correctamente  
y no nos apartemos nunca de las buenas sendas.

En unión con los poderes atiende nuestras necesidades, 
no consientas que pasemos carencias ni agobios
y concedernos una actitud generosa
para dedicarnos al servicio de los demás.

En unión con las virtudes, libéranos de nuestros adversarios,
de los falsos testimonios, de las malas lenguas,
de las humillaciones, difamaciones y vejaciones,
de las envidias, malos ojos, intrigas y rencores,
de los celos, los egoísmos y los malos tratos,
de los agresores y violentos, de los depravados y viciosos,
de las desdichas, desventuras y desgracias 
y de todo mal que el enemigo utilice para herirnos,
para quitarnos la paz, inquietarnos y atormentarnos. 

En unión con los principados
concédenos el deseo tenaz de liberarnos,
tanto a nuestras familias,
como a todos los que nos rodean y a nosotros mismos,
de enfermedades corporales y mentales
 y sobre todo espirituales.

En unión con los Arcángeles haz que el señor nos ayude
a ser testimonios vivos de Cristo,
llevando una vida pura, llena de gozo en el amor divino
y que seamos capaces de transmitirla,
mediante nuestros actos y palabras
a los que están a nuestro lado y al prójimo. 

En unión con los Ángeles que te rodean en los cielos, 
protégenos en todo momento y lugar 
durante esta vida terrena,
asístenos en nuestra agonía
y condúcenos inmediatamente al cielo
para compartir con ellos y junto a ti, 
la contemplación de la Gloria Eterna de Dios. 

Te lo pedimos por Nuestro Señor Jesús 
y por nuestra Santísima Madre, la Virgen María, 
que Ellos nos guarden en sus sagrados Corazones 
y nos den refugio seguro hoy y siempre, 
y tú, amado San Miguel Arcángel, 
visita nuestros hogares y nuestros corazones
tráenos la paz y la tranquilidad a nuestras vidas
ven a nosotros y danos tu amparo prodigioso, 
para que estemos bien resguardados y defendidos 
contra cualquier mal, enemigo e injusticia. 
Así sea.