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POPAYÁN

Popayán es famosa por la celebración de la Semana Santa, la cual se remonta a tiempos de la Colonia. Esta tradición ha sido conservada celosamente por parte de sus habitantes y por estos mismos días, se celebra el Festival de Música Religiosa, que congrega grupos musicales de este género, provenientes de varios países. 450 años después el evento se ha convertido en el emblema de la ciudad fundada en 1536 por Sebastián de Belalcázar. Como una festividad de gran despliegue religioso, es tan tradicional como la de Sevilla en España; y entre las tradiciones payanesas, es la única que ha resistido al mundo mercantilista de estos tiempos.

La Semana Santa es una oportunidad de renovar nuestra fe, pero lo importante es que no sea sólo por una semana, sino que sea una constante en nuestras vidas. Es la oportunidad de conocer una gente cálida por excelencia, de ver erigirse los templos que se ha constituido a través de la historia en el marco oficial de estas Procesiones por más de 400 años de vida.

Toda una semana en una de las ciudades que cuenta con el mayor número de iglesias por habitante en el orbe, la mayoría construidas durante los Siglos XVII y XVIII y cuyas construcciones ostentan los más fantásticos trabajos de imaginería y talla, así como grandiosos trabajos de platería de los más destacados artistas de la época.

La Procesión del Domingo de Ramos representa el acompañamiento que la Ciudad hace al señor en su entrada triunfal a Jerusalén. En esta oportunidad se hace la ceremonia de bendición de ramos en la capilla de Belén y luego, por un camino empedrado y sinuoso llamado los Quingos, se desciende en clamoroso desfile hasta la Basílica. Los fieles payaneses portan ramos, pañuelos blancos o banderas para proclamar la realeza de Jesús, el Salvador.

Las dos figuras dolientes de Cristo, El Santo Ecce Homo y El Señor Caído, esperan en la Catedral varios días, mientras otras ceremonias tienen efecto.

El Martes Santo se efectúa una procesión nocturna en la que se llevan cuatro imágenes desde la Iglesia de San Agustín hasta el centro de la ciudad en medio del sonar del Réquiem precediendo a los portapasos. Tras la fila de las imágenes avanza un cortejo de acólitos de sotanas rojas que portan incensarios, campanillas y un gran crucifijo. La procesión se cierra con la bella imagen de Nuestra Señora de los Dolores.

La procesión del Viernes Santo es la representación simbólica y torturante de todo el drama de La Pasión antes de la crucifixión. La imagen de La Muerte es un esqueleto que sostiene con su osamenta una gran guadaña. Un grupo de hombres que portan martillos cinceles y otras herramientas encarnan a quienes retiraron de la cruz el cuerpo ensangrentado. Y finalmente, avanza El Santo Sepulcro, elaborado en marfil y carey en el que reposa la imagen de Cristo después del descendimiento.


Las procesiones son una parte muy importante de la celebración de la Semana Santa; forman el devenir cultural y religioso alimentado por la fe y la devoción. Los primeros moradores de esta Villa de Belalcázar podían palpar y entender mejor como nos redimió nuestro Señor Jesucristo.

Personajes de las procesiones

EL BARRENDERO: Primer personaje que aparece con su escoba bienhechora despejando la calle de "basuras y pecados" para que pase el Señor.

EL MONAGUILLO: Abre el desfile procesional al sonido de su fugaz campanilleo, envuelto en las nubes de incienso que el mismo expande perfumando el ambiente.

EL ALUMBRANTE: Es el protagonista de la peregrinación de los cirios penitenciales portados por manos finas de damas, manos pequeñas de niños, fuertes de varones y encallecidas y robustas de obreros y campesinos llevando la llama de su fe en Cristo.

EL CARGUERO: Es el personaje central de la Semana Santa; en él se encierra el esfuerzo, la devoción y el valor sin desmayo. El carguero payanés estará siempre listo y esforzado al pie de su "barrote". Vestido con su túnico de penitente, ceñido con un paño de color blanco y un cordón o cíngulo. También usa el "capirote" que cubre su cabeza. Complementa el vestido del Carguero las "alpargatas", una especie de sandalias de cabuya y pabilo, sujetas al pie con cintas oscuras, y la "ALCAYATA" indoblegable, que es el símbolo integral de su dignidad y el más eficiente galardón a su fatiga.

EL MOQUERO: Es un niño que se viste como el carguero, va y viene por la calle. Ostenta en sus manos la caña de tres varas con la que hace saltar hasta su morral la cera "chorriada", cuenta también con su "despabiladera" y con un garfio que mutila la cera.

LA SAHUMADORA: Salida de nuestra entraña popular, es una ñapanga más con su camisa de golas, su endomingada falda de Bayeta, sus alpargatas sueltas y en el cuello una Cruz. En sus manos porta un "pebetero"de fuego e incienso adornado con claveles.

