Mal del puerco: por qué da sueño después de comer y cómo evitarlo fácilmente

Conoce qué pasa en tu cuerpo cuando te da el mal del puerco y qué hábitos pueden ayudarte a mantenerte activo después de comer.

Por: Alexandra Méndez • Colombia.com
Mal del puerco. Foto: Shutterstock
Mal del puerco. Foto: Shutterstock

Conoce qué pasa en tu cuerpo cuando te da el mal del puerco y qué hábitos pueden ayudarte a mantenerte activo después de comer.

Sentir sueño, cansancio y pereza después de comer, especialmente después de almorzar, es bastante común. A este malestar se le conoce coloquialmente como el mal del puerco. Muchos se preguntan por qué ocurre esto, y la razón es más evidente de lo que parece. 

De acuerdo con profesionales de la salud de la web Tua Saúde, el mal del puerco es el término más usado para describir la somnolencia postprandial, caracterizada por una sensación de cansancio después de comer. 

Este malestar aparece comúnmente cuando ingerimos comidas abundantes o ricas en carbohidratos y grasas, gracias al proceso de digestión prolongado que requieren este tipo de alimentos para ser descompuestos. 

“Durante la digestión, se redistribuye el flujo sanguíneo hacia el aparato digestivo para facilitar la absorción de nutrientes, lo que genera una disminución transitoria de energía a nivel del sistema nervioso y ocasiona la somnolencia”, explican los expertos. 

Lo principales síntomas del mal del puerco son: somnolencia, pesadez, cansancio, fatiga y sensación de flojera. Estos suelen desaparecer de forma repentina al cabo de un par de horas después de comer y no representan un problema de salud. 

Si bien la somnolencia posprandial no está relacionada con ninguna enfermedad, para muchos puede llegar a ser muy molesta, por ello, existen algunas recomendaciones clave para evitar este cansancio después de comer.

¿Cómo evitar el mal del puerco?

La principal recomendación es evitar la ingesta de grandes cantidades de alimentos en poco tiempo para evitar la saturación del aparato digestivo y favorecer la absorción de nutrientes. Junto a esto se aconseja: 

  • Comer despacio y masticar bien los alimentos para facilitar la digestión
  • Hacer 3 comidas principales y 2 meriendas al día, en lugar de ingerir grandes cantidades de comida de una sola vez
  • Evitar saltarse comidas para prevenir atracones
  • Beber café o té con cafeína después de comer, ya que estimulan el sistema nervioso y aumentan el estado de alerta
  • Beber alrededor de 2 litros de agua al día para favorecer la digestión
  • Caminar de 10 a 15 minutos después de comer, lo que ayuda a mejorar la circulación y aporta más energía

Para finalizar, los especialistas destacan que si el malestar es demasiado intenso, es aconsejable tomar una siesta no superior a 15 minutos, la cual facilitará la recuperación y promoverá el procesamiento acelerado de los alimentos.