Peleas de pareja: psicóloga revela por qué discutir puede fortalecer la relación
Las peleas en pareja no siempre son negativas. Una psicóloga explica por qué discutir también puede fortalecer el vínculo afectivo.
Las peleas en pareja no siempre son negativas. Una psicóloga explica por qué discutir también puede fortalecer el vínculo afectivo.
Las peleas de pareja son vistas en muchas ocasiones como un sinónimo de crisis; sin embargo, una experta en psicología advierte que, en realidad, pueden ser completamente sanas y no tenerlas podría ser una señal de alerta.
De acuerdo con la psicóloga Mireia Rosa, citada por el medio Infobae, las relaciones sin discusiones pueden esconder problemas de fondo importantes. Esta “falsa paz”, como la describe la experta, en realidad oculta diferencias sin hablar que podrían acumularse y causar problemas más graves a largo plazo.
Rosa destaca que los vínculos sanos se enfrentan a desacuerdos y conflictos debido a factores como las diferencias culturales y de pensamiento, ya que todos los individuos son distintos. “Cuando tenemos pareja compartimos muchísimos momentos, pero somos distintas personas con diferentes opiniones, con distintas necesidades”, explica.
En ese sentido, la falta de peleas en pareja puede significar que hay cosas que no se están hablando o se están omitiendo de forma intencional por miedo a la confrontación y el rechazo. “Suele ser porque alguno de los dos o ambos está callando las cosas con las que no está de acuerdo o sus propias necesidades”, revela.
Los profesionales en psicología destacan que el problema no es discutir, sino saber gestionar las peleas de pareja, ya que en muchas ocasiones pueden escalar y sobrepasar los límites del respeto, es en ese instante cuando las relaciones se fragmentan.
Diferencias entre los tipos de peleas de pareja
La psicóloga Mireia indica que las parejas deben aprender a diferenciar entre las peleas destructivas y las discusiones sanas. En el primer caso, suelen estar llenas de insultos, desprecio y falta de escucha, mientras que en el segundo se aplica el diálogo para llegar a acuerdos.
Investigaciones del psicólogo John Gottman, uno de los referentes mundiales en relaciones, muestran que no importa si las parejas discuten mucho o poco; lo importante es la presencia de respeto durante el conflicto.
Cuando no existen discusiones sanas en una pareja, las molestias y desacuerdos pueden acumularse, lo que puede derivar en un distanciamiento emocional, frustración silenciosa y estallidos futuros más intensos.
Entre los consejos de los especialistas para aprender a discutir en pareja están: manejar la escucha activa y la validación emocional, hacer pausas en discusiones intensas y pactar acuerdos posteriores al conflicto.