EL REGIDOR: Vestido de impecable frac y finos guantes blancos, porta una delgada cruz de madera indicativa de la dignidad de su tarea, de la nobleza de su rango espiritual y de la severa majestad de su cargo: mantener el orden y despejar la calle.

EL MUSICO: Los músicos de la Orquesta y el Coro son los encargados de entonar cánticos religiosos en alabanza al Señor.

EL PORTA INSIGNIA: Las insignias sagradas por la tradición son portadas en bandeja de plata por dos universitarios.

Las Procesiones "Chiquitas"

Se trata de procesiones en la que los cargueros son niños, y los "pasos" son réplicas a escala de aquellos cargados por los mayores; es todo un espectáculo ver a niños entre los 5 y 11 años, vestidos con toda la indumentaria y accesorios propios de los cargueros; así mismo las niñas vestidas de Sahumadoras y los más pequeños de la casa, oficiando de curitas, policías, alcalde y regidores.

Estas procesiones se celebran de martes a viernes siguientes a la culminación de la Semana Santa normal. Su recorrido es más corto que el de las procesiones normales, pero pasan por las principales calles de la ciudad y a ellas concurren muchas personas, payaneses y turistas.

EN POPAYÁN...

Altura:1.737 metros sobre el nivel del mar.
Temperatura promedio anual : 19 C.
Número de habitantes (1995): 223128

Visitar Popayán es encontrarse con la poesía, la cultura, la historia y las tradiciones de una gente que vive orgullosa y enamorada de su "Ciudad Blanca", una ciudad que año tras año, engalana sus fachadas de un blanco solemne y uniforme para recibir una de las ceremonias religiosas más hermosas en el mundo entero.

Popayán turística

Popayán tiene una temperatura media de 19°C. Está conectada con Cali, capital del Departamento del Valle, por una autopista que atraviesa uno de los más variados y espectaculares paisajes de Colombia. También se puede llegar a la localidad de San Agustín, al sur del país, que con Tierra Adentro integran el binomio del gran arte estatuario precolombino, cuyo origen es aún un misterio científico. También se une por una carretera no pavimentada, aunque por ello no menos hermosos sus paisajes, con la ciudad de Neiva. Por esta misma carretera, circundando frailejones y vegetación de páramo, se pasa por las faldas del Volcán Nevado del Puracé, una de las más notables alturas de los Andes colombianos. Todo ese sector en torno al volcán es un Parque de Reserva Natural, al cuidado del Instituto de Recursos Naturales.

Reseña de la fundación de la ciudad

Aunque parte de sus edificaciones coloniales fueron destruidas por un terremoto en 1983, ya han sido reconstruidas en su mayor parte. Entre los lugares de interés están la Capilla de Belén, en un promontorio con una buena vista panorámica de la ciudad, la Ermita, los templos de San Francisco, del Carmen, de la Encarnación, de San José y de Santo Domingo, y el convento y la iglesia de San Agustín.

El museo de arte religioso guarda objetos coloniales de gran valor, entre ellos una colección de custodias elaboradas en oro y piedras preciosas, única en el país. Así mismo, pueden visitarse la Casa Caldas, el Museo Martínez, la Casa Valencia, la Casa Mosquera, el Museo de arte del maestro Edgar Negret y la Universidad del Cauca. Otros lugares de interés son el Puente del Humilladero, la Torre del Reloj, el Morro de Tulcán y el Hotel Monasterio, que funciona en lo que fue el antiguo monasterio franciscano.

A 55 kilómetros de Popayán, en una región montañosa de hermosos parajes, se encuentra Silvia, un pueblo típico de casas de tapia pisada y plaza de mercado tradicional. En los campos circundantes habita la comunidad de indígenas Guambianos, un pueblo de costumbres ancestrales arraigadas. Otro de los atractivos de la región es el Parque Nacional Natural de Puracé, que ocupa una superficie de 83.000 hectáreas en donde abundan lagunas, cascadas, volcanes, nevados y fuentes termales. Y a 70 kilómetros al oriente se encuentra el inactivo Volcan Puracé.

Popayán cuenta con varios hoteles para atender la gran cantidad de visitantes durante la Semana Santa, algunos de gran belleza como el Hotel Monasterio, declarado Monumento Nacional, el Hotel Camino Real y el Hotel la Plazuela. Sin embargo, hay gran cantidad de alternativas para el turista, que van desde hosterías, residencias, apartahoteles, Suites y hostales. Los principales son los siguientes:

Hotel Monasterio, Tel: (0928) 242191
Hotel Camino Real,
Tel: (0928) 241546
Hotel Chayaní,
Tel: (0928) 234222
Hotel La Plazuela,
Tel: (0928) 241084
Hostal El Recuerdo,
Tel: (0928) 233156
Suites la Posada del Rancho,
Tel: (0928) 234